Morricone se despide a lo grande

10/01/2019

El músico, director de orquesta y compositor de bandas sonoras se jubila con 90 años y en plena forma con conciertos por diez países. La representación final será el 22 de junio en Italia

Ennio Morricone, el gran músico y director de orquesta italiano, se despide este año de su carrera a los 90 años y en plena forma con una serie de conciertos por diez países y una representación final el 22 de junio en las Termas romanas de Caracalla.

«Me siento privilegiado de poder festejar mi 90 cumpleaños con esta salud. Es una bendición poder dirigir aún mis conciertos en tantas ciudades europeas maravillosas y estoy muy contento con la generosidad que mi público sigue demostrándome», afirmó recientemente el gran genio italiano al recordar su aniversario el pasado noviembre.

Sus últimas apariciones las hará en Italia, su país natal, y tal es la expectación que sigue levantando entre su público que esta semana se anunciaron dos nuevos conciertos, el 18 y 19 de junio en las Termas de Caracalla, que se añadirán a los ya previstos en su gira.

Las entradas para los conciertos romanos se agotaron a los pocos días de ponerse a la venta, y por ello el maestro decidió dar otra oportunidad a sus admiradores antes de retirarse definitivamente. Ofrecerá seis las representaciones en Roma y dos en Verona además de paradas en Polonia, Alemania, Hungría, Dinamarca, República Checa, Suecia, Noruega, Bélgica e Irlanda, en un recorrido que comienza este mes.

El sprint final del gran compositor de música para películas es parte de la gira «60 años de música» que inició en 2016 y que ya ha incluido más de 50 conciertos en 35 ciudades europeas a los que han asistido 650.000 espectadores.

Autor de más de 500 bandas sonoras, y con una extraordinaria carrera que le hizo merecedor de un Óscar honorario y otro por la composición para Los odiosos ocho, el ministro de Cultura italiano, Alberto Bonisoli, le felicitó por sus 90 años por una aportación que calificó de «obras maestras capaces de contagiar y conquistar a todas las generaciones».

Aunque comenzó a componer en la década de 1950, la fama mundial le llegó con sus temas para las cintas de su amigo Sergio Leone. Para el rey del spaghetti western compuso bandas de títulos memorables como Por un puñado de dólares (1964), El bueno, el feo y el malo (1966), Hasta que llegó su hora (1968) o ¡Agáchate maldito (1971).

Ha hecho bandas sonoras para centenares de películas de multitud de géneros, lo que le ha convertido en uno de los autores más versátiles y reconocidos del mundo. Algunas de sus aportaciones más célebres son las composiciones para la cinta Cinema Paradiso (1988), de Tornatore; la obra maestra de Bernardo Bertolucci, Novecento (1976), o la historia de aquel misionero jesuita de La misión (1986).

Ha trabajado también con afamados realizadores como Brian de Palma, Lina Wertmuller, Roman Polanski, Warren Beatty, Oliver Stone o los españoles Luis Buñuel, en Leonor (1975), y Pedro Almodóvar, en Átame (1990).

En 2016 Morricone se hizo con el Óscar por la banda sonora que creó para el western Los odiosos ocho (2015) de Quentin Tarantino.

Su extraordinaria carrera de Morricone ya fue reconocida en 2007 con el Óscar a la carrera, ampliando así un enorme palmarés (tres Grammy, cuatro Globos de Oro y un León de Oro honorífico).