Cristina Andreu, ayer, explicaba su versión de los hechos antes de posar junto con el resto del Jurado Cima Oficial de Largometrajes. / JUAN CARLOS ALONSO

Cristina Andreu: «Tras la agresión tuve miedo de volver a salir a la calle, es difícil de encajar»

La presidenta de Cima y jurado del festival está a la espera de si la presunta agresión de Luis Roca se resuelve en un juicio rápido esta semana

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Cristina Andreu, presidenta de la Asociación de la Asociación de Mujeres Cineastas y de medios Audiovisuales (Cima), reconoció ayer que sintió «miedo de volver a salir a la calle» tras la agresión que sufrió presuntamente a manos del periodista grancanario Luis Roca, y denunció, tras ser también insultada y grabada con el móvil por su mujer Marta de Santa Ana, en el restaurante La Marinera, en la playa de Las Canteras.

«Yo he estado muy preocupada por la delegada actual de Cima en Canarias, porque yo he venido un día. No voy a decir su nombre, por si no quiere que lo haga, pero ella ha tenido miedo de salir a la calle. El otro día yo también lo tuve de salir a la calle», reconoce Cristina Andreu, que forma parte del Jurado Cima Oficial de Largometrajes del 20º Festival Internacional de Cine de Las Palmas, que mediante un comunicado de prensa conjunto con Cima, hecho público el domingo, denunció los hechos.

A raíz de lo sucedido, la presidenta nacional de Cima asegura que «mucha gente, incluidas instituciones públicas y privadas» le han dicho que también «han recibido en el pasado amenazas» por parte de los presuntos autores de la agresión física y verbal.

«Sé que Marta de Santa Ana está enfadada con la asociación, no conmigo. Pero han pasado ya dos años de cuando le dijimos que tenía que dejar la delegación, porque recibíamos llamadas de instituciones públicas y privadas en contra de lo que esta señora estaba diciendo en nombre de Cima. Dijimos que no podía ser. Ella fue la que decidió irse como socia, de la delegación la quitamos al tener pruebas de que sucedía algo así», rememoró.

Tras lo sucedido en La Marinera, dice que físicamente está bien, con algunos dolores en el cuello y la espalda. Psicológicamente, «no lo sé», responde con franqueza. «Estoy como rara, no estoy mal, pero no bien. No es fácil de encajar y estoy un poco cansada», añade.

Remite a lo que figura en la denuncia, pero no elude relatar su versión de lo acontecido durante la cena junto a la playa de Las Canteras: «Fui con Virgina Yagüe (también miembro del jurado) a cenar. Íbamos a ir a las 20.00 horas, pero como solo habíamos comido un bocadillo antes de viajar y por el toque de queda, fuimos una hora antes. Nos sentamos y me puse a mirar el mar. Vi que una mujer me hacía gestos y pensé que era Marta de Santa Ana. Le dije a Virginia de no mirar más y seguir con la cena y disfrutando. Empezamos a oír que nos insultaban, pero yo no quería escuchar y que nos estropearan el día. Marta de Santa Ana se acercó a hacerme una foto y que me dijo que si me estaba gastando el dinero de los canarios. Y él, que me han dicho que era su marido, porque yo no lo había visto nunca y no tenía el 'honor' de conocerle, pasó a mi lado, yo pensaba que se iba, pero me pegó en la cara, de abajo hacia arriba y me quedé en shock. Virginia se levantó, porque él se quedó detrás de mí y pensaba que igual seguía... pero no, se marchó. En ese momento no estaban los camareros en la sala, porque nos dijeron que si hubiesen estado lo habrían retenido y llamado a la policía. No sé si lo hubiesen hecho, porque fue todo muy rápido. Los de las mesas de al lado nos dieron sus teléfonos, por si los necesitábamos. Un señor nos dijo que eso no lo había visto ni en una película de violencia, porque nosotras ni siquiera les dijimos algo antes. Que de pronto alguien se acerque, sin una discusión previa, sin que ni siquiera yo le mire y te dé un bofetón es algo que no puedo entender».

Los camareros, al ser informados de lo sucedido, les dijeron que había cámaras en el restaurante y que estaban en funcionamiento. «Yo no he visto las imágenes, imagino que lo enviarán al juzgado», señala al respecto.

Reconoce que tras presentar la denuncia, los agentes le dijeron que lo normal es que se resuelva mediante un juicio rápido esta misma semana. «Salvo que ellos no se presenten, por lo que sería un juicio ordinario. Yo no tengo nada que esconder», deja claro Cristina Andreu.

«¿Cómo me puede odiar tanto alguien al que no conozco para pegarme delante de todo el mundo?»

Cristina Andreu asegura que desde un punto de vista racional no puede entender lo sucedido. «Que un hombre le pegue a una mujer que está sentada... y que ella, que está con una asociación en favor de la igualdad y en teoría feminista, actúe así, es aún más sorprendente. No lo puedo entender. No hay ninguna explicación. ¿Cómo me puede odiar tanto alguien al que no conozco para pegarme delante de todo el mundo? Me dio miedo tras pensar que, si actuaba así con testigos y con cámaras... si me encuentra en mitad de la calle no sé lo que me hace», se pregunta con pesar.

La integrante del jurado de la sección oficial de esta 20ª edición junto a Virginia Yagüe y Chelo Loureiro, confía en que su agresión no enturbie ni al festival ni a la imagen que se tiene de Gran Canaria en el exterior. «Lo que quiero decir es que no van a poder con nosotras. Vamos a seguir disfrutando del festival, de las películas y de la gente estupenda que hay en Canarias. Lo principal es seguir adelante. Esto no tiene que desviar la atención sobre lo importante, que es este maravilloso festival de cine. Hay que celebrar, y muchísimo, que se pueda acudir a ver las películas de manera presencial, por lo que quiero felicitar públicamente a Luis Miranda, el director del festival», subraya.

Ayer se proyectaron los dos primeros títulos de la sección que les toca valorar. «Hemos visto dos películas y nos han parecido estupendas. Si todas son iguales, nos costará elegir, pero eso también significará que disfrutaremos más», deja claro tras el posado de los distintos integrantes de los jurados de esta edición en el parque de Santa Catalina de la capital grancanaria, después de que culminaran los pases matutinos en los Cinesa del Centro Comercial El Muelle.