Philippe Jaroussky y Thibaut García. / c7

El cantante Philippe Jaroussky pone alma y voz a un viaje entre siglos

El guitarrista Thibaut García le acompaña en el concierto de esta noche en el Teatro Pérez Galdós, dentro del 38º Festival de Música

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Philippe Jaroussky, que está considerado como uno de los mejores contratenores del mundo y el más admirado de su generación, es otra de las voces que se suman este año al 38º Festival de Música de Canarias. Está considerado una estrella de la música lírica y es uno de los responsables de que la voz del contratenor haya dejado de ser una rareza para conquistar una posición respetada. Acompañado del guitarrista Thibaut García, se le pudo escuchar anoche en el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife Adán Martín y desde las 19.00 horas de hoy en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria.

Ambos músicos interpretarán en estos conciertos algunos de los 'tesoros' incluidos en el reciente disco que han grabado juntos, titulado 'À sa guitare' (nombre de una pieza de Poulenc), un álbum en el que, llevados por la sonoridad de la guitarra, se lanzaron a darle voz a un viaje musical a través de los siglos con paradas en Francia, Gran Bretaña, Australia, Italia, España, Brasil, Argentina y Estados Unidos.

Se trata de una «una selección de joyas que encontramos mientras leíamos mucha música diferente», admite Jaroussky, en referencia a este repertorio de piezas desde el clasicismo hasta el siglo XX.

La madre de Jaroussky recuerda que ya siendo pequeño cantaba con voz de cabeza, distinta a la de pecho de un tenor o un barítono, más aguda, con un color distinto, que permite a un hombre alcanzar notas y sonoridades de mezzosoprano, contralto o soprano, habitualmente reservadas a las mujeres. Algo así como un falsete, pero con una técnica que exige años de entrenamiento.

Su prodigiosa y admirada voz ha sido reconocida insistentemente en los premios franceses Victoires de la Musique (Artista Lírico Revelación en 2004, Artista Lírico del Año en 2007 y, en 2010, CD del Año 2009) y también ha recibido numerosos galardones Echo Klassik alemanes en 2005, 2008, 2011-2012 y 2015.

Su técnica le permite emocionar, explorando profundamente el repertorio barroco, desde el refinamiento del Seicento italiano (Monteverdi, Sances o Rossi) hasta la deslumbrante brillantez de las arias de Händel o Vivaldi, todo un mundo íntimo, a veces susurrado, a veces nostálgico, a veces doliente, pero siempre cuajado de emoción y espiritualidad.

Cuando comenzó a cantar se apasionó con los 'castrati', los cantantes castrados del barroco cuya voz, imposible de reconstruir hoy, hay quien liga a la de los contratenores, capaces de cantar el mismo repertorio sin ninguna mutilación física de por medio. «Es una relación pasional, de amor y odio», responde el francés. Y es que durante años el público ha acudido a escuchar a los contratenores como quien asistía a un prodigio de la naturaleza. «No creo que la voz del contratenor tenga nada de femenino, pero sí creo que es una voz masculina que muestra una sensibilidad diferente», sostiene el contratenor, quien afirma que existe «algo político en el hecho de abordar lo que se piensa que un hombre no puede hacer. Hay una lucha contra los estereotipos».

Jaroussky ha encontrado el compañero perfecto en el guitarrista Thibaut García, un joven músico franco-español multipremiado en múltiples concursos.