La reina Letizia observa algunas fotos de la exposición. /efe

La reina Letizia observa algunas fotos de la exposición. / efe

'Berlanguiano', dícese de la excelencia cinematográfica

Una exposición con 170 fotografías recorre la trayectoria del cineasta

Antonio Paniagua
ANTONIO PANIAGUA Madrid

Berlanguiano. Dícese de las situaciones esperpénticas y de las escenas corales trufadas de un aire de sainete en la que muchas personas hablan a la vez en gags que son un embrollo. A falta de una acepción más precisa de la Real Academia Española, esta podría ser una entrada posible y relativa al célebre cineasta Luis García Berlanga, del que se cumple el centenario de su nacimiento. Aparte de esta definición, 'Berlanguiano' es el título de la exposición que la Academia de Cine dedica al director de cine y que permanecerá abierta hasta el 5 de septiembre en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. «No existe una enciclopedia que recoja mejor nuestra historia contemporánea que la obra de Berlanga», dijo el presidente de la Academia de Cine, Mariano Barroso.

La comisaria de la muestra, Esperanza García Claver, destacó que la exposición refleja la evolución del cineasta en paralelo a múltiples momentos de la vida de España retratados por fotógrafos nacionales e internacionales. «'Berlangiano', inaugurada este miércoles por los Reyes, presenta al cineasta como uno de los autores más significativos de la cultura española del siglo XX. Su talento para conmover y provocar, con una personalísima comicidad externa y una gravedad y crítica profunda, le convierte con honores en un creador con un imaginario propio e inimitable», aduce García Claver.

Desde 'Esa pareja feliz' hasta 'París-Tombuctú', primera y última de sus películas, la exhibición da cuenta de este artista genial, fetichista y erotómano irredento que fue García Berlanga, autor de un fresco cinematográfico que refleja con espíritu mordaz y sentido del humor descarnado l os traumas del guerra y la posguerra, la España desarrollista confiada en el turismo, el país de las verbenas, de las marquesas y verdugos, de las promociones de pisos y los balnearios.

Vídeo. Los Reyes inauguran la exposición dedicada a Luis Garcia Berlanga. / ATLAS

El universo creativo del director de 'Bienvenido, Mister Marshall', que a veces parece extraído de una pieza cómica de Arniches, bebe muchas veces de la realidad más grotesca. Un perdigonazo salido de la escopeta de Manuel Fraga y que se incrustó para su desgracia en el culo de la marquesa de Villaverde, Carmen Franco, la hija del dictador, fue el punto de partida para que el guionista Rafael Azcona y Berlanga se pusieran manos a la obra para crear 'La escopeta nacional'.

Humor anticlerical

Amante de un humor chabacano, anticlerical y escatológico, Berlanga era un hombre supersticioso y miedoso. Solía llevar siempre un palillo en el bolsillo, por eso de tener siempre madera que tocar para espantar el mal fario. Su fama bien merecida de 'voyeur' se nutrió de un sinnúmero de publicaciones eróticas y de una veta de misoginia que se manifestaba a partes iguales en una admiración y temor a las mujeres.

Adoraba los zapatos de tacones de aguja, las muñecas de tamaño natural, las cuerdas de atar y las chuletillas de cordero lechal. Llegó a dirigir la colección de literatura erótica 'La sonrisa vertical' y se dolía de que la masturbación fuera un tema orillado por los maestros del género.

Maniaco del plano secuencia, su cine no se puede entender sin esas escenas de personajes abigarrados y hablar a gritos. Salía airoso de las imposiciones de los productores. Inmortalizó a la cantante Lolita Sevilla, cuya presencia era una exigencia de los que ponían el dinero, en 'Bienvenido Míster Marshall'. Pese a que la artista siempre pensó que Berlanga le había robado la película, lo cierto es que el filme la lanzó a la fama.

Hubo altibajos en su carrera, si bien el 'El verdugo' y 'Plácido' son títulos que merecen labrarse en mármol por ser de los mejor del cine español. Al final de su carrera sus trabajos flojearon, con películas que no estaban a la altura de su genio como 'Moros y cristianos', ' Todos a la cárcel' y 'París Tombuctú'.

La exposición consta de 170 fotografías y muestra en doce pantallas diferentes momentos de su filmografía. Hay colgados bocetos originales de las cintas berlanguianas y el plan de rodaje de 'Patrimonio Nacional'. Además se exhiben extractos de guiones con sus anotaciones y los libretos de las dos versiones anteriores a 'La vaquilla': ' Los aficionados' y 'Tierra de nadie', que escribió mano a mano con Azcona. También se exponen el Goya que recibió a la Mejor Dirección por 'Todos a la cárcel' y la la carta-manifiesto que escribió en 1952 sobre la importancia de formarse en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC)

Además de las imágenes de los actores que participaron en las películas del maestro, hay otras menos conocidas en las que aparecen estrellas internacionales como J oan Crawford, Fred Zinnemann, Josef von Sternberg, Federico Fellini, Giulietta Masin y Rene Clair.