El cineasta Guillermo Benet, en una imagen facilitada por la productora Vermut. / C7

«Los festivales son fundamentales, generan cultura en torno al cine»

El director y guionista Guillermo Benet presenta este lunes en el marco de la 19ª muestra Ibértigo su película 'Los inocentes' y el cortometraje 'Kisses'

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

La 19ª muestra Ibértigo recibe mañana lunes al cineasta salmantino Guillermo Benet (1984). El también guionista presenta en la Casa de Colón, a las 19.00 horas, dos de sus trabajos. El cortometraje 'Kisses' (2013) y el largo 'Los inocentes' (2020) producida por Vermut, la productora que fundó junto a Rafa Alberola. 'Los inocentes' recibió una Mención Especial en la sección Revoluciones Permanentes del último Festival de Cine Europeo de Sevilla y fue el mejor film de la Sección Escáner de Márgenes.

- ¿Cómo afecta un premio a un trabajo cinematográfico?

- Siempre es positivo. Para nosotros, que somos una película pequeña que se ha hecho de aquella manera, estar en el Festival de Sevilla significa muchas cosas. Fue el estreno mundial y sí te ayuda muchísimo a que otros festivales miren tu película y que muchos círculos cinematográficos se fijen en ella. Los festivales sirven para educar el ojo del público, para abrirlo a nuevas cinematografías y acercarlas al público en general.

ARGUMENTO«La película trata temas morales acerca de la soledad, del miedo, de la culpa» PRESENCIALIDAD«Recuperar los encuentros con el público, (...) completa el acto cinematográfico»

- Se refiere a mostrar algo más allá del cine hollywodense o de las plataformas?

- Tengo la sensación de que la relación del público con el cine, con las plataformas, es un ciclo. Hay una serie de sinergías que se relacionan entre sí. Por un lado, el ojo del público hacia el cine y por otro el cine se deja influir por el público. Si fuese unidireccional sería más fácil del entenderlo. La vida también educa a los cineastas. Los festivales son fundamentales, generan cultura en torno al cine. En los sitios donde hay festival de cine se consume más cine y son fundamentales para crear ese caldo de cultivo. Este último año la gente se ha abierto a recibir otros tipos de cine y esa constancia a la hora de ver distintas cinematografías va generando una mirada diferente que al final se hace costumbre. Educar una mirada es como educar cualquier cosa. Vas viendo películas de un tipo, vas pensando en ellas y eso genera un conocimiento más profundo. La mirada se educa de esa manera.

- También los cineastas se inspiran en el cine. 'Los inocentes' surgió a raíz de 'Ciutat morta', el documental de Xavier Artigas y Xapo Ortega.

- 'Ciudat morta' es un documental muy importante por muchos motivos, especialmente sociales y políticos. Me marcó mucho. Hay un momento que me pareció durísimo. Cuando uno de los periodistas que cubre el caso recibe un e-mail anónimo en la redacción del periódico. Esta persona conocía la verdadera identidad de los culpables y nunca mas se puso en contacto. Ese momento es muy duro de entender. Cómo un grupo de personas, que se podían parecer a mi, que eran conscientes y conocían el caso y, por tanto, podrían haber acabado todo ese proceso. Es un momento muy duro. Decidimos trabajar en una película, construir una ficción, una especie de ensayo sobre cómo reaccionaría yo, mi entorno, ante una situación como esa. Pretendía que la ficción llegase a donde no podía llegar un documental. También quisimos alejarnos del contexto sociopolítico de Barcelona, en 'Ciudat morta' ya estaba bien contado. 'Los inocentes' no son los personajes de 'Ciudat morta'. Me interesaba más el conflicto.

- ¿Se adentra entonces en temas filosóficos, en el tema de la moral?

- Creo que los grandes temas de la película son temas muy humanos. Son temas morales acerca de la soledad, del miedo, de la culpa. Cuando empezamos a escribir la película pensábamos que una de las preguntas era 'quién o hizo', pero poco a poco nos dimos cuenta de que esa pregunta no tenía mucho valor. Nos importaba más responder a qué habrías hecho tú en esa situación, la pregunta es qué hubieras hecho tú.

- ¿Encontró la respuesta a esa pregunta?

- Es una pregunta lanzada hacia cada espectador. He meditado acerca de mi. A veces creo que reaccionaría de una manera y a veces de otra. Para mi es importante sembrar esa duda. Que piense sobre sí mismo y entender cómo reaccionaría. No hay una respuesta absoluta, es una cábala de cómo reaccionarías ante una situación ficticia. Creo que se interpela al espectador sobre qué haría él.

- 'Los inocentes no solo se rodó como corto y largo sino también utiliza un formato no habitual, el 1x1

- Hay un cortometraje, que se llama igual, que salió dos años antes y lo hicimos a la vez, pero lo terminamos antes. En cuanto al formato, habíamos escrito el guion y nos estábamos planteando empezar a rodar. Quise hacer una lectura personal para entender cómo iba a ser la película. Cuando hice esa lectura del guion me di cuenta de que había una sensación que predominaba aunque no estaba en la superficie, pero creía que lo llenaba todo. Era la soledad enorme en la que estaban los personajes. Esas decisiones te tomé acerca del sonido y la imagen, en formato 1x1, fue para que la película mostrase esa soledad. Ese sonido amplio y el formato 1x1 con retratos constantes para mi representa la soledad de los personajes.

- Es una soledad que se experimenta en grupo.

- Ese es otro de los objetivos de la película. Contar la soledad de alguien que ya está solo es fácil. La soledad de alguien obligado a estar con gente que tiene que ponerse de acuerdo en un pacto de silencio era el reto.

- ¿Cómo está recibiendo el público 'Los inocentes'?

- Tengo la sensación de que está siendo bastante bien recibida. No es una película fácil. No tiene un código convencional, pero aún así se puede seguir perfectamente la narrativa. Está siendo recibida mejor de lo que esperábamos. Soy consciente de las dificultades y dilemas que genera, pero también es positivo porque es una película que provoca. Cuando empezamos a hacerla tuvimos el miedo de que llegara solo a un público de cierta edad y nos hemos dado cuenta llega a todas las edades, lo cual es bastante guay.

- Ibértigo cuenta con un público fiel y, además, retoma los encuentros presenciales con los y las cineastas.

- Hemos estado en muchos festivales de público muy diverso y de diferente construcción. Nunca he estado en Ibértigo y me han dicho que tiene un público muy cinéfilo. En este tipo de festivales se puede hablar mucho de cine. Y volver a encontrarme con el público me parece fundamental. Cuando la estrenamos no se podía viajar y muchos zonas de España tenían los cines cerrados. Recuperar los encuentros con el público, que ellos te expliquen, que tú les expliques completa el acto cinematográfico. Esa relación me parece superintersante.