Macarena García, en una secuencia de 'El hombre del saco'. / C7

Culmina el rodaje de 'El hombre del saco' tras pasar en verano por Gran Canaria

Javier Botet, Macarena Gómez y Manolo Solo protagonizan este filme de terror que se estrenará en 2023, en cinces y Prime Video

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Acaba de terminar el rodaje del largometraje de terror 'El hombre del saco, dirigido por Ángel Gómez Hernández, que durante dos semanas del pasado mes de agosto recaló en distintas localizaciones de Gran Canaria.

'El hombre del saco', que también se filmó en parte en Madrid y Cádiz, está producida por Esto También Pasará, Mother Superior y Bowfinger International Pictures, en asociación con AF Films, BTF Media, Atresmedia Cine, CREA SGR y Mogambo. La película llegará a las salas de cine en 2023 y posteriormente a Prime Video.

El filme explora y revela y nos trae a la gran pantalla el popular personaje que tantas pesadillas ha provocado entre los más jóvenes y que sumerge al espectador en los orígenes españoles de la historia: un almeriense enfermo de tuberculosis dispuesto a cualquier cosa para curarse, incluso a beberse la sangre de los niños que secuestra en un saco.

El actor Javier Botet, figura clave del cine de terror a nivel nacional e internacional, se convierte en el hombre del saco, acompañado por la reina del grito y nominada al Goya, Macarena Gómez y el ganador del Goya, Manolo Solo.

La cinta cuenta con un destacado reparto de jóvenes intérpretes como Lorca Prada, Claudia Placer, Iván Renedo, Carla Tous , Guillermo Novillo, Lucas de Blas, entre otros.

El director Ángel Gómez apunta que «cuando Álvaro Ariza me ofrece este proyecto pensé que con El hombre del saco hablamos del primer monstruo que cualquier niño descubre en algún momento temprano de su vida. Antes que Frankenstein, Drácula, Slenderman... Millones de niños pertenecientes a muchísimas culturas y países han oído hablar de él. Pero, ¿qué es y quién es en realidad El hombre del saco?».

Busca, dice el cineasta, recuperar « ese escalofrío al creer que en un oscuro rincón de nuestra habitación había alguien observándonos. Esa sensación inquietante e ineludible de cualquier niño que, tras haberse portado mal, cree con certeza que un terrorífico monstruo vendrá a llevárselo».