Alejo Moguillansky y Luciana Acuña, este jueves, en la capital grancanaria. / c7

Crítica de cine/ 'La edad media'

No todo es dolor y tragedia en la pandemia

Esta película argentina se proyecta dentro de la Sección Oficial del 21º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Hasta en la mayor de las tragedias siempre hay un respiro. Si todo es muerte, destrucción y dolor, difícilmente será creíble. Y es que también en la vida real, en los momentos más críticos, hay un resquicio por el que se cuela una sonrisa. Con acudir a un velatorio se puede comprobar. La pandemia tampoco queda exenta de esta circunstancia, tal y como pone de manifiesto el largometraje 'La edad media', de los cineastas argentinos Alejo Moguillansky y Luciana Acuña, que se proyecta dentro de la Sección Oficial de esta 21ª edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

Leer, escuchar música, ver espectáculos escénicos en 'streaming', y las series y las películas fueron las principales vías de escape para la mayoría durante el duro confinamiento de 2020. Para esta pareja de cineastas, la mejor manera de luchar contra el encierro, que en su país natal se extendió bastantes meses más que en España, fue aprovechar el momento para rodar.

En las paredes de su propia casa y junto con su hija, que ya había aparecido en algunos de los trabajos previos del padre, comenzaron a filmar. Ambos, que presentan estos días en la capital grancanaria el resultado final, reconocen que si bien es cierto que 'La edad media' carecía de un guion previo definido a la vieja usanza, lo que se desarrollaba frente a la cámara no era fruto de la improvisación. «Ensayábamos mucho antes de rodar. Compramos un pizarrón enorme donde definíamos la estructura de la película», apuntó este jueves Alejo Mogullansky.

Esta comedia sobre la cuarentena es ficción, pero por la misma se cuelan aspectos de la propia vida de esta familia argentina. Sin ir más lejos, su propia casa y su perro.

Todo se estructura en torno a la portentosa imaginación de la niña, que para combatir el aburrimiento, comienza a fantasear y a buscar recursos para comprarse «en el mercado libre» de internet un telescopio desde el que observar la Luna. A partir de ahí se suceden momentos surrealistas, guiños a clásicos de Buster Keaton y Chaplin, ecos constantes de 'Esperando a Godot', Samuel Beckett, reflexiones sobre la creatividad y cómo ganarse la vida en plena crisis sanitaria, y la pura supervivencia, emocional y financiera.

'La edad media' supone un punto de fuga en una Sección Oficial de un festival en el que históricamente las comedias son muy escasas.