La escritora y periodista grancanaria Laura Mas. / c7

Laura Mas: «Olimpia tuvo aciertos y desaciertos, pero no fue solo sibilina y una mala bruja»

La periodista y escritora presenta este viernes su segunda novela histórica, editada por Espasa, en la Biblioteca Insular de la capital grancanaria

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Olimpia, además de como la madre de Alejandro Magno, suele aparecer retratada en las ficciones y en los libros de historia como una mujer malvada en la corte de Macedonia a la que accedió tras casarse con el rey Filipo. La escritora y periodista grancanaria Laura Mas aporta una visión bastante distinta de este personaje en su novela histórica 'Olimpia' (España), que este viernes presenta, a partir de las 19.00 horas, en la Biblioteca Insular de la capital grancanaria, acompañada por el escritor Carlos Battaglini.

«No dulcifico a Olimpia. Tuvo aciertos y desaciertos, luces y sombras. Todos tenemos esas contradicciones y lo reflejo en un relato en primera persona. Intento ser lo más respetuosa posible, teniendo en cuenta los huecos históricos existentes, porque no hay información sobre su verdadero carácter. No creo que fuera tan malvada como dicen sus coetáneos. Fue una mujer ambiciosa y la diferencia es que lo fue como mujer en un mundo de hombres. La llamaban arpía, sibilina, manipuladora... No se la puede minimizar así, porque tenía muchas más aristas», apunta sobre este personaje histórico, que de soltera se llamaba Políxena, Mírtale cuando se casó con el rey Filipo en el año 357 antes de Cristo, y Olimpia tras dar a luz a su primer hijo, Alejandro.

Tras publicar 'La maestra de Sócrates', también en España, Laura Mas se topó con este personaje real, ya que siguió ahondando «en unos siglos remotos donde está el origen del pensamiento contemporáneo». Y descubrió que Olimpia era «una mujer caída en el olvido y denostado por sus coetáneos por su ambición», reitera. «Encontré una serie de ensayos biográficos que la retrataban como una mujer fuerte y luchadora, que dentro de los límites de la época dio pasos hacia adelante, que fue una pionera que hasta consiguió tomar decisiones políticas. Hay que tener en cuenta que en aquella época la mujer, aunque fuera en la corte, estaba circunscrita al dominio doméstico. Hay teorías que incluso la sitúan detrás del alzamiento al trono de su hijo Alejandro tras el asesinato de Filipo. Piensan que pudo haberlo tramado. Al margen de eso, tuvo un peso histórico mucho mayor al que se le ha atribuido», advierte la escritora.

Antes de enfrentarse al folio en blanco, Laura Mas asegura que llevó a cabo un concienzudo trabajo de documentación sobre ese periodo histórico macedonio. Incluso, cuando terminó su novela se la pasó a Juan Carlos Chirinos, autor de 'La reina de los cuatro nombres' para que detectara posibles errores históricos. «Me parece importante que en las novelas históricas haya un equilibrio entre realidad y ficción. Las novelas históricas nos enseñan las costumbres de la época, las batallas y a los personajes reales, pero tienen mucha cabida para crear personajes ficticios, que están a favor de la trama y los lectores. Los reales superan con creces a los nacidos de mi imaginación, pero sí que he introducido personajes que le van muy bien a la historia. Eso sí, tengo muy en cuenta el rigor histórico, no me invento ni el exilio de Olimpia ni las batallas ni el resto de acontecimientos que narro», aclara.

Para entender tanto a Olimpia como al rey Filipo y a Alejandro Magno, entre otros personajes históricos, Laura Mas considera determinante olvidarse de un análisis desde una óptica contemporánea. « Tienen intereses sorprendentes si los miramos con los ojos de hoy. Es fácil caer en ello y muy difícil evitar los prejuicios que nos han inculcado. He intentado dejar a un lado mis creencias y los juicios de valor para entender qué les llevaba a tomar sus decisiones. Algunas son tremendas. Nos parece aberrante asesinar, por supuesto, pero era el 'modus operandi' de la época. Era la ley de la selva», argumenta.

Barajó desarrollar 'Olimpia' mediante un narrador omnisciente, pero finalmente se decantó por escribir en primera persona. «Funcionaba mejor, porque así podía mostrar su punto de vista y la fortaleza gracias a la que se supo levantar de sus caídas. Me permitió hacer mejor la introspección, por ejemplo cuando estaba devastada por la partida de su hijo, cuando flaquea y no es tan poderosa. Mi objetivo era retratar a una persona de carne y hueso, humanizarla y que no fuera un personaje plano para llegar hasta sus entrañas», defiende.

La escritora se encuentra pergeñando la publicación de lo que será su primer poemario

La primera novela de Laura Mas, 'La maestra de Sócrates' (Espasa) tiene un tono muy distinto al de 'Olimpia', reconoce la escritora y periodista que colabora habitualmente con 'Historia National Geographic'. «La primera es más reposada, se centra más en el discurso filosófico. Esta segunda tiene mucha intriga palaciega. Hubo muchas puñaladas por la espalda. Por momentos es como un 'thriller', con un ritmo trepidante y muchos giros», avanza sobre un volumen que aterrizó en las librerías del país a comienzos de septiembre.

Mas tiene claro que no quiere encasillarse, aunque reconoce que no da por terminado su tránsito por el género de la novela histórica. «Me gusta mucho y el tiempo dirá si vuelvo a escribir o no otra novela histórica. Lo que sí tengo muy claro es que este oficio es una carrera de fondo, que exige mucha disciplina y perseverancia».

Se encuentra aún «dándole vueltas» a su tercer libro, que no publicará a corto plazo, ya que la carrera comercial de 'Olimpia' acaba de empezar. Pero sí adelanta un giro que puede parecer sorprendente, visto desde fuera. «Escribo mucha poesía desde siempre y estoy escribiendo mi primer poemario. No me quiero cerrar a una sola cosa, sino abrir nuevos horizontes. Llevo más tiempo con la poesía y ahora que tengo un momento más reposado en mi vida, estoy aprovechando para escribir versos».