La consejera Guacimara Medina (segunda por la derecha) y a su lado el comisario Antonio S. Almeida Aguiar, con el equipo de la Casa de Colón. / C7

La Casa de Colón invita a descubrir las primeras visiones paisajísticas de Miró Mainou

La muestra, que puede visitarse hasta el 30 de enero, incluye una treintena de piezas del pintor catalán que se instaló en 1949 en Moya

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Todo tiene un principio, una evolución que puede llevar o no unos cauces lógicos para la mayoría y el inevitable final. La Casa de Colón pone al descubierto los primeros trazos paisajísticos del pintor Baudilio Miró Mainou (Sabadell, 1921-Las Palmas de Gran Canaria, 2000), poco conocidos pero determinantes como es lógico en su trayectoria posterior una vez afincado en el municipio grancanario de Moya, a partir de 1949.

«Mostramos un Miró Mainou íntimo, pequeño y de una etapa muy desconocida», reconoce Elena Acosta, directora de la Casa de Colón, sobre una propuesta que ocupa dos salas de este inmueble de Vegueta con el que el propio autor mantuvo una estrecha relación en los años 70. Hasta tal punto, recuerda Acosta, que en sus instalaciones llegó a presentar alguna de sus películas.

DETALLES

  • Muy desconocido «Mostramos al que no está en los grandes libros, conocemos otro tipo de paisajes suyos»

  • Comisario «El mayor valor de la muestra es que permite redescubrir o hacer una relectura a partir de sus comienzos»

  • Partes En una sala se exhibe sus comienzos y sus influencias y en la segunda su desembarco en Gran Canaria

  • Evolución También se incluyen dos piezas de finales de los 70 que anticipan su salto hacia la abstracción

'Miró Mainou (1940-1955). El espíritu del paisaje' propone hasta el 30 de enero de 2022, a través de una treintena de piezas, buena parte inéditas en las islas y pertenecientes a colecciones particulares, una «relectura» del universo pictórico primigenio de un artista del que se cumplen 100 años de su nacimiento.

«Cuando le planteé la exposición a la Casa de Colón a finales de 2019, Elena Acosta la acogió con mucho cariño, porque presentaba la oportunidad de conocer a un Miró Mainou que no está en los grandes libros. Estamos acostumbrados a ver otro tipo de paisajes suyos. El mayor valor de la exposición es que permite redescubrir o hacer una relectura a partir de sus comienzos», apunta Antonio S. Almeida Aguiar, profesor de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y comisario de la muestra.

El proyecto expositivo se estructura en dos salas y dos periodos significativos de la juventud de Miró Mainou. En una primera dependencia están sus comienzos, desde finales de los años 30 y durante casi toda la década de los 40, con una selección de óleos propios y de pintores que fueron sus referentes, como Vila Puig, Vila Arrufat y Vilatobá Figols. El paisajismo catalán con claros tintes post-impresionista de los años 40 y su aprendizaje la Escola Industrial d'Arts i Oficis de su Sabadell natal afloran en unas obras en las que el joven pintor plasmó su dominio de la técnica y su querencia por innovar y aprender, que tenía en común con los integrantes del grupo el Cenacle.

En Gran Canaria

La segunda sala permite contemplar la primera etapa creativa de Miró Mainou desde su llegada a Gran Canaria, en 1949 junto con su mujer Carmina González.

Elige el municipio de Moya hasta 1955 para instalarse y en este enclave rural se topa con un paisaje idóneo para seguir por la línea iniciada en la península.

En aquellos años entra en contacto con artistas isleños como Felo Monzón, Juan Ismael, Tomás Gómez Bosch, Nicolás Massieu, Elvireta Escobio y Manolo Millares. Poco a poco, por esas influencias y por una evolución natural de su mirada artística al paisaje comienza a emerger un Miró Mainou renovado y reinventado.

La muestra incluye dos obras, 'Tierra Yerma' (1975) y 'Campos de verano' (1978-1980), que permiten descubrir el importante cambio que experimenta la pintura de este Premio Canarias de Bellas Artes en 1992, donde abre los paisajes a la abstracción.

'Miró Mainou. El espíritu del paisaje' se puede visitar de forma gratuita de lunes a viernes, entre las 10.00 y las 21.00 horas; los sábados, de 10.00 a 18.00 horas; y los domingos y festivos entre las 10.00 y las 15.00 horas.