Harrison Ford, en la última entrega de la franquicia Indiana Jones.

Ford se vuelve a vestir de Indiana

Disney confirma que la quinta entrega se estrenará en julio de 2022. Para entonces su protagonista tendrá 80 años

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

«Indiana Jones ya no quiere arcas ni historias / vuelve el héroe para llevarse a mi novia», cantaban los Hombres G a mediados de los años ochenta. Lo sorprendente es que hoy, en pleno 2020, aquella canción siga de plena actualidad. Disney acaba de confirmar que la quinta entrega del arqueólogo sigue adelante y llegará el 29 de julio de 2022 a la gran pantalla. Para entonces, Harrison Ford, su protagonista, tendrá ya 80 años.

Lo cierto es que el intrincado periplo que ha seguido la puesta en marcha de esta nueva entrega ha sido casi más accidentado que las aventuras que a lo largo de estos casi cuarenta años ha corrido el azote de los nazis, quizá por el fiasco que supuso el último capítulo de la saga, 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal', estrenado en 2008, hace ahora doce años.

Las primeras informaciones acerca de la nueva película llegaban allá por marzo de 2016, cuando Ford acababa de reencontrarse con Han Solo en 'Star Wars: Episodio VII - El despertar de la Fuerza' y se disponía a dar vida de nuevo a Rick Deckard en 'Blade Runner 2049', dos de sus personajes más conocidos. Fue entonces cuando Disney anunció a bombo y platillo que Steven Spielberg y Harrison Ford volvían a unir sus fuerzas para dar forma a una nueva historia protagonizada por el arqueólogo con fobia a las serpientes. La cinta iba a estrenarse en julio de 2019. Sin embargo, el rodaje nunca empezaba y el estreno no dejaba de acumular retrasos. Primero 2020, después 2021. Medios especializados apuntaron en su día a que el escollo más importante estaba en el guion, que no agradaba a ninguno de los responsables de la saga, y que había sido encomendado a David Koepp, autor del texto sobre el que se había levantado el último filme de la franquicia.

A principios de este año, tan novelesco argumento daba un giro inesperado. Steven Spielberg, realizador de las cuatro entregas anteriores, decidía desligarse del proyecto al entender que, tal y como había hecho con 'Jurassic World', era mejor dejar la franquicia en manos más jóvenes que pudieran aportar una nueva perspectiva.

La película pasaba así a manos de James Mangold, responsable de la reciente 'Le Mans '66' y, aún más importante, de 'Logan', la cinta protagonizada por un Lobezno, el personaje de los X-Men, casi crepuscular, muy en la onda de lo que puede necesitar ahora el héroe del látigo y el sombrero, dado que será difícil que salte de un vagón en marcha o corra perseguido por una enorme roca de piedra.

Desde entonces, el cineasta está peleándose con el guion de la que, según avanzaba esta semana su productor Frank Marshall, será la última entrega del arquéologo más famoso del celuloide: «Sí, estamos trabajando en el guión. Solo habrá un Indiana Jones y ese será Harrison Ford. Lo que me entusiasma del trabajo de James son sus grandes historias. Creo que lo ves en sus películas como 'Le Mans '66'. Se trata de personajes y de contar una buena historia. Así que estoy emocionado con ver qué se le ocurre. No he visto el guión todavía».

Su último largometraje

En febrero de 2020, el actor estrenaba su último largometraje, 'La llamada de lo salvaje', y ya en las entrevistas promocionales decía divertido que espera no verse «ridículo» corriendo con la indumentaria de este héroe, deudor de las películas de aventuras pulp de los años treinta y cuarenta. « La voy a hacer porque me encanta el personaje y porque el público responde ante sus historias. Esta vez vamos a ser muy ambiciosos», apuntaba a este periódico, quien encarnó por vez primera al personaje en 'En busca del arca perdida' (1981) y repitió en 'El templo maldito' (1984) y en 'La última cruzada' (1989).

Para cuando debutó con el látigo, Ford había dado vida a Han Solo, otro de los personajes más recordados de su trayectoria, en 'La guerra de las galaxias' (1977), y su carrera comenzaba a despegar. Unido a la interpretación desde que era pequeño –su madre fue actriz radiofónica–, comenzó su andadura en la industria con varios trabajos como carpintero, tramoyista o cámara, hasta que logró posicionarse delante de ella con 24 años, cuando apareció, sin acreditar, en 'Ladrón y amante' (1966). Siete años más tarde George Lucas le ofrecería un secundario en 'American Graffiti'. Luego vendrían títulos como 'Único testigo' (1985), papel por el que recibió su única nominación al Oscar, 'La costa de los mosquitos' (1986), las películas de Jack Ryan, 'El fugitivo' (1993) o 'Air Force One' (1997). Ninguno de ellos, eso sí, tan querido como Indiana Jones, una franquicia que ha superado los mil millones de dólares de recaudación.