Borrar
El cineasta y escritor Mario Camus retratado en su domicilio santanderino. María Gil

Muere el director de cine Mario Camus

El cineasta cántabro, director de 'Los santos inocentes' y 'La colmena', y ganador del Goya y del Oso de Oro de Berlín, ha fallecido tras una larga enfermedad

Guillermo Balbona

Santander

Sábado, 18 de septiembre 2021, 10:12

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

El cineasta cántabro Mario Camus, director de 'Los santos inocentes', ha fallecido en Santander a los 86 años tras una larga enfermedad. Tras una treintena de películas e innumerables creaciones como guionista y realizaciones para televisión, deja una de las huellas más solidas del cine español del último medio siglo. «Sin los actores no somos nadie. Nadie puede reflexionar en este oficio sin pensar en los actores». «El panorama no es muy grato. Tenemos que impedir que acaben con nuestro cine. Pero llegará la primavera y veremos las cosas de otra forma. Contemos nuestras historias y hagámoslo con sinceridad. Siempre se espera esa ley que ponga orden en tanta dificultad para que no se haga tan complicado hacer este trabajo». Estas palabras presidierno su discurso al recibir en 2011 el Goya de Honor.

Con Chejov al fondo, soñaba con seguir rodando afectos y escribiendo historias que su privilegiada memoria mantenía como una hoguera siempre encendida. El verdadero paisaje del cineasta de 'Los santos inocentes' residía en la condición humana. Mario Camus (Santander 1935-2021), gran director de actores, notario de geografías humanas y viajero de universos literarios deja un trayecto de relatos visuales y escritos que atraviesan más de medio siglo de historia del cine español. Guionista prolífico, de 'El pájaro de la felicidad' a 'Roma', cuentista, «narrador secreto» como le definió 'Cuadernos Hispanoamercianos', en la forja de este contador de historias, escritor antes que director, se ha fundido el mejor material de las joyas literarias españolas hasta ser transformadas en domado lenguaje cinematográfico. De Aldecoa a Delibes, de Galdós a Cela, el cineasta santanderino propuso un itinerario de encrucijadas de palabras e imágenes donde conviven el elogio de la narración, las ganas de contar y donde cineasta y escritor terminaron por ser herreros ajenos pero cómplices, cercanos, pero mutuamente aliados en el respeto por la necesidad primaria de contar historias.

El cineasta de 'Los santos inocentes' fallecía ayer en su domiclio de El Sardinero donde transcurrieron sus últimos años. Aunque lo intentó en varias ocasiones, sus ganas de seguir haciendo cine no lograron traducirse en pantalla. 'El prado de las estrellas' de 2007, rodada en su tierra, rubricaba una filmografía que se inició en los sesenta con 'Los Farsantes' y 'Young Sánchez'.

Un recorrido de artesano y profesional, de talento y pasión desde que, junto a Carlos Saura y Daniel Sueiro, escribiera la historia que dio lugar a 'Los golfos', una película que participó en Cannes en 1959 y que está considerada como la antorcha inaugural del Nuevo Cine Español. Involuntario protagonista de actos institucionales, se declaraba alejado de la Academia, distanciado de un sistema que parece premiar el fracaso, que impide hacer cine a los más veteranos, que sostiene el «disparate» del doblaje y que se muestra indefenso frente al «abuso» de las major.

Nunca ocultó su malestar con el sistema y su escepticismo, ni el cabreo con políticos que se jactan muchas veces de no ir al cine. Molesto por la indiferencia, el silencio o el olvido, incluido el que obstaculizó a su proyecto de nueva película, mantuvo su crítica a todos los Gobiernos que «sobreprotegen»al cine norteamericano en lugar del español.

Mezcló afectos, incertidumbres y una mirada nada complaciente que busca al hombre. En más de una treintena de creaciones entrelazó un cine cercano a los sentimientos, enmarcado en la actualidad, reflejo del tiempo en el que vivimos. Siempre con el punto de mira de comunicar una historia convincente, conmovedora y creíble. Su frustrado proyecto 'Historias de la bahía' pudo ser el vínculo testamentario entre Santander y el cineasta.

Desde sus inicios logró un estatuto profesional relevante dentro de la industria cinematográfica y abordo una carrera con una filmografía amplia sin prácticamente comparación con otros integrantes de su generación. Historias propias, encargos, adaptaciones literarias, historias muy personales conforman su itinerario de director. Pero Camus traza una trayectoria creativa paralela no menos importante e intensa: la creación de guiones originales, la escritura de guiones adaptados, la dirección de series televisivas, la realización de documentales televisivos y el doblaje de películas. Su carrera, coherente y clara, con rodajes con una gran economía de medios, entre la profesionalidad y al artesanía, apoyado en nombres y equipos muy fieles, oscuila entre obras reconocidas anivel internacional, rubricadas con premios en festivales, de 'La colmena' a 'Sombras en una batalla', con obras muy personales, aunque no alcazaran tanta notoriedad, caso de 'Young Sánchez', 'Con el viento solano' y 'El color de las nubes'.

En su labor profesional, marcada por rodajes agiles y solventes, se suceden y alternan los encargos comerciales ajenos al mundo del cineasta, caso de 'Cuando tú no estás' o 'Al ponerse el sol' o 'esa mujer' y producciones de encargo pero asumidas como propias como 'La leyenda del alcalde Zalamea'.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios