El cine canario desembarca en Venecia

26/07/2019

Por primera vez, el cine canario tendrá una presencia importante en la Mostra de Venecia, cuya 76ª edición se desarrollará en esta ciudad del norte de Italia entre el 29 de agosto y el 8 de septiembre. Esta pica en el Lido veneciano la ha puesto el largometraje Blanco en Blanco, un proyecto de la productora canaria El Viaje Films y la chilena Don Quijote Films, dirigida por el hispano-chileno Théo Court.

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La película ha sido seleccionada para la sección Horizontes, que el certamen más antiguo del mundo reserva a aquellas películas que sus programadores consideran que representan los valores estéticos y narrativos más arriesgados y avanzados del panorama cinematográfico actual.

En esta sección competitiva también figuran dos cineastas españoles, como son Rodrigo Sorogoyen, con Madre –una extensión de su laureado cortometraje–, y Oskar Alegría, que presenta Zumiriki.

La presencia española se completa con Pedro Almodóvar, ya que el cineasta manchego recibirá León de Oro de Honor en reconocimiento a su carrera.

El tinerfeño José A. Alayón ejerció como productor ejecutivo y como director de fotografía durante el rodaje de este segundo largometraje de Théo Court, que tuvo una primera y larga etapa en el crudo invierno de Tierra del fuego, en Chile, y concluyó en Tenerife.

Una parte importante del equipo de Blanco en Blanco estuvo integrado por profesionales canarios, como es el caso del director Manuel Muñoz Rivas, que asumió el montaje de la película, el también cineasta Samuel M. Delgado que es coguionista, Jonay Armas, como responsable de la banda sonora, y el director David Pantaleón como parte del reparto, entre otros.

Blanco en blanco cuenta con un elenco de actores encabezado por el chileno Alfredo Castro, habitual en las producciones de su compatriota Pablo Larraín, el germano Lars Rudolph, y la española Lola Rubio.

La película, que según sus responsables es «un drama histórico, con ecos de western», se desarrolla en el preludio del siglo XX. Arranca cuando Pedro (Alfredo Castro) llega a Tierra de fuego, un enclave gélido, duro y violento, con la intención de fotografiar el matrimonio de Mister Porter, un poderoso latifundista con una joven, casi una niña. Ésta se convierte en una obsesión para el fotógrafo y éste acaba saltándose las normas. Es descubierto y castigado. Al no poder escapar se convierte en cómplice de una sociedad que convive con el genocidio de los nativos.

Théo Court, que nació en Ibiza, a donde llegaron sus padres exiliados de Chile, y que se formó en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños (Cuba), explica así el origen del filme: «Cuando observé las fotografías de una de las cacerías de Selknam, perpetradas por Julius Popper en Tierra del fuego, me invadieron preguntas. ¿Quién era ese fotógrafo? ¿Quién participaba de aquellos actos, como un voyeur ausente? Después vino el territorio, un lugar de planicies vastas e infinitas, un sitio marcado por la barbarie y la supervivencia en condiciones extremas. Terratenientes que financiaban la permanencia de los asentamientos coloniales a la fuerza, la barbarie intrínseca a la sociedad moderna, organizada y legitimada».

En Blanco en blanco participan también las compañías Filmkundschafter Filmproduktion, Pomme Hurlante Films y Blond Indian Films. Cuenta con el apoyo de MEDIA, el ICAA, World Cinema Fund, el Gobierno de Canarias, el TEA y Radio Televisión Canaria.