La eterna Olivia de Havilland cumple 104 años

01/07/2020

La última gran superviviente del Hollywood dorado vive retirada en París y aún conserva la lucidez de antaño, cuando fue una de las grandes estrellas del cine con películas como ‘Lo que el viento se llevó. Cumple 104 años.

Cuando se conocieron, en un test de pantalla, la historia de la Warner cambió para siempre. «Fue un fechazo», contaría décadas después Olivia de Havilland (Tokio, 1916), recordando el impacto que le produjo su primer encuentro con Errol Flynn. Había nacido una pareja eterna que llenó los bolsillos del productor Jack Warner y que compartió créditos en ocho películas entre 1935 y 1941, siete de ellas dirigidas por Michael Curtiz (’Capitán Blood,‘ ‘La carga de la Brigada Ligera’, ‘Four’s a Crowd’, ‘Robin de los Bosques’, ‘Dogde, ciudad sin ley’, ‘The Private Lives of Elizabeth and Essex’ y ‘Camino de Santa Fe’). Su colaboración acabó con ‘Murieron con las botas puestas’ (Raoul Walsh, 1941), cuando la actriz ya «estaba aburrida de ser el interés amoroso del protagonista», afirmaría. «Un estereotipo de personaje que hacía poco más que esperarle o animarle. Mi ambición era lograr papeles más complejos. Lo que hacía no iba a ninguna parte.»

La eterna Olivia de Havilland cumple 104 años

Hija de ingleses, ella y su hermana nacieron en Tokio, pero se criaron en Saratoga con el segundo marido de la madre. Ya adolescentes, entraron al cine, ella con su nombre y apellido real, su hermana con el apellido del padrastro. Así quedó, Joan Fontaine. Ambas, de rostro fino y expresión decidida. Y cada una, odiando a la otra desde la más lejana infancia. Olivia alcanzó rápida popularidad como partenaire de Errol Flynn en “Robin Hood” y otros éxitos de la Warner Bros, pero se reveló como actriz en la superproducción de David Selznick “Lo que el viento se llevó”, donde encarnaba a la rival en amores del personaje principal. Ese papel le dio su primera nominación al Oscar. No lo ganó, y encima su hermana pasó al frente como protagonista de dos grandes películas de Hitchcock, “Rebeca, una mujer inolvidable” y “La sospecha”, por la que sí ganó un Oscar.