El cineasta tinerfeño Víctor Moreno, en la zona de La Puntilla de la playa de Las Canteras. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

«El cine me permite cumplir el deseo de sentirme un aventurero»

El director tinerfeño recibe el próximo jueves el premio honorífico de la 20ª edición del certamen de la capital grancanaria, que dirige Luis Miranda.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El mismo festival que hace once años le dio la alternativa con su primer largometraje, 'Holidays', reconoce ahora la trayectoria de Víctor Moreno, uno de los exponentes del cine canario más reconocido a nivel nacional e internacional. El autor de 'Edificio España' y 'La ciudad oculta' trabaja en la puesta en marcha de dos largometrajes más y un corto.

-¿Cómo ha recibido este premio del 20º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, un certamen que le dio a conocer con su primer largometraje 'Holidays'?

-Con muchísima alegría. Es un honor y un privilegio que hayan pensado en mí para este premio honorífico en el 20º aniversario del festival. Me da mucho orgullo y satisfacción además compartirlo con Isaki Lacuesta y Arghan Farhadi. No solo se trata del festival que ha puesto mis películas y me ha descubierto, se trata del primer festival internacional al que acudí en mi vida. Voy desde sus inicios, primero como espectador y después como cineasta. Creo que aquí se han puesto todas mis películas.

LAS FRASESRECONOCIMIENTO«La programación de este festival me ha formado como cineasta, al igual que a otros compañeros»ESTUPENDO«El cine canario vive un momento maravilloso en cuanto a proyección internacional»EL ORIGEN«Todas mis películas han sido espontáneas, fruto de una búsqueda muy clara»

-Se trata de un festival que no solo ha exhibido sus películas, sino que también ha influido en su mirada como cineasta.

-Totalmente. Creo que habré visto... no sé la cifra exacta, pero sí que son muchísimas películas en sus ciclos y retrospectivas. Me ha ayudado a descubrir cineastas, temas concretos... Me ha formado como cineasta. Y creo que es muy importante destacar que me ha permitido conocer a muchísima gente. A mis compañeros y amigos del cine canario los he conocido en este festival. Ha sido un centro, un núcleo. En una charla que di en Madrid sobre el cine canario, hace un par de años, destaqué la importancia del festival de cine de Las Palmas para conocernos, para generar cohesión y para que naciera una camada de cineastas. También me ha permitido conocer a cineastas, productores y exhibidores de todo el mundo, sobre todo en aquellos años en los que venían muchos invitados.

-¿Le abrió las puertas de la industria cinematográfica que para un joven cineasta siempre es complicada?

-Claro, cuando 'Holidays' estaba empezando. Venir al festival y descubrir la dinámica de los festivales, sobre todo en aquellos años en los que se manejaba un presupuesto muy potente, fue un regalo.

-¿El premio le ha llevado a mirar hacia atrás y volver a ver 'Holidays' o algunas de sus producciones anteriores y primeras?

-Nunca lo he hecho. Siempre hago las películas y las veo el día del estreno y ya no las vuelvo a ver. Es curioso, porque estuve hace poco en el congreso Hermes en Lanzarote, donde me invitaron a hablar de 'Holidays', también me han hecho una entrevista para un libro sobre esta película, el año pasado me hicieron otra entrevista para otro libro sobre 'Edificio España'... No las he vuelto a ver, pero las películas siguen moviéndose mucho tiempo después del habitual. Once años después se habla aún de 'Holidays'. La recuerdo perfectamente, todas las intenciones desde que empecé con el proyecto, en 2006. Es emocionante pensar en el trabajo que has hecho. Igual la vuelvo a ver ahora, que la proyectan de nuevo en el festival. Me lo estoy pensando.

-Será raro, ¿no?

-Muy raro.

-Por que como cineasta usted ha cambiado, no es el mismo que cuando hizo 'Holidays'.

-En algunas cosas, sí. En otras, no. Tiene elementos en común con el resto de mis películas. Tiene que ver con el espacio, con gestos cotidianos, no hay una narración clara en un sentido canónico, no hay un personaje principal, diferentes realidades de un mismo espacio. En todo eso creo que se parece a 'Edificio España' y a 'La ciudad oculta'. Pero tendría que volver a verla y repensarla para responderte bien. Es una película a la que le dediqué mucho tiempo y esfuerzo y por eso se me quedó grabada.

-¿Fue el primer largometraje canario a competición en una sección internacional de este festival?

-Fue en Nuevos Directores, que era internacional, sí. Creo que fue la primera, pero no estoy seguro.

-Lo que es indudable es que fue un poco fundacional dentro del nuevo cine canario que ahora tanto brilla.

