Luis García Montero, autor de 'Un año y tres meses' / E.P

El duelo poético de Luis García Montero por Almudena Grandes

«Un año y tres meses» cierra el ciclo de amor y muerte que el poeta granadino y viudo de la escritora abrió con 'Completamente viernes'

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Cuidado. Enfermedad. Miedo. Esperanza. Nosotros. Amor. Muerte. Todas son palabras esenciales en el nuevo poemario de Luis García Montero (Granada, 63 años). 'Un año y tres meses' (Tusquets) es su duelo poético por la muerte de su mujer, Almudena Grandes (1960-2021), y se fue armando mientras la vida de la escritora declinaba. Con él cierra el poeta el ciclo abierto con 'Completamente viernes', un poemario celebratorio de una historia de amor y complicidad literaria que duró casi treinta años y que truncó el cáncer. García Montero depositó en la tumba de su esposa aquel libro escrito en los 90, íntimamente ligado al que ahora entrega a lector.

Es un poemario «difícil de escribir pero profundamente necesario», señala su autor. Se titula 'Un año y tres meses' porque es el tiempo transcurrido entre el fatal diagnóstico del cáncer de la autora de 'El corazón helado' y su fallecimiento, entre septiembre de 2020 y noviembre de 2021. Grandes solo leyó el primero de los poemas, 'El misterio y el secreto'.

«No es un desahogo biográfico o un lamento personal. Es una reflexión sobre el amor, la muerte y los cuidados», precisa el escritor». «La muerte y el amor son las grandes invenciones humanas, y aquí amor y muerte son espacios de creación, de reflexión y de cultura», aseguró García Montero, que busca en la poesía las respuestas a las situaciones emocionalmente más complejas. «La poesía te consuela en la medida en que te devuelve razones para vivir. Y para mí la poesía es el mayor de los consuelos», reconoce.

Advierte, con todo, que también es una reflexión sobre el mundo en que vivimos. Un mundo liquido y digital «en el que se mercantiliza la intimidad, se pierde el pudor y se vende el sufrimiento y hasta las relaciones sexuales», lamenta el poeta, novelista y director de Instituto Cervantes. «Vamos cayendo en la mercantilización y la banalización, de modo que se dice lo que se piensa antes de pensar lo que se dice», señala advirtiendo que el siempre ha tenido «compromiso con el pudor».

«El trabajo de la poesía es tratar con pudor los debates más íntimos de la condición humana, sobre el amor y la muerte, desde luego y eso es los que se mercantiliza ahora», denuncia. Lamenta así que «avancemos en una cultura que convierte en basura de farándula los sentimientos más íntimos y que nos invita a la soledad».

Cristalino

'Un año y tres meses' está escrito con un lenguaje y cristalino, con versos claros, directos y a menudo conmovedores. «Hay un diálogo con autores como Góngora, el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Rosalía de Castro, o Juan Margarit», enumera. De su amigo Margarit, poeta, premio Cervantes y víctima también de un cáncer agresivo, aprendió «que el último año de su vida fue para él el más feliz de su existencia». «Me explicó que se encontró a sí mismo, y a mí me pasó lo mismo en el último año de vida de Almudena», dijo.

«Al pensar en una historia de amor de casi treinta años hay una verdad: que la posibilidad de cuidar a quien quieres, de que Almudena se muriera acompañada, es una experiencia imborrable». «Un capítulo más de esa historia de amor», asegura. «Lo que une es cuidar y ser cuidado, tanto como desear y ser deseado», agregó destacando que «tras la pandemia hemos tomado conciencia de la vulnerabilidad de la necesidad de cuidarnos».

«Cuando pierdes a alguien de tu intimidad tú mueres también. Hay un poema de Bécquer que dice que el muerto debe seguir en pie. Almudena y yo éramos nosotros, de modo que cuando ella desaparece, muero pero sigo en pie como uno de nosotros», explica.

También novelista, García Montero sabía que este libro sobre el duelo había que abordarlo desde la poesía. «Me siento más seguro en la poesía, y necesitaba un ámbito así, sabiendo que la buena poesía llega al fondo del ser humano».

Complicidad

Explicó también que su larga relación con Almudena Grandes empezó y estuvo marcada por la poesía. Al poco de conocerse, él le enviaba poemarios de amigos como Ángel González, Joan Margarit o Gloria Fuertes. «En la última página en blanco del cada libro le escribía a los poemas que aparecieron en 'Completamente viernes'.

«La poesía fue un ámbito de complicidad y este libro es el extremo de la complicidad con Almudena, que era una gran lectora de poesía», concluyó emocionado. No en vano García Montero ha pedido a su editor , Juan Cerezo, que en el futuro ambos poemarios el que celebra el amor y el que se duele por a muerte, se publiquen juntos.