Rende novela el origen de las creencias

22/03/2018

La sala de actos culturales Manuel Padorno, en la Biblioteca Pública del Estado de la capital grancanaria, acoge hoy, a las 19.00 horas, la presentación de La espiga dorada, una novela histórica en la que Enrico Maria Rende plasma las ideas de su teoría «Nueva Teodicea», sobre el origen de las creencias entre los humanos.

El ser humano no siempre creyó en mitos y dioses. Esta es una de las ideas que plantea el historiador napolitano Enrico Maria Rende, que lleva 20 años afincado en Gran Canaria y que considera que el nacimiento de los mitos nacieron de un «cambio en la dieta», que trajo el desarrollo cerebral.

«Hay un periodo en nuestra evolución que coincide con el origen de los mitos y las creencias. Empezamos a creer cuando se produjo un cambio en nuestra dieta y despegamos como especie. Coincidió con la ingesta de hidratos de carbono, que es pura glucosa y que a su vez es el principal alimento del cerebro», explica Enrico Maria Rende sobre su teoría «Nueva Teodicea».

Diez años de investigación «no continua», puntualiza, dedicó este licenciado en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid para generar esta teoría. «Creo que da en algo que dará mucho que hablar. No sé si es correcta al cien por cien, pero sí que abre unas vías inéditas, que pueden permitir a otros investigadores dar con las claves en un futuro», asegura.

Tiene claro que sus conclusiones hace que se tambaleen muchos principios que parecían intocables dentro «de la antropología, la arqueología, la filosofía y la historia».

Para llegar al gran público, aconsejado por su agente literario, apostó por escribir una ficción, que plasma en la novela La espiga dorada (Adarve).

Esta creación transcurre en dos tiempos. Un presente marcado por un arqueólogo que defiende esta teoría frente a una facción extremista de la Santa Sede, y un pasado, situado en la Mesopotamia baja, hace 10.000 años, con un grupo de humanos más avanzado.

«La parte antigua fue la más complicada de crear, porque en todo momento he querido ser lo más realista posible», añade el escritor.