El actor Pep Cruz (izquierda) y el director Àlex Rigola posan junto al cartel del montaje '23-F: Anatomía de un instante', que hoy y mañana se representa en el Cuyás. / ALEJANDRO QUEVEDO-CUYÁS

Cuatro juglares relatan las entrañas del fallido Golpe de Estado novelado por Javier Cercas

El Teatro Cuyás de la capital grancanaria acoge este viernes y sábado, a partir de las 19.30 horas, '23-F: Anatomía de un instante', dirigido por Àlex Rigola

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Cuatro «juglares o narradores» desentrañarán este viernes y sábado, a partir de las 19.30 horas, en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria, las claves del fallido Golpe de Estado del 23-F, que estuvo a punto de fulminar la recién estrenada democracia española tras el franquismo. Álex Rigola dirige '23-F: Anatomía de un instante', el montaje escénico que adapta la novela homónima de Javier Cercas sobre este hecho.

El director catalán destaca que el montaje es para todo tipo de públicos. «Partimos de la base de que nadie sabe nada sobre lo sucedido. Y los que sí que saben lo que pasó, se van a sorprender», apunta Rigola junto al actor Pep Cruz, que forma parte de un reparto que completan Miranda Gas, Eudald Font y Roser Vilajosana.

El escritor Javier Cercas solo pidió a los responsables de este montaje que, tal y como hizo él mismo en su volumen, no especularan sobre lo sucedido y que se ciñeran a los hechos comprobados. «Abordamos un episodio muy especial que es parte de la historia moderna de este país. Destaco dos partes, una sobre el cómo. Partimos de una especie de ensayo, que Cercas llama novela, con cero ficción y especulaciones. Figuran géneros como el policiaco, el bélico-táctico, las historias de espías y de amor, amistad y traición. La otra son las caras poliédricas de algunos protagonistas», subraya el director.

Sobre el escenario, los cuatro actores no solo narran lo sucedido aquel 23 de febrero de 1981. También dan vida a personajes reales por lo que a veces dirigen al público «en primera persona».

Tres son los primeros espadas reales que focalizan buena parte de lo sucedido. Se trata de Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo. «La novela es muy teatral y retrata tres gestos en un instante protagonizados por tres personas que proceden del periodo antidemocrático. Se trata de una paradoja muy típica de este país», explica el actor Pep Cruz, que además de narrar los acontecimientos, apoyado como sus compañeros por una serie de audiovisuales con imágenes icónicas de la época, encarna al guardia civil Antonio Tejero y al militar Alfonso Armada.

La trama que pone al descubierto Cercas es más compleja y amplia del propio asalto con Tejero al Congreso de los Diputados. «Se desarrolla como si fueran muñecas rusas, que se van abriendo a partir de un instante, representado por Suárez, Gutiérrez Mellado y Carrillo sentados» cuando los demás políticos se tiraron al suelo tras los disparos al techo. «Detrás de eso hay mucho más y así se cuenta la Transición . Hay pactos y traiciones, con los que Shakespeare habría hecho una obra de teatro», subraya Àlex Rigola.

En todo momento, reitera, se ha evitado seguir las múltiples «leyendas negras» surgidas a partir de lo sucedido. El montaje, defiende el director, es muy teatral y se aleja de los estándares propios de un documental representado gracias al trabajo del cuarteto de intérpretes, las proyecciones y una «escenografía mínima».

Escrito a la vez que se ensaya y memorizado la última semana

Àlex Rigola reconoce que para '23-F: Anatomía de un instante' y para buena parte de los montajes que dirige trabaja de una forma poco común entre el resto de la profesión.

«La obra se escribía a la vez que ensayábamos. Así íbamos puliendo cosas. Los actores solo memorizan la última semana antes de estrenar. Antes hacemos muchas semanas de trabajo de mesa, lo que permite llegar a ese momento final con un 70% memorizado de forma natural. Lo hacen después de una forma bastante orgánica, ya que el texto ya forma parte de su propio pensamiento», desvela.

El elenco de este montaje está compuesto por cuatro profesionales de distintas edades, algunos muy jóvenes. Todos, señala Rigola, desarrollan una «interpretación muy real, con mucha verdad interna». «El director hizo mucho hincapié en que no hubiese sobreactuación, sino que narrásemos con un tono neutral y convincente. Eso parece fácil, pero no lo es», asegura el actor Pep Cruz.

Para este veterano de los escenarios, uno de los grandes méritos de este montaje ha sido lograr condensar las «300 páginas del libro en 34 páginas». «Está todo lo que tiene que estar, ya que la novela es muy teatral», añade.

Tanto Rigola como Cruz reconocen que antes de empezar con los ensayos se empaparon sobre el 23-F a partir de la extensa y variada bibliografía existente sobre un suceso que estuvo muy cerca de acabar con el resurgir democrático español.