-En ese sentido, sí. Fue una película canaria que se puso al mismo nivel de las producciones internacionales. Costó mucho hacerla, con mucho trabajo, tiempo y muy pocos medios. Fue un honor poder presentarla, que la seleccionaran y que tuviera después todo el recorrido que tuvo y que aún tiene.

-Fue un punto de inflexión.

-Sí, fue importante y se demostró después con todos los cineastas y las películas que han surgido que aquí existe mucho talento. Hay mucha capacidad para sacar los proyectos adelante y estar al mismo nivel que una película china o colombiana.

-Ya no es noticia que haya representantes del cine canario en festivales como Rotterdam y por supuesto en todos los nacionales.

-Vivimos un momento increíble, único en cuanto a proyección internacional del cine canario. Este año, el propio festival es una muestra de la gran cantidad de producciones existentes. El cine de Canarias atraviesa un momento maravilloso.

-¿Percibe mucha variedad de estilos o una tendencia mayoritaria hacia un cine de autor y de vanguardia dentro de ese cine canario actual?

-Creo que hay mucha variedad. Cada cineasta tiene una mirada personal. Eso es lo interesante. Nayra Sanz tiene unos intereses, David Pantaleón tiene otros y los reflejan en sus respectivas películas. Cada uno tiene su propia personalidad, otra cosa es que se trate de propuestas diferentes a las habituales.

-Pero el resultado evidente es que la influencia de este festival en su mirada como cineasta también se ha extendido entre la mayoría de sus compañeros, que optan por un cine que transita por los márgenes de la industria.

-Hay que agradecérselo mucho al equipo de programación del festival, empezando por Claudio Utrera, Luis Miranda, Lorena Morín, Víctor Rosales, Miguel Ángel Pérez Quintero, Gloria Benito... etcétera etcétera. Tuvieron una enorme capacidad de traer hasta aquí este tipo de cine que estaba muy oculto. Ahora, gracias a internet, es más sencillo acceder al mismo. Pero antes, no. Fueron pioneros a la hora de traer este tipo de cine a las islas. Y no solo proyectarlo, sino divulgarlo. Recuerdo los libros que publicaban. Eran de referencia, los tengo y algunos los utilizo cuando doy clases. Recuerdo las charlas, que nos acercaban a otra mirada de ver el mundo. Creo que eso fue fundamental para estas islas, donde siempre la cultura se había entendido como el concierto de Michael Jackson y Juan Luis Guerra. La cultura espectáculo y poco más.

-De ahí surge, sin ir más lejos, la asociación de cineastas canarios Microclima, de la que usted forma parte, que defiende esa apuesta por un modelo cultural definido y que va más allá del espectáculo concreto.

-Sí. Ha sido continuidad de todo esto. Se generan miradas en los espectadores y después se crean profesionales y asociaciones, que lo que hacen es defender el cine como un bien cultural. Algo variado y que tenga identidad.

-Un modelo en el que convivan los rodajes de producciones foráneas y nacionales con el cine local que no accede a las ayudas fiscales.

-Sí. Lo ideal es que haya un equilibrio y que las ayudas fiscales también lleguen a las películas canarias.

-Lo que pasa es que los límites de las inversiones que se han fijado son muy altos.

-Sí, pero se podrían bajar.

-¿Ve cercano o lejano ese equilibrio?

-Se están haciendo grandes avances. Empiezan a existir ayudas con cierta regularidad. Con respecto a hace cinco o seis años, cuando se pararon, creo que se han conseguido bastantes cosas. Todo es mejorable. Veo imprescindible un Instituto del Cine, como existe en Cataluña o Galicia. Los procedimientos del ICAA ahora son estupendos. Los del Gobierno de Canarias son muy mejorables. Vamos por el buen camino. Ahora vivimos un momento trascendental en las islas, porque el sector ya tiene músculo para crecer. El cine es súper difícil. Lo he aprendido con el tiempo, con tres películas a cuestas. Es un proceso complejísimo, largo, que obliga a entregarte en cuerpo y alma y está muy poco recompensado desde un punto de vista económico, que te obliga a compensarlo por otro lado. Para que haya continuidad te tienes que sentir mínimamente apoyado. Si no, haces una película. Quizás, dos. Pero seguir aguantando... Lo digo por los que están empezando ahora.

-Para que sepan dónde se meten...

-Sí y para que lo hagan con voluntad y entusiasmo. Sin un respaldo, harán una película y mueren. Ese es el gran drama en Canarias y del cine español. Cineastas que hacen una película y se acabó, no hacen más.

-La segunda es más difícil que la primera, aunque el estreno haya sido exitoso. ¿No es un tópico?

-No lo es. Recuerdo un profesor que tuve y que nos decía que hacer una película era facilísimo, lo complicado era hacer el resto. Y he comprobado que es verdad.

