La pintora lanzaroteña Katrina Abuid expone en la Casa Museo Antonio Padrón, en Gáldar. / C7

Katrina Abuid: «La principal dificultad para pintar un paisaje marino es saber 'ver' el agua»

La pintora e ilustradora presenta 'Lo que no es mío', exposición retrospectiva de su obra, en la Casa-Museo Antonio Padrón de Gáldar

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

A Katrina Abuid le gusta presentarse a sí misma como «exploradora del mundo». Desde su Lanzarote natal asegura que ya ha pintado sin pinceles todo su mundo. Su infancia conejera de niña asmática le llevó a encontrar en la pintura el camino para acomodar el alma y el cuerpo. Después de estudiar decoración y artes publicitarias, encontró, gracias a la ilustración, una vía para plasmar sus inquietudes artísticas sobre el papel y hacer de ello su profesión.

Apoyada por el colectivo '8 cajas', asociación que agrupa a varias mujeres que desarrollan distintas disciplinas artísticas en Canarias, presenta en la Casa-Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista 'Lo que no es mío', una retrospectiva de su obra y su evolución como artista. La exposición está abierta con entrada gratuita hasta el 2 de octubre.

A pesar de que pueda parecerlo, Katrina Abuid no es un nombre artístico. « Mi nombre lo llevo por mi abuela paterna, que era palestina cristiana ortodoxa, de un pueblito entre Belén y Jerusalén», explica la artista. « Mi madre, sin embargo, es canariona de Guanarteme y yo tengo la influencia de esas dos culturas».

Infancia en 'El Puerto'

Su infancia en 'El Puerto', como llaman los conejeros a la capital de Lanzarote, tuvo un elemento determinante que marcó su destino. «Fui una niña asmática, asmática de esas de viajes a urgencias de madrugada y sahumerio de eucalipto», explica Katrina Abuid. «Así que, cuando era niña, en cuanto se acercaba la tarde o cuando aparecían cuatro nubes en el cielo y el tiempo refrescaba, mi madre, temiendo un ataque de asma, me mandaba dentro de casa . Como entre cuatro paredes no había mucho que hacer, tuve que improvisar y una de las cosas que podía hacer era coger unos crayones o unas ceras y empezar a dibujar».

Como lo del asma persistía, con el tiempo se fue aficionando «y convirtiendo en exploradora del mundo que estaba detrás de una lámina en blanco», asegura la artista. «Cuando uno no puede respirar, tienes que relajarte porque si no bloqueas la entrada de aire. Como necesitaba ese aire le pedía a mi madre que me llevara tijeras, colores, papel... Ese desespero hizo que encontrara mi propio aire».

Más adelante, y después de terminar sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios Pancho Lasso, en Arrecife, Abuid encadenó trabajos sin relación con el arte, «hasta que, por casualidad, me contratan para ilustrar dos libros, uno de botánica y otro de náutica antigua». Este encuentro con el trabajo ilustrativo fue la clave para que comprendiera que el arte tenía que ser para ella mucho más que un hobby. Se convirtió en su profesión. « Cuando trabajas en lo que te gusta parece que no trabajas y esperaba los lunes con ganas; ese contrato fue la mejor experiencia laboral de mi vida y desde ahí he tenido la oportunidad de exponer en varias ocasiones», explica ella misma. «Después de eso, ya tuve claro que quería dedicarme a la pintura el mayor tiempo posible».

Técnicas y estilos

Katrina Abuid ha ido explorando diferentes técnicas y estilos artísticos, desde el realista al impresionista. «Para mí, el propósito de pintar es explorar, jugar, como cuando era niña, y cada minuto dedicado a ello es un regalo», asegura. «Desde que tengo uso de razón, he pintado sin pinceles todo lo que me rodea, explorando cómo la luz envuelve y cambia los objetos o cómo se proyectan sus sombras».

Esta curiosidad en el mundo del arte se traslada, en su caso, a la búsqueda de su lugar en el mundo y de su propia voz artística. «Sí, porque lo que siento en mi vida lo plasmo en mis obras, haciéndome comprender la vida. La pintura siempre ha sido un canal donde mi voz se puede expresar, jugar y explorar en libertad», confiesa Abuid en un tono más personal. En la muestra 'Lo que no es mío' asegura que puede por fin mostrar «mi evolución como artista, desde obras tempranas hasta otras pinturas recientes».

La naturaleza salvaje es protagonista de muchas de sus obras, sobre todo, en el caso de los paisajes marinos. La representación del océano, en especial el agua en todos sus estados, casi parece haberse convertido en obsesión artística. «Con el agua consigo relajarme y me adentro en mi mundo. Comienzo, sin querer, a explorar sus formas, su luz, sus colores siempre cambiantes», trata de explicar la pintora lanzaroteña. « El océano es el sitio donde más disfruto, aunque eso no haga del mar mi leitmotiv, porque, en el fondo, mi leitmotiv es justo lo que estoy sintiendo en ese mismo instante, no importa que el medio sea un bosque, un retrato o una marina».

Por esa misma razón, se confiesa incapaz de enmarcarse dentro de un estilo pictórico definido, no le gustan las etiquetas. « Hoy puedo ser impresionista, mañana realista y pasado hago un abstracto, porque esa es justo la libertad que te ofrece la pintura».

'Lo que no es mío' incluye una experiencia participativa en su trabajo, a través de un taller que propone aprender a representar los estados del agua en un lienzo al óleo con distintas aproximaciones. Se trata de todo un reto para cualquier artista y Abuid ha profundizado en su complejidad. «La principal dificultad es saber 'ver' el agua», explica la artista. « El agua cambia constantemente; el agua no es azul ni verde, toma los colores de los objetos y medio que la rodean, y hace cambiar la forma de los cuerpos que están dentro de ella y sobre ella».

Una artista que se estrenó en el Club Victoria y que ha participado en colectivas locales y en Italia

Katrina Abuid nace en la capital de Lanzarote, Arrecife, y estudia decoración y artes publicitarias en la Escuela de Artes y Oficios 'Pancho Lasso', de la misma ciudad. Ha trabajado como ilustradora a través de varios proyectos encargados por el Cabildo de Lanzarote para publicaciones sobre botánica y náutica antigua.

Su primera exposición de pintura en solitario ('A mi manera') fue en el Real Club Victoria de Las Palmas de Gran Canaria. La misma muestra fue exhibida por el Patronato de Turismo Maspalomas Gran Canaria.

También ha expuesto en 'Co-art' (Las Palmas de Gran Canaria) la muestra en solitario 'Mientras tanto', y ha participado en las exposiciones colectivas 'Rastrillo del Arte' y 'Con ellas', ambas igualmente en 'Co-art'.

A nivel internacional, ha participado en varias muestras colectivas en Italia. Se trata de las exposiciones colectivas 'Hideaway' y 'Ego', en el Palazzo Ducale de Génova, y 'Senso Unico', en Milán, en la Galería Cael.

Es una de las fundadoras de '8 Cajas, Asociación Cultural', colectivo que nace en Las Palmas de Gran Canaria, fruto de un sueño compartido por un grupo de mujeres artistas del mundo de la pintura, escritura y fotografía.

Realizan festivales, ferias, exposiciones colectivas y todas aquellas actividades que sirvan como herramienta para difundir el arte entre la sociedad.