«No supe siquiera si estuve inscrito»

03/02/2019

Nunca supe nada. Jamás me respondieron. Ni siquiera me confirmaron si mi proyecto llegó y estuve inscrito como uno de los candidatos. Incluso, una persona fue en mi nombre a la Fundación para comprobar si había llegado todo bien y no hubo manera. El secretismo fue absoluto. Jamás he sabido si leyeron mi proyecto y por qué no les gustó». Así de contundente se expresa uno de los profesionales, que pide guardar el anonimato, que se presentó al concurso público que designó al subdirector de programación de la Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria.

Manuel Benítez fue el ganador de aquella convocatoria, que se resolvió en 2016, y que nadie impugnó. Bajo el mismo secretismo se desarrolló la convocatoria que meses antes designó al director general de la misma Fundación. Ganó Tilman Kuttenkeuler y el concurso ha quedado anulado, de nuevo en segunda instancia, con la sentencia emitida por la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que adelantó en exclusiva este periódico el pasado miércoles.

Se llegó a esta situación por la impugnación presentada por Juan Márquez, exgerente del teatro Cuyás y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), que junto con otras 15 personas se presentó al concurso para la dirección general.

Primero la sentencia de la magistrada María Olimpia del Rosario Palenzuela, del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de la capital grancanaria, y ahora la de la Sala del TSJC presidida por César José García Otero–, subrayan que en el proceso de selección se emplearon «criterios» que no figuraban en las bases de la convocatoria y que los responsables del mismo no aclaran por qué el proyecto de Tilman Kuttenkeuler es mejor que el de los demás aspirantes, incluido el de Juan Márquez.

El tribunal de este concurso llevó a cabo entrevistas personales a los finalistas –Kuttenkeuler y Márquez, presuntamente, porque nadie lo aclara–. El exgerente del Cuyás solicitó la grabación o transcripción de las mismas, así como los informes de valoración de los proyectos. No obtuvo respuesta.

El pasado viernes, Augusto Hidalgo, alcalde de la capital grancanaria y presidente del Patronato de la Fundación Auditorio Teatro, justificó durante una entrevista en RNE «el secretismo» que ha imperado en estos procesos: «Las bases aclaraban que había una información reservada. ¿Por qué? Para que vinieran profesionales que estuviesen ejerciendo en otros lugares y que el concurso no supusiera un choque con los foros donde estaban ejerciendo. Queríamos que vinieran los mejores».

Este argumento se tambalea, en parte, con el concurso que convocó Canarias Cultura en Red para elegir al director del Festival de Música de Canarias. En aquella ocasión, el nombre de todos los aspirantes fue público, incluso el listado de los finalistas, tal y como se advertía en las bases de la convocatoria.

Puede que esa transparencia fuera una de las causas por las que el tribunal lo declaró desierto, ya que parece que ninguno de los aspirantes convenció a sus miembros. Por cierto, quien presidió aquel tribunal fue Tilman Kuttenkeuler, que ya ejercía como director de la Fundación Auditorio Teatro.

La dos sentencias que declaran nulo el concurso no discuten la elección de Kuttenkeuler ni entran a valorar su trayectoria y validez para el puesto.

Lo que subrayan es que la selección no respetó las bases y que nadie de la Fundación ha sido capaz de explicar con un documento oficial por qué se apostó por este gestor alemán, exgerente de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, y no por los otros 14 candidatos, entre ellos Juan Márquez, hoy jubilado.

El Patronato de la Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria tiene que decidir en su próxima reunión si recurre o no en casación ante el Supremo la sentencia condenatoria del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que declara nulo el concurso que ganó el germano Tilman Kuttenkeuler.

El alcalde Augusto Hidalgo, a su vez presidente del Patronato, dijo en RNE el pasado viernes que se tomará la decisión en función del informe y análisis de la sentencia que dictaminen los servicios jurídicos de la Fundación.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, que ostenta la vicepresidencia de la Fundación, apuntó el pasado jueves a este periódico que atenderá a este análisis jurídico, pero que tiene claro que «recurrir es dilatar el problema».

Kuttenkeuler, por lo pronto, sigue ejerciendo como director general, dijo Hidalgo. Hay que recordar que le restan dos años de contrato al frente del Pérez Galdós y el Alfredo kraus.