-¿A la hora de rodar sigue pensando que su película es para que sea vista en pantalla grande?

-Creo que sí. Siempre he defendido mucho internet. Mis primeros cortos fueron para un festival de internet, el Notodofilmfest. Veo, como todo el mundo, muchas películas en las plataformas. Pero creo que en mi caso hay algo de la sala de cine que me sigue gustando. 'La ciudad oculta' creo que es un película, sin duda, para ver en una sala de cine.

-¿Y en un museo con una sala de proyección en condiciones?

-De hecho se puso en el Pompidou de París y en algún que otro museo más. De hecho, una parte de la película me ha dado para hacer dos instalaciones.

-Siempre ha sido transfronterizo: ficción/no ficción; narrativa clásica y vanguardista. ¿Lo busca o le sale natural?

-Todas mis películas han sido espontáneas, fruto de una búsqueda no muy clara. Al final, por momentos, soy el primer sorprendido con la película que ha surgido. Cada una ha sido muy distinta. 'Edificio España' fue muy libre en la forma. Fue lo primero que rodé yo solo con una cámara. Fue casi como una experiencia vital, donde la cámara me acompañaba mientras vivía con esos trabajadores. La película estuvo guardada durante cuatro años. Fue un proceso vivencial. Surgió la película que tenía que ser. 'La ciudad oculta' tuvo un proceso mucho más complicado. Fue más pensada... pero a la hora de sentarte en la sala de montaje es cuando empiezan a cuadrar todas las ideas, actitudes los conceptos y las imágenes que tienes en la cabeza. Ahora estoy escribiendo más que nunca. Mucho guion. Antes los escribía, pero eran más abiertos. Siento la necesidad de explorar otros territorios, sin renunciar a la otra fórmula. Estoy descubriendo que escribir solo, antes lo hacía con otra gente, me gusta.

-Va a impartir un curso en Gran Canaria Espacio Digital. ¿Ahí plasmará todo lo que es Víctor Moreno como cineasta, con la importancia del espacio, la arquitectura, los pensamientos filosóficos?

-Absolutamente. Es un curso que me encanta, porque genera una relación con el espacio en primer lugar y después vemos cómo se puede representar en imágenes. Sin que sea algo muy racional, sino que imperan las sensaciones y las vivencias en el lugar. Se basa mucho en caminar y crear una especie de deriva inconsciente. Se apoya en 'Edificio España' y 'La ciudad oculta'. En la primera te dejas llevar por el lugar con una cámara y en la otra te pierdes por un lugar, después lo reflexionas y finalmente lo filmas.

-¿No todo lo que vimos en 'La ciudad oculta' lo tenía en mente cuando comenzó a transitar por ese Madrid subterráneo?

-Sí, siempre te encuentras con cosas inesperadas. Es lo necesario como cineasta. Es algo que he aprendido con el tiempo: un cineasta es un punto intermedio entre tener la visión y estar abierto a todo lo que aparezca. Si no tienes algo asentado antes, te pierdes. Pero si no te dejas sorprender todo el rato, el proceso y la película serán menos interesantes. En el fondo, si algo me gusta del cine es desarrollar un deseo decimonónico que tengo, que es ser un aventurero (risas). No hay nada que me motive más que hacer una película como si fuera a subir al Everest o cruzar el desierto del Sur de Arabia. Hasta que el cuerpo aguante quiero ir por esa línea, ser aún algo más aventurero.

-¿Lo veremos en su cuarta película, qué nos puede adelantar?

-Estoy con dos proyectos a la vez, además del corto que acabo de rodar, 'Lovebirds', y un segundo que tengo previsto para este año. Estoy muy contento. Estoy ahora con mi productora. Kino Pravda, con la productora Silvia Sánchez. Estoy intentando que coja cuerpo incluso para producir a otra gente. Estamos con 'El exterior', un largometraje que estoy desarrollando muy pausadamente y que espero rodarlo el próximo año en Lanzarote. Este año rodaré el corto 'Meteoro', que cuenta con ayudas del ICAA, y que va sobre buscadores de restos de meteoritos y en el que colaborarán gente del Museo del Meteorito de Las Palmas. El segundo largometraje que tengo en desarrollo aún no tiene título y se rodará íntegramente en Canarias, sobre sitios inexplorados del archipiélago.

-¿Rodará con actores?

-El corto que acabo de terminar fue con actores. Trabajamos 30 personas en el equipo, tres semanas después de salir del confinamiento. Te puedes imaginar la aventura... El equipo fue cien por cien canario y la experiencia, impresionante. Me sentí muy cómodo dirigiendo a actores. Soy de estar cerca de actores y no actores. Me encantó hacer ficción.