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Cultura protege el belenismo como patrimonio inmaterial

España cuenta desde hace casi 60 años con una Federación de Belenistas, que divulga esta tradicional manifestación cultural

J. M.

La Dirección General de Bellas Artes, dependiente del Ministerio de Cultura, ha aprovechado la Navidad para iniciar los trámites para declarar el belenismo como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial, según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El belenismo comprende tanto el arte de fabricar las figuras del Belén a través de sus artesanos, como al colectivo especializado en armar o montarlo, empleando conocimientos y destrezas, en un proceso en el que se aplican técnicas tradicionales y actuales.

España cuenta desde 1963 con una Federación de Belenistas (FEB), que divulga el arte del belenismo y tiene adscritas ochenta asociaciones de todos los puntos del país que organizan exposiciones, congresos y rutas por belenes, además de los montajes que realizan cada Navidad en plazas, iglesias, monasterios o palacetes con su propia riqueza monumental, lo que los hace aún más atractivos.

La FEB sigue la estela de su patrón, San Francisco de Asís, considerado el primer belenista desde que en la misa de Navidad de 1223 en la ermita-gruta de Greccio (Italia) quiso reproducir con la mayor fidelidad posible el escenario en el que nació Jesús de Nazaret. Cultura justifica la protección del belenismo porque su práctica trasciende lo estrictamente religioso «para encuadrarse en una dimensión cultural, convirtiéndose así en un hecho sociológico».

Dentro de los valores culturales que aporta el belenismo se destaca «compartir una identidad colectiva presente en todas las regiones españolas, su contribución a la transmisión de conocimiento de la cultura popular mostrando oficios tradicionales y modos de vida a veces ya desaparecidos y la preservación de oficios artesanales».

También subraya Cultura que, a través de la práctica del belenismo, «se transmiten conocimientos y habilidades», y recuerda la estrecha relación de esta manifestación artística con la tradición oral y musical, la importancia del asociacionismo en torno a ella y «su proyección internacional».