Partidarios de los toros se manifiestan en Bayona (Francia). / reuters

Francia vota este jueves si prohíbe o no los toros

Un diputado del 'Podemos francés' quiere dar la puntilla a las corridas en el sur del país y lleva el debate a la Asamblea Nacional

BEATRIZ JUEZ París

Aymeric Caron, diputado antiespecista de La Francia Insumisa, quiere dar la puntilla a los toros en Francia. Caron ha presentado una proposición de ley para «abolir la corrida», actualmente permitida «por tradición» en los departamentos taurinos del sureste y suroeste del país, cerca de la frontera española. Entre ellos, Bayona, que el fin de semana celebró concentraciones de distinto signo entre partidarios y detractores de la fiesta. El debate llega a la Asamblea Nacional, que votará sobre la posibilidad de abolir o no este espectáculo que sigue programando en plazas tan señeras como Dax, Arles y Nimes.

Los diputados franceses tienen previsto debatir y votar este 24 de noviembre la proposición de ley presentada por Caron. El texto, que fue rechazado la semana pasada por la Comisión de Leyes, tiene pocas posibilidades de ser aprobado. Podría incluso pasar que no llegara a debatirse o votarse por falta de tiempo. La Asamblea Nacional debe examinar otras proposiciones de ley antes que la de la abolición de la corrida y la de Caron tiene 566 enmiendas. Tienen hasta la medianoche para hacerlo.

Taurinos y antitaurinos se han movilizado estas últimas semanas en las calles y en las redes sociales para tratar de convencer a los diputados que mantengan o prohíban las corridas de toros en el sur de Francia.

El Gobierno francés se va a oponer a la abolición de las corridas al considerar que se trata de una tradición arraigada en el sur del país, aunque va a dar libertad de voto a los diputados de la mayoría presidencial.

Curiosamente, Aurore Bergé, presidenta del grupo Renacimiento (el partido del presidente francés Emmanuel Macron) en la Asamblea Nacional, firmó en julio de 2021 una tribuna a favor de la prohibición de las corridas, que considera un acto «bárbaro».

Antitaurinos se manifiestan en Bayona (Francia). / reuters

Los diputados, independientemente de su color político, se encuentran divididos sobre la cuestión, entre aquellos que denuncian el sufrimiento de los toros en la lidia y los que consideran que hay respetar la cultura y la tradición local.

Los anticorridas, como Caron, consideran que «no es cultura, es tortura». «La corrida es un anacronismo en una sociedad consciente de la sensibilidad e inteligencia de otros animales», opina Sébastien Arsac, cofundador de la asociación de defensa de los animales L214, quien cree que esta proposición de ley supone «una oportunidad histórica para la condición animal».

Los aficionados de las corridas han enviado a los diputados un documento con «20 razones para no prohibir las corridas», explica André Viard, presidente del Observatorio de las Culturas Taurinas y coordinador de la Unión de Ciudades Taurinas Francesas (UVTF).

Entre sus argumentos destacan «el respeto de la libertad y de la diversidad de las expresiones culturales», «el derecho a la diferenciación de las colectividades en cuanto a sus especificidades» y «el rechazo del antiespecismo que conducirá, si se les otorga la prohibición de las corridas, a la destrucción programada de otros numerosas tradiciones y sectores».

El Código Penal francés prohíbe el maltrato animal y castiga a los que lo ejercen, públicamente o no, a penas de dos años de prisión y 30.000 euros de multa. Sin embargo, estas disposiciones «no son aplicables a las corridas de toros cuando una tradición local ininterrumpida puede ser invocada».

Caron sostiene que es falso que la corrida sea «una tradición local ininterrumpida» en el sur de Francia. «No es una tradición francesa, sino española. Llegó a Francia en 1853, para complacer a Eugenia de Montijo, esposa andaluza de Napoleón III», afirma este diputado, que cree que la abolición de la corrida supondrá «un pequeño paso para el animal, un gran paso para la humanidad».

Timothée Houssin, diputado del partido ultraderechista Reagrupación Nacional, sostiene que la tauromaquia es «una tradición ancestral, arraigada en las regiones del sur de Francia, documentada desde 1289». Y considera que lo que Caron «reivindica como un pequeño paso para el animal es el primer paso de una agenda antiespecista extremista, enemiga de las tradiciones que buscará mañana prohibir la caza, los paseos en poni, el foie gras y la pesca».

Concentración a favor de los toros en Bayona, en el País vascofrancés. / reuters

Patrick Vignal, diputado del ala izquierda del partido de Macron, critica que Caron no ha hecho bien su trabajo como parlamentario, ya que para preparar su proposición de ley sólo ha recibido en audiencia a los antitaurinos. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, que intervino por videoconferencia, apoyó la proposición de ley de Caron.

Vignal, que ha sido muy criticado por La Francia Insumisa por haber participado en una manifestación procorrida con diputados de Reagrupación Nacional, considera que «detrás de la corrida está el verdadero debate sobre los territorios» y advierte que si está proposición de ley es aprobada, la extrema derecha obtendrá aún más votos en el sur de Francia.