El violonchelista francés Bruno Delepelaire. / C7

Bruno Delepelaire: «Cuando actúo, trato de no hacer un espectáculo sino tocar con el corazón»

El violonchelista francés será este viernes el solista de la pieza 'Don Quijote' junto con la viola Adriana Ilieva en el concierto de temporada de la OFGC

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Al violonchelista francés Bruno Delepelaire, solista de la Orquesta Filarmónica de Berlín, no le gustan los fuegos de artificio.

«Cada violonchelista tiene su propia voz y un estilo único. Eso es lo interesante de la música. Cuando actúo, siempre trato de ser vulnerable y no hacer un espectáculo. Busco tocar con el corazón. Puede sonar cursi, pero no es tan fácil de realizar, porque significa exponerse al mundo exterior, lo que puede dar miedo. Pero en mi opinión, es también la mejor manera de crear una comunicación real con el público», asegura este artista que este viernes, a partir de las 20.00 horas, se estrena como solista en la temporada de abono de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), en el Auditorio Alfredo Kraus.

Lo hace compartiendo protagonismo con Adriana Ilieva, viola de la OFGC, que asume hoy el rol solista junto a Delepelaire para dar vida al poema sinfónico 'Don Quijote', de Richard Strauss.

La viola de la OFGC, Adriana Ilieva. / c7

«Es una pieza única en muchos sentidos. Los instrumentos representan a unos personajes (Don Quijote y Sancho Panza) y a elementos u acontecimientos (los molinos de viento, don Quijote cayendo, la enfermedad, la muerte, las ovejas, etcétera). Y al mismo tiempo, la obra también le da profundidad a la historia, especialmente en el final, donde don Quijote está a punto de morir y se da cuenta de que ha estado viviendo una fantasía durante mucho tiempo. No es el sonido muy lírico y lujoso de Strauss que podríamos esperar, pero la obra tiene un color muy especial, porque don Quijote no es un verdadero héroe que salva al mundo en su caballo. Es más una figura irónica de ilusiones y vanidades», comenta el artista galo mediante un cuestionario remitido por este periódico.

Bruno Delepelaire confiesa que su solo de violonchelo en 'Don Quijote' es más complejo de lo que parece para el intérprete. « La parte del violonchelo no es especialmente virtuosa en comparación con los grandes conciertos románticos de Dvorak o Schumann, por ejemplo. Pero es exigente de una manera diferente: hay muchas atmósferas y matices que se alternan muy rápidamente entre todas las variaciones. Esa es la parte más difícil para mí, conseguir meterme rápidamente en una nueva emoción y traducirla al violonchelo», subraya.

Con un Goffriller

Sobre el escenario del recinto del paseo de Las Canteras, se presentará con un violonchelo realizado por Matteo Goffriller, cedido por la Fundación Karolina Blaberg. «El Goffriller que toco es simplemente un instrumento maravilloso. El sonido es muy rico y hay muchas posibilidades para variar el color del sonido. Por eso lo amo tanto», señala.

El músico compagina su puesto en la formación berlinesa, considerada como una de las mejores orquestas del mundo, con su carrera individual como solista, que le permite estrenarse hoy con la OFGC. «Lo bueno de la Filarmónica de Berlín es que todos los miembros son muy activos musicalmente fuera de la propia orquesta. Veo poder actuar en varios escenarios, en distintas orquestas, hacer música de cámara y tocar solo como una parte muy importante y enriquecedora de la vida de un músico», dice.

De nuevo con público

La pandemia frenó en seco la actividad cultural en Europa desde marzo de 2020 hasta bien entrado el año 2021. Bruno Delepelaire asegura que en la formación berlinesa tuvo «la suerte» de «seguir tocando la mayor parte del tiempo». «La mejor parte del 2021 fue volver a tener público en la sala de concierto. Al final, tocamos para nuestro público y realmente genera una gran diferencia tocar frente al público que hacerlo solo delante de unas cámaras. ¡El público nos da energía y alegría para seguir tocando!», asegura el galo.

Su abuela era una entusiasta violonchelista aficionada y eso caló de niño en el futuro músico profesional que hoy es Bruno Delepelaire. « El violonchelo tiene un sonido muy cantado y cálido. Creo que por eso me atrajo. También me encantó que pudiera hacer vibrar una nota y desarrollar el sonido en una nota. Yo también tocaba el piano cuando era niño y me faltaba esta posibilidad de hacer evolucionar una nota después de su inicio. Por otro lado, el violonchelo es un instrumento monódico -la mayor parte del tiempo-, así que también me encantaba el piano, porque podía tocar armonías y contrapuntos», recuerda.

Consejo para los jóvenes

Su consejo para los que se están formando en el instrumento que él maneja como un profesional de gran prestigio es simple: «Que nunca olviden su amor por la música. Tocar el violonchelo o cualquier otro instrumento es, en primer lugar, compartir emociones. Como estudiante hubo un tiempo en el que realmente me enfocaba en tocar las cosas lo más perfectas posible y en ser un virtuoso. Con los años me di cuenta de que lo que es aún más importante es poder tocar con el corazón y dejar que la música hable. Por eso, solo le diría al que empieza: recuerda que eres un músico que toca el violonchelo y no un violonchelista que toca música».

El director Guillermo García Calvo. / David Bohmann

García Calvo por Chichon

La OFGC anunció este jueves en un comunicado que Karel Mark Chichon, director titular y artístico de esta formación y que estaba previsto que dirigiera el concierto de esta noche se cae por enfermedad y será sustituido por el español Guillermo García Calvo.

Este cambio no afecta al repertorio previsto para este concierto de abono, que se completa con 'Metamorfosis', pieza también de Richard Strauss que fue concebida como un estudio para 23 instrumentos de cuerda y que es una de las últimas composiciones del catálogo bávaro.