El actor Bruce Willis.

Bruce Willis se retira al ser diagnosticado de afasia

La enfermedad, un trastorno del lenguaje, «está afectando a sus habilidades cognitivas», asegura su familia en un comunicado, donde anuncia que «deja la carrera que tanto ha significado para él»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'La jungla de cristal', 'El sexto sentido', 'Pulp Fiction', 'Armageddon'… El cine comercial estadounidense de los 80 y 90 tuvo en Bruce Willis a una de sus máximas estrellas. El actor llegó a patentar un modelo de héroe de acción cortado por el mismo patrón: rudos y viriles machos de clase obrera, que afrontan con cinismo sus cometidos aunque no pueden evitar que aflore de vez en cuando la vena sentimental. Las mujeres descubrían ternura tras su rudeza, mientras los hombres veían en él al canalla con el que irse de cervezas. Con casi 150 papeles a sus espaldas, Willis nunca ha dejado de trabajar, aunque en los últimos tiempos ya no aparecía en películas de relumbrón. A sus 67 años, no le veremos nunca ya más con la camiseta de John McClane en una nueva entrega de 'La jungla de cristal'.

La familia del actor ha revelado que el actor se retira tras serle diagnosticada afasia, un trastorno cerebral que impide que la persona se comunique. Puede afectar a la capacidad de hablar, escribir y comprender el lenguaje tanto verbal como escrito. «Queríamos compartir como familia a sus maravillosos seguidores que nuestro amado Bruce ha estado experimentando algunos problemas de salud y recientemente se le ha diagnosticado afasia, que afecta a sus habilidades cognitivas. Como resultado de ello y con mucha consideración, Bruce se aleja de la carrera que tanto ha significado tanto para él», reza el comunicado publicado en el perfil de Instagram de su hija Rumer Willis, que tiene casi un millón de seguidores.

«Este es un momento realmente complicado para nuestra familia y estamos muy agradecidos por vuestro amor, compasión y apoyo», prosigue el post. «Estamos atravesando esto como una familia unida y queríamos hacer partícipes a sus fans porque sabemos cuánto significa él para ellos, al igual que ellos para él. Como Bruce siempre dice, 'vívelo a lo grande' y juntos planeamos hacer precisamente eso. Amor», concluye la misiva, que va firmada por la ex mujer de Willis, la actriz Demi Moore, con quien siempre ha mantenido una excelente relación a pesar de haberse divorciado hace dos décadas, junto a las tres hijas que tuvieron en común, Rumer, Scout y Tallulah, la actual mujer del actor, Emma Heming, y las dos niñas que tiene con esta, Mabel y Evelyn.

El actor se coló en los hogares españoles a mediados de los 80 gracias a la serie 'Luz de luna', donde fue elegido entre otros 3.000 aspirantes. Nacido en Alemania en 1955, donde su padre cumplía el servicio militar, Willis fue un chaval que superó su tartamudez gracias a memorizar sus diálogos en el teatro. Trabajó como camarero en Nueva York, guardia jurado de una central nuclear, profesor de gimnasia y operario en una fábrica de productos químicos. Detenciones por posesión de marihuana y monumentales resacas formaban parte de su existencia como actor en busca de trabajo, hasta que los 20.000 dólares por episodio de su debú televisivo trajeron estabilidad a su vida.

Pagar facturas

Mientras rodaba 'Luz de luna', Hollywood se fijó en él y Willis pegó dos pelotazos seguidos que demostraron su versatilidad: la comedia 'Cita a ciegas', junto a Kim Basinger, y 'Jungla de cristal'. Aquel verano de 1988 conocimos a John McClane, un policía neoyorquino bravucón y deslenguado, que viajaba a Los Ángeles para reconciliarse con su esposa y se veía envuelto en el secuestro de un rascacielos por un grupo de terroristas. Willis nutrió con su carisma a un héroe de acción fuera de servicio, un tipo gruñón que afrontaba la faena quejándose con una permanente mueca de sarcasmo. Su grito de guerra, «¡yipikayei, hijo de puta!», creó escuela.

Bruce Willis junto a su mujer, Emma Heming, y su hija Rumer Willis.

En los 90, Bruce Willis fue una de las estrellas mejor pagadas. 'El gran Halcón', 'La hoguera de las vanidades', 'El último boy scout', 'El juego de Hollywood', 'Armageddon', 'La muerte os sienta tan bien', 'Ni un pelo de tonto', 'El quinto elemento'… El mismo año, 1994, podía protagonizar un risible thriller erótico como 'El color de la noche' y la magna 'Pulp Fiction', quizá su papel más memorable, un boxeador comprado que vivía toda clase de acontecimientos. A las órdenes de M. Night Shyamalan demostró su enorme talento en dos thrillers fantásticos: 'El sexto sentido' y 'El protegido'. Ese cine de autor está ausente en las dos últimas décadas de una filmografía que apuesta por la violencia, con títulos como 'Los mercenarios' y 'En tierras peligrosas'.

Hace apenas unos días, los Razzie, que premian los peores trabajos del años, contaban con una categoría propia: 'Peor interpretación de Bruce Willis en una película de 2021'. Había ocho candidatas y todas se habían estrenado directamente en formato doméstico. En 2015 intentó recuperar el prestigio perdido con una representación teatral de 'Misery' de Stephen King, tras treinta años sin pisar un escenario, pero la crítica le hundió. Desde entonces apostó por manufacturar truños, en los que aparece unos pocos minutos a pesar de que su cara salga en el póster, para pagar las facturas y mantener su nivel de vida.