Mari Carmen Sánchez es la rehén Paquita

11/08/2019

Candelaria, en la serie Tiempo entre costuras, supuso un punto de inflexión en la trayectoria como actriz de la grancanaria, nacida en Cádiz, Mari Carmen Sánchez. Pero Paquita, una limpiadora que cae rehén de una banda de atracadores que asalta el Banco de España, va un paso más allá. Porque La casa de papel, de Netflix, donde este personaje aparece en su tercera y recién estrenada temporada, es más que una serie. Es un fenómeno de masas.

«Estoy muy feliz de estar en La casa de papel. Ninguna otra serie ha generado un fenómeno de fans similar. Comentaban los protagonistas que se han convertido en estrellas del rock, ya que han tenido que salir escoltados de algunos sitios por el acoso de los seguidores de la serie», apunta con orgullo y asombro Mari Carmen Sánchez, mientras se toma un botellín de agua con gas en una terraza de la plaza de las Ranas, en la capital grancanaria.

Aunque su personaje no tiene una presencia determinante en esta tercera temporada de La casa de papel, Sánchez ya ha podido calibrar la dimensión que alcanza esta producción. «Desde que se estrenó la serie, el número de seguidores de mi cuenta de Instagram se ha disparado. Por las redes sociales me llegan mensajes de fans desde distintas partes del mundo. Es asombroso», apunta.

Paquita, su rol, es «una de las limpiadoras del Banco de España», que se convierte en una rehén durante el asalto a la cámara acorazadas de esta entidad. «Hay tres rehenes con una trama mayor. Una pareja y la mía, Paquita», explica.

«A nivel personal, ha sido una experiencia fantástica. Los actores protagonistas son gente súper normal y muy agradables. La producción de Netflix es de otro nivel. Esta temporada se ha grabado en dos platós. En uno se ha construido el banco y es donde está la banda de atracadores. Se encuentra en Tres Cantos. Ahí es donde he rodado yo. El otro está en Colmenar Viejo y es donde está la Policía. En ese no rodé, yo solo grabé dentro del banco», desvela.

La casa de papel ha superado ya la cifra de 34 millones de espectadores. Y Mari Carmen Sánchez cuenta una anécdota del rodaje que plasma lo que para sus seguidores supone esta producción, cuya primera temporada estrenó Antena 3, sin pena ni gloria, y que en manos de Netflix se ha convertido en un boom internacional. «Para una secuencia cerraron la plaza de Callao. Comenzaban a caer desde el cielo billetes de 50 euros, falsos, por supuesto, y los figurantes se volvieron locos para conseguir unos cuantos y guardarlos como un tesoro, como recuerdo de la serie», narra.

Mari Carmen Sánchez destaca que durante el rodaje se encontró con una «dirección de arte maravillosa» y con cuatro directores, «a cada cual mejor y más amable». «El equipo técnico es joven... y eso se nota. Hubo siempre muy buen rollo y todo el mundo con muchas ganas. Además, me permitió reencontrarme con Alba Flores, a la que conocí durante el rodaje de El tiempo entre costuras. Le tengo mucho cariño y fue un placer volver a estar con ella y con el resto de actores, la verdad», rememora.

Reconoce que esta producción le ha permitido estrenarse en una historia con un cariz diferente al que ha marcado hasta el momento su trayectoria profesional. «Nunca había rodado algo con tanta acción, con tantos disparos y explosiones. Ha sido apasionante», dice.

No podía faltar la pregunta de rigor que los millones de seguidores de la serie se hacen en la actualidad. ¿Habrá cuarta temporada? «No lo sé, ojalá y si hay, que cuente conmigo», responde entre risas.