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Una de las 213 planchas calcográficas de cobre que exhibe la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. EFE
Todos los grabados de Goya, juntos por primera vez

Todos los grabados de Goya, juntos por primera vez

La muestra 'El despertar de la conciencia' reivindica la crítica y lucida visión del genio aragonés como el origen de la pintura moderna en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Viernes, 22 de marzo 2024, 13:45

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Todas las planchas y grabados de Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) pueden verse juntos por primera vez en La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Hasta el próximo 23 de junio, la institución en la que se formó y que dirigió el genio de Fuendetodos acoge la exposición 'Goya, el despertar de la conciencia'. Reúne las 213 planchas calcográficas de cobre que atesora la casa del arte, que han sido restauradas, junto a pinturas y dibujos que recorren la evolución artística ideológica de Goya para situarlo como precursor de la modernidad.

Dividida en cuatro espacios temáticos, la muestra es un viaje de la mano del pintor por un periodo histórico repleto de transformaciones políticas, ideológicas y sociales que anuncian una nueva era. Se exhiben 213 planchas y sus correspondientes estampas: 80 de los 'Caprichos', 82 de los 'Desastres de la guerra', 33 de la 'Tauromaquia' y 18 de los 'Disparates'. «Un catálogo excepcional», asegura el director de la institución Tomás Marco.

La exposición incluye además 28 pinturas (diez de la Academia, dos del Prado y la mayoría de grandes colecciones privadas) y seis dibujos, que «revelan la evolución artística del pintor, sus etapas y los temas que trató» según el académico y comisario de la muestra, Víctor Nieto Alcaide . «Goya empieza a tener conciencia de lo que ocurre en la década de 1780 a través del contacto con los ilustrados, que le aportan el sentido crítico que le llevará a proyectar lo que siente su conciencia y lo que ve a su alrededor», señala el comisario.

Sala de la Calcografía Nacional con las planchas y las estampas goescas. Efe

Hay préstamos más que notables, como el fabuloso retrato de Jovellanos y 'Vuelo de brujas', ambos del Prado; 'Joaquina Candado Ricarte', del Museo de Bellas Artes de Valencia; piezas de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli y de la Colección del marqués de la Romana, o el célebre 'Marianito', uno de los tres retratos que hizo de su nieto, único hijo de Javier Goya y Gumersinda Goicoechea, propiedad de los herederos del duque de Alburquerque y por el que Academia mantiene un vivo interés.

Los grabados contrapuestos con estas pinturas son el mejor medio para entender a Goya en su tiempo, el continuo intercambio entre el mundo que le rodea y su quehacer artístico. Desde los encargos y ejecuciones más convencionales del pintor maduro, a la transformación ideológica propiciada por el trato con intelectuales del creador más libre y cáustico.

Retrato de Moratín. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

«Goya rompe por completo con los estilos impuestos del arte en esa época», explica Nieto. Una ruptura debida a una transformación «vital y mental» del artista. «Del despertar de la conciencia, de ese sentido crítico y la ruptura con las imposiciones estilísticas, surge la pintura contemporánea», sostiene el comisario.

Revolución plástica

Como «testigo y protagonista», Goya experimenta en su obra una revolución plástica. Transforma el lenguaje pictórico, la representación y la interpretación, liberándose de modelos, rompiendo con la tradición y dando paso a la modernidad. Al Goya en la madurez artística y en contacto con los ilustrados «le empieza a preocupar todo ese mundo irracional que le rodea». «Es un racionalista, un ilustrado, sí, pero ve con desesperación cómo le invade ese mundo del desastre, de la guerra y de la sinrazón también», señala el comisario.

«No es una exposición más de Goya. Comienza a proyectar el sentimiento en sus trabajos, le interesa expresarse en libertad, sin las trabas de los encargos. Así lo hace en los 'Caprichos', que edita por su cuenta», destaca el comisario. «Rompe con todos los estilos, desarrolla su propia pintura, y es el precursor del arte contemporáneo», reitera Nieto Alcaide.

'Casa de Locos'. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Sus estampas permitirán al artista aragonés liberarse del encorsetamiento de los encargos y entregarse a la expresión. «Supera todas las trabas y limitaciones de los encargos cuando crece su sentido crítico», apunta Nieto. «El grabado le otorga, además, la posibilidad de difundir el mensaje crítico que transmitía a través su obra». «Sus dibujos independientes son espléndidos, pero siempre basados en la expresividad, un toque mucho más libre, más espontáneo. Más que representar o concretar de manera clásica, le interesa expresar. Reduce el color, está angustiado por lo que ocurre en el mundo. Es un racionalista, pero su pintura es expresiva», insiste el comisario.

Sin acero

Al verse libres del baño de acero y cromo que las recubrían, las matrices calcográficas de Goya pueden contemplarse hoy tal como las creó el artista. Se aprecian ahora matices antes ocultos por el baño metálico.

'Vuelo de Brujas'. Museo del Prado

Las planchas que no se exponen son las grabadas con anterioridad a los 'Caprichos'. Son trece aguafuertes sobre pinturas de Velázquez, más 'El agarrotado' y el 'San Francisco de Paula'. En total quince planchas, que sumadas a las 213 de la exposición, alcanzan la cifra de 228 que conserva la Calcografía Nacional. Estas últimas quince rotarán con las dieciocho de los 'Disparates' cuando termine la exposición, con las salas de Calcografía incorporadas a la visita del museo.

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