Belén A. Doreste estrena canciones con su proyecto Lajalada. / SOLECKER

Lajalada descubre sus criaturas

'Las tiritas' es el avance de 'DMNÑNS', el nuevo trabajo de Belén A. Doreste. Una apuesta por otras ambientaciones sonoras para sus composiciones íntimas

David Ojeda
DAVID OJEDA

Lajalada es la identidad musical de Belén Álvarez Doreste que, como Bel Bee Bee y antes de cumplir los 18 años, supuso un tsunami en el contexto musical de las islas con canciones magnéticas como 'A tú rareza'. Pasaron los años con sus respectivas vivencias y esa tránsito está a punto de ser explicado en las canciones de 'DMÑNNS' (demañananosé), un disco del que ya ha aparecido un adelanto, 'Las tiritas', una ventana abierta a la luz.

'DMÑNNS' reúne algo más que diez pistas. Es Belén a corazón abierto y en conexión con un soporte visual, como en el vídeo realizado para 'Las Tiritas', que muestra la delicadeza con la que factura el producto. «La mayoría de las canciones pertenece a un cúmulo de trabajos hechos a lo largo de cuatro años. Y a la hora de centrarlos en un disco quería que fuera algo muy cuidado, no solamente la música sino todo lo que le rodea y la manera de vestirlo. Así he querido llevar al público a ese viaje interior. 'Las tiritas' es la carta más luminosa, el tema más pop. El que mejor te entra porque tiene un mensaje más positivo, pero después el disco sigue una evolución. Y quería acompañar todos esos pasos con el audiovisual y el mensaje que le corresponde», expresa la artista enfundada en la personalidad de Lajalada.

En su texto promocional, Lajalada explica que 'DMÑNNS' constará de 2 actos, 8 canciones, 1 interludio y 1 epílogo. También está siendo un largo viaje, compartido con una banda integrada por músicos como Ner Suárez (Atlántida), Octavio Limiñana (Nimañana), Alberto Rodríguez (La Perra de Pavlov), y Francisco Navarro (timbalista solista de la OFGC). El trabajo ha sido producido por Kquimi Saigi.

Las canciones que se encuentran entre las diez pistas del disco son composiciones trabajadas en los últimos cuatro años

El disco fue emergiendo dentro de Belén hasta que encontró un hilo argumental que conforma un contexto enhebrado en canciones. «Tardé mucho en decidirme a hacer un disco porque no veía la manera de unificar los temas. No veía cómo encuadrarlo todo en una única cosa, porque también estaba con otros asuntos y no podía dedicarle el tiempo que merecía. Pero llegó el momento en el que me di cuenta de que había diez canciones que tenían todo el sentido del mundo que estuvieran juntas en un único trabajo y empecé a dilucidar cómo vestirlo todo a pesar de que no es el mejor momento, porque, entre otras cosas, va a ser difícil poder defenderlo en directo. Y también porque estoy comenzando a componer cosas nuevas y no podía dejar que todo se me acumule», expresa entre risas.

Bel Bee Bee fue su puerta de entrada a la industria. Un golpe de ariete que le llevó a ser seleccionada en citas como las Demoscópicas de Mondosonoro, Capital Sonora, Lo Más Crujiente y el Bass Camp Academy de Red Bull en Madrid, lo que se tradujo en la publicación de 'Still Unstirred', producido por firmas tan notables en el panorama nacional como las de Emilio y Suso Sáiz.

Aquella etapa quedó en estado de hibernación, pero eso no quiere decir que en las diez pistas de 'DMÑNNS' se hayan exiliado las musas que dieron a Belén una voz autónoma dentro de la escena musical de las islas. «No creo que sea una despedida. En este disco hay momentos muy íntimos, de hecho hay alguna canción que es guitarra pura aunque luego se transforma. Pero sí que este disco se esconde más en una instrumentación y un sonido atmosférico. Pero todo se andará y en cualquier momento puede volver a aparecer aquel otro sonido, porque todo son ciclos y creo que es bueno», expone.

Lo que sí que se puede encontrar en las canciones de Lajalada es una nueva sonoridad. Influida por ambientaciones más atmosféricas y cercadas a este tiempo con artistas como Bon Iver como vaso comunicante con la música grancanaria. «Cada canción es fruto de su tiempo. Y, evidentemente, tiene que ver mucho con la música que escucho ahora. Tienes un mundo mucho más amplio cuando empiezas a investigar con controladores, MIDI, con sintetizadores. Descubres unas texturas que difícilmente puedes hacer con instrumentos orgánicos. Es muy atractivo a la hora de componer y de jugar. Es muy divertido porque es un mundo muy amplio», reflexiona.

El tiempo invertido en componer la mayoría de las piezas de 'DMÑNNS' se proyecta durante años. Pero también tiene hay temas salidos del momento actual, de este año ya completo en el que el coronavirus altera todas nuestras percepciones vitales. «'Magua', que es la segunda canción, se hizo durante el confinamiento. Y habla de cuáles son las reglas del juego porque no tengo ni idea de dónde estamos. Es una mirada adentro, pero también hacia afuera», añade.

El disco de Lajalada se representa a lo largo de 50 minutos de «pop bucólico. Y humedad de los alisios». Diez canciones en las que Belén A. Doreste ha investigado sobre sus emociones y la forma de amoldarlas a las nuevas instrumentaciones en las que se ha adentrado. Canciones como 'Magua' o 'Chira' que irán mostrándose poco a poco.