El escritor Nicolás Melini vuelve a dirigir el Festival Hispanoamericano de Escritores, que se celebra en Los Llanos de Aridane. / MONTAÑA PULIDO

«Los escritores solemos ser capaces de sobreponernos a la realidad»

Defiende que la tercera entrega del festival de Los Llanos de Aridane es un ejemplo de resistencia ante una situación adversa.Nicolás Melini Escritor y director del Festival Hispanoamericano de Escritores

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Nicolás Melini asegura que la tercera edición del Festival Hispanoamericano de Escritores, que dirige de nuevo y que empieza el lunes, día 14 de septiembre, se desarrollará bajo un estricto protocolo de seguridad sanitaria.

-¿Cómo tienen previsto desarrollar esta edición en plena pandemia y con los rebrotes al alza en el archipiélago?

-Tal como la concejalía de Cultura está realizando su programación cultural a diario, tomando todas las medidas sanitarias necesarias. Por fortuna, en La Palma la incidencia del virus es menor que en otros lugares de Canarias. Los aforos serán de 60 personas y deberán escribir a 'aridane.org' para reservar. Además, la mayoría de los actos tendrán 'streaming' y se podrán seguir a través de la web del festival, 'www.hispanoamericanodeescritores.com', las cuentas de Facebook y Twitter del festival y la cuenta de Facebook de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos.

«El peligro de tener que cancelar ha estado presente. Hace unos meses, incluso lo decidimos»

-¿En algún momento se han planteado aplazar esta edición hasta el verano de 2021?

-El peligro de tener que cancelar ha estado presente todo el tiempo. Hace unos meses, hubo un momento en el que incluso llegamos a tomar la decisión de hacerlo. Luego nos repusimos, entre otras cosas gracias al empuje de Juan Márquez desde el Gobierno de Canarias, y, desde luego, gracias al buen hacer de la concejal de Cultura, Charo González Palmero.

-¿Qué sensación han palpado entre los escritores con los que han contactado, miedo, incertidumbre o alegría?

-Todas las imaginables. Estamos en una crisis sanitaria y el miedo, en cierto grado, es sano y necesario (y, a partir de cierto grado, es perjudicial, insano). La negación del peligro es peligrosa, pero el exceso de medidas, también, y en la incertidumbre estamos todos, en mayor o menor medida. Se trata de reponernos a ello, resistir ante la situación adversa. Todo lo que consigamos sacar adelante es de mucho valor. Entre los autores, los hay que transmiten todas las sensaciones humanas imaginables ante esta situación. Pero los felices de poder hacer el festival y los comprometidos con hacerlo son más, y, entre los que vienen, son todos. Y hay muchos que hubiesen venido si, en su caso, no fuese absolutamente imposible debido, por ejemplo, a que se encuentran en países desde los que no pueden viajar a España.

-¿Teme que en los temas de debate la pandemia monopolice los encuentros y las distopías, las utopías y las realidades catastrofistas sean el epicentro?

-Al contrario, creo que será una oportunidad para que los escritores ofrezcan su visión de lo que nos está sucediendo, y que el público lo agradecerá. En el festival están algunos de los novelistas en español que mejor abordan su tiempo: Ricardo Menéndez Salmón, Mónica Ojeda, Marcelo Luján, Juan Carlos Méndez Guédez, Anelio Rodríguez Concepción, Ernesto Pérez Zúñiga, JJ Armas Marcelo, Blanca Riestra, Santiago Roncagliolo, David Toscana, Jorge Eduardo Benavides, Andrea Abreu... La palabra de los que mejor la utilizan puede ser salvífica. Además, los escritores solemos tener la capacidad de sobreponernos a la actualidad.

-Uno de los valores que la organización ha defendido desde un primer momento es que este festival es también un encuentro social entre escritores, ¿la pandemia permitirá que siga siendo o los protocolos desterrarán hasta el próximo año esa vertiente?

-El festival debe ser una fiesta, sobre todo, en los actos, en las mesas, en el diálogo. La limitación de aforo a 60 personas no supone un menor festejo en ese sentido, además esperamos que haya mucha gente conectada a través de los 'streaming', por público no va a ser, aunque no todo el público estará presente. En cuanto a la parte social, el tipo de fiesta que hemos tenido en las pasadas ediciones (básicamente el encuentro con la gente de Los Llanos en las calles y en la plaza de España) se verá modificada y limitada por las medidas sanitarias necesarias, pero los autores firmarán ejemplares igualmente. Aunque con mascarilla y distanciamiento, aún nos podemos ver, y se venderán libros. En cuanto al encuentro entre escritores, a su llegada haremos pruebas a todos los participantes e invitados y también al equipo que trabajará con ellos, de tal modo que, al menos entre ellos y entre ellos y el público, sea un grupo muy seguro. Seremos ejemplares en esto, no podemos comportarnos como la gente que se contagia por ir a discotecas. Ese tipo de festejo no es el que hemos hecho otros años, en cualquier caso. Creo que los organizadores de actos culturales, y la gente que está acudiendo a estos, están demostrando ser los que mejor respetan todo lo que es necesario en esta situación.

-¿Cómo ha sido el criterio de selección de escritores tras cancelar la opción mexicana?

-Al no poder hacer 'México país invitado' porque era previsible que los 25 autores de ese país, invitados desde enero, no podrían viajar, rehicimos la mitad de las invitaciones. Esto fue en junio y en apenas dos semanas. Había que reducir al máximo las probabilidades de que surgieran complicaciones poco antes del festival, así que invitamos a autores hispanoamericanos que viven en España, a algunos autores españoles más de los previstos y también a algún autor canario más de los previstos en enero, antes de la pandemia.

-¿México será el país invitado y epicentro del festival den 2021?

-Ese es nuestro compromiso.

-¿Cómo será el homenaje a Armas Marcelo por su adiós a la dirección de la Cátedra Vargas Llosa?

-Esperamos que divertido, como suelen ser los actos en los que él participa. Ya estaba previsto hacer un acto sobre las memorias de su gran amigo José Esteban y las suyas, un acto que suele ser muy entretenido porque se conocen de toda la vida y cuentan anécdotas comunes de parte y parte. Al final del acto se sumarán algunas personalidades: algunas en vídeo desde América, otras en persona, como Jerónimo Saavedra.