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El narrador gallego Quico Cadaval participa en el festival de Agüimes. C7
Quico Cadaval: «Hay países en donde la palabra se come y se bebe, porque es alimento»

Quico Cadaval: «Hay países en donde la palabra se come y se bebe, porque es alimento»

El contador de historias, escritor, dramaturgo y actor gallego estará en la 33º edición del Festival de Narración Oral 'Cuenta con Agüimes'

Francesc Zanetti

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 12 de febrero 2024, 01:00

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Según el contador de historias, escritor, dramaturgo y actor gallego, Quico Cadaval, las palabras se inventaron para salvarnos de la soledad. Cadaval es uno de los creadores que participarán en la 33º edición del Festival de Narración Oral 'Cuenta con Agüimes', el más veterano de su naturaleza de cuantos se celebran en España. Este 'cuentista' nacido en el seno de una familia tabernera de origen campesino, se sigue subiendo por igual a los tinglados de madera de los humildes tugurios y baretos de las ciudades, que a los ilustres escenarios de los festivales más conocidos del mundo. Entre el 27 de febrero y el 2 de marzo participa, junto a la colombiana Carolina Rueda, el canario Antonio López, la gallega Paula Carballeira y el valenciano Félix Albo, en el mencionado festival que le reserva el día 2 de marzo el teatro municipal del casco histórico de Agüimes para que presente su función titulada 'Fantasmas familiares'.

Sus historias se han quedado atrapadas en lugares de lo más variopinto: desde un aeródromo republicano en la comarca de Llobregat en Cataluña a la prisión del Salto del Negro. Y en Bucaramanga, en Colombia, donde dos mil espectadores que habían pagado su entrada para verlo, lo aplaudieron incesantemente.

Contrariamente a aquellos que piensan que los nuevos soportes tecnológicos están incidiendo en la incomunicación entre las personas, Cadaval estima que «el uso de la palabra viva goza de una buena forma y los oficios vinculados a ella propiciarán siempre el encuentro y la reunión. Es cierto que la gente se recluye en sus casas y que la pandemia aceleró cierto proceso involucionista, pero los nuevos recursos al servicio de la oralidad como el podcast, han renovado la riqueza de la palabra. Internet es una biblioteca mundial y la tecnología es un enemigo amigo, y lo que no hay que permitir es que las grandes multinacionales del pensamiento traten de uniformarnos colectivamente con la dictadura de su poderío tecnológico».

Habitual del festival

Es asiduo al festival de sureste a donde llegó por primera vez de la mano del desaparecido Antonio Lozano, el promotor de este evento que se celebra desde hace ya más de tres décadas. Para el público de secundaria al que se dirigirá en tres de las once funciones escolares previstas en el marco del festival, ofrecerá sus 'Leyendas suburbanas', pero también su voz se escuchará en un centro de mayores. Para el público adulto adelanta que mezclará historias de su espectáculo 'Vacas, guerras, cerdos y curas' con otras referencias con las que trabaja desde hace poco.

«Tuve de niño un pequeño tesoro familiar que residía en las historias y sucedidos que me contaba mi abuela y en los cuentos que escuchaba a los hombres y a mi padre en la taberna natal de Ribeira. Cuando cuento soy hijo de mi tiempo. No me limito a reproducir de memoria los cuentos de la tradición oral íntima entre los que crecí. Las historias me tocan por su dimensión incomprensible. Al contarlas se te iluminan en la cabeza como si las hubieras vivido. Tienes que controlar el tono, porque cuando recontamos nos contamos a nosotros mismos», dice el narrador adscrito al movimiento que se inició en los 90 en el emblemático bar Atlántico y en las Salas Nasa y Galán a partir de una generación que supo combinar la narración tradicional, la épica escénica y el cabaret literario, entre los que se encontraban Cándido Pazó, Paula Carballeira, Roger Colom, Carlos Blanco y José Campanari, entre otros.

Su condición bilingüe «es un tesoro fundamentado en las tradiciones literarias gallego-portuguesas. Hablar español me permite ir a Canarias y hablar gallego me permite actuar en Portugal», puntualiza.

Sospecha que la tradición oral de Canarias y Galicia podría estar marcada por temáticas troncales vinculadas a episodios como la emigración, la atlanticidad, la ruralidad, la condición periférica, la práctica del contrabando y del cambulloneo... «Contamos muy bien lo que nos importa. Toda esa épica de la emigración motivada por la esperanza de triunfar, la soledad a la que nos ha confinado el mar, la resiliencia a la que nos ha obligado la metrópoli, han configurado la dimensión de buena parte del espíritu de nuestra identidad», añade. «Hay países en donde la palabra se come y se bebe, porque es alimento».

«No soy un magnetofón»

Para el gallego Quico Cadaval «los monologuistas dramáticos son también artistas de la palabra viva en directo porque tenemos cosas en común, al igual que los comediantes de la 'stand-up comedy', que tienen la obligación de hacer reír al público con su ristra de chistes y humoradas cada veinte segundos. Ahora bien, un contador de historias puede utilizar el humor y eso no lo convierte en un humorista. Contar historias es un diálogo, solo que convencionalmente, uno de ellos, permanece en silencio escuchando. Pero el contador de historias tiene que interpretar las preguntas que se está haciendo el público en su asiento», subraya Quico Cadaval.

«No soy un magnetofón, soy un ser vivo y no voy a repetir lo que dije ayer», explica que le dice a su audiencia cada vez que actúa.

«La memoria homenajea a los libros. Y los jóvenes deben conocer que hay algo fuera de los dispositivos móviles que es enriquecedor, que es la energía poderosa de la comunicación en vivo en la que discurre la sensibilidad, el afecto, la desdicha, la tolerancia, la solidaridad... El conocimiento nunca va a desparecer, pero si va a cambiar de forma», señala.

«Hay mucha sabiduría en la riqueza popular y diversidad en las distintas realidades nacionales de España que corrió peligro durante la ola de uniformidad que impuso el franquismo, pero que afortunadamente se ha reconducido con el ejercicio de memoria colectiva que todos fuimos capaces de realizar durante la transición», apunta.

Habla en voz alta y practica ejercicios respiratorios antes de sus sesiones para encontrarse cómodo en el escenario, y confiesa que utiliza a otras personas cercanas a su círculo de amistades para probar y testar sus nuevas historias.

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