Borrar
El artista Dionisio Cañas, este jueves en la capital grancanaria. COBER

Dionisio Cañas: «Toco un piano artístico con muchas teclas pero todas me llevan a la poesía»

El poeta y artista plástico, natural de Tomelloso, participa en dos actividades con la Fundación Francis Naranjo, en la capital grancanaria

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Viernes, 10 de marzo 2023, 01:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Desde niño ha sido un nómada. Dionisio Cañas desde hace unos años se ha instalado de nuevo en su Tomelloso natal tras convertirse en una figura de relevancia a nivel artístico, poético y universitario en Nueva York, donde residió 32 años. Estos días ha recalado en la capital grancanaria para participar en dos iniciativas de la Fundación Francis Naranjo, la ManifestACCIÓN denominada 'Lujo para todxs' y un taller relacionado con el proyecto 'El Gran Poema de Nadie'.

'Lujo para todxs' se desarrolló este jueves y culmina este viernes. Partió con un taller en la sede de la Fundación Francis Naranjo, en el número 63 de la avenida Primero de Mayo, tras el que la treintena de participantes desarrollaron una acción artística que les llevó hasta la calle peatonal de Triana.

«La idea de 'Lujo para todxs' los seres humanos empezó a interesarme con los 'top manta' y las tiendas chinas, que venden imitaciones de las grandes marcas de lujo. Eso me llamó mucho la atención. La clase trabajadora se compraba prendas falsas de marcas de lujo, lo que genera la idea de que la clase media y trabajadora sienta lo que es el lujo, una sensación que parece exclusiva de la clase más pudiente. Igual que en la moda se creó el Prêt-à-porter para contentar a la clase media, a partir de los 70 se empezó a hacer este tipo de marketing que consiste en comercializar un lujo falso que contenta a una clase media que quiere parecerse a los ricos», explica Dionisio Cañas. «Desde un punto de vista sociológico e histórico, la idea del lujo viene del latín, de 'luxus', que quiere decir exceso, que se tiene más de lo que se necesita y se cae en el lujo. Los ricos se lo pueden permitir y los otros lo imitan, pero tienen el mismo placer», añade.

El desarrollo

Esta reflexión cobró vida en la tarde de este jueves en forma de ManifestACCIÓN. «Primero hacemos un taller, que consiste en reunir a un grupo de personas de todo tipo, no tienen que ser ni artistas ni poetas, de cualquier oficio y edad, que crean pancartas sobre cartón con frases que ellos inventan sobre el lujo. Otras son copiar de los logotipos de marcas de lujo, con lo que se mezcla el lenguaje con la marca simbólica. Por otro lado, yo he traído cuatro banderas con sus respectivas frases, una la de la antigua URSS, otra de China, de Vietnam y de Corea del Norte, todos países comunistas. China es el que más ha disparado esta idea de falsas prendas de lujo para las clases menos pudientes», destaca.

A continuación se desarrolló una especie de manifestación que enmascara una acción creativa donde convive la «reflexión y lo lúdico, porque la gente se lo pasa pipa», apunta Cañas horas antes de desarrollar este acto.

«El arte de acción tiene un poco de doble valor. Critica un poco la comercialización del arte para unos cuantos que son los que lo pueden comprar y a su vez crea algo efímero que puede ser compartido por cualquiera. No se trata de un objeto sino de una acción. Se describe otro tipo de arte al que se circunscribe al objeto», comenta.

Este viernes concluye esta ManifestACCIÓN con una charla y la presentación de la grabación del propio acto en la tarde de ayer. Se desarrolla a partir de las 18.00 horas, en la sede de la Fundación de este artista grancanario con el que Dionisio Cañas colabora en distintos proyectos artísticos desde hace 15 años.

Con los alumnos del colegio de La Calzada, Dionisio Cañas desarrolla el próximo lunes un taller que ha denominado 'Con la basura de todos haremos el gran poema de nadie'.

«La primera vez lo hice en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca. También lo he hecho en La Ciudad de la basura, en El Cairo. Consiste en que se reúne un grupo de personas, que cogen bolsas de basura y van por los contenedores y recogen palabras sobre todo, también imágenes. Se genera una interacción con la gente que pasa por la calle y se acaba con esa idea de que el poeta es alguien solitario encerrado en su casa para escribir. Con esas palabras creamos después poemas en unas banderolas que se exponen en el exterior. En este caso, los alumnos traerán revistas, periódicos y cartones con las palabras, no saldremos a la calle», avanza.

Esta «poesía participativa» es una parte esencial dentro de una concepción poética que rompe los cánones clásicos. «Toco en un piano muchas teclas, el collage, las intervenciones, abstracciones, los vídeos... pero todas tienen que ver con la poesía. Lo poético para mí no es un poema escrito sino la capacidad de poner atención y generar una mirada poética. Ver la belleza que puede haber en el desconchado de una pared o en una puerta que ha perdido el color. Lo poético no solo está en los libros y no es un ejercicio solitario, sino también es una manera de educar la mirada y la sensibilidad de las personas para que vean poesía en lo que no se supone que lo es», apunta el miembro fundador del extinto colectivo Estrujenbank.

Dionisio Cañas, junto al Castillo de Mata. cober

«A Nueva York le debo mi formación intelectual y estética»

Dionisio Cañas se convirtió en una referencia artística e intelectual en la 'Gran Manzana', donde ejerció como catedrático en Literatura en la Universidad de Nueva York.

«No echo de menos Nueva York. Viví 32 años allí. Viví intensamente en los años 70, 80 y 90. En 2001 fue el ataque terrorista, que me impactó y me hizo pensar muchas cosas. En ese momento, más allá de la tragedia, me planteé lo poco que sabía del mundo árabe cuando mi país ha tenido una gran relación con ese universo. Entonces me decidí a estudiar árabe. Dejé a un lado la cultura euroamericana y estudié árabe. He viajado varias veces a Egipto y allí produje el volumen 'Los libros suicidas'. Descubrí una sensibilidad que había ignorado anteriormente».

No echa de menos la gran urbe norteamericana, pero sí que reconoce el peso que tuvo en su vida. «Le debo todo, mi formación intelectual y estética, pero ha dejado de ser un reto, ahora el reto para mí es el arco árabe-mediterráneo. Además Nueva York es ahora para millonarios y para gente joven. Ni soy rico ni joven. También se ha producido en los últimos años una avalancha de turismo brutal, lo que ha generado que el Nueva York que yo conocí nada tenga que ver con el de ahora», explica el artista que publicó su último libro de poesía, 'La noche de Europa', tras conocder la «durísima» realidad de los refugiados en la isla griega de Lesbos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios