Plácido Domingo. / e. c.

Unos audios vinculan a Plácido Domingo con un escándalo sexual en Argentina

El tenor es citado en conversaciones telefónicas en el marco de una investigación a la secta de Villa Crespo, camuflada en una escuela de yoga de Buenos Aires

COLPISA

Plácido Domingo vuelve a estar en el punto de mira. Una investigación abierta en Argentina lo involucra con una trama de explotación sexual, desarticulada por la policía federal en Buenos Aires el pasado fin de semana con el registro de 50 domicilios y el arresto de 19 personas, según el diario El Pais.

Entre los elementos incautados se encuentra una grabación en la que se muestra supuestamente a Domingo negociar un servicio sexual con una mujer que forma parte de la secta. En ella, en la que participan otros dos hombres, se puede escuchar como la mujer, identificada como Mendy, indica que el tenor iba a ir a visitarla: «Plácido dijo que podía venir a visitarnos, es decir, que va a venir a visitarme. Porque él va a casa en Nueva York y lo recordó ayer».

En un segundo audio se oye a un hombre que dice: «Cuando salgamos de la cena venimos separados, lo hacemos así porque mis agentes se van a subir a la habitación cuando yo suba y se van a quedar en el mismo piso». Según los audios y la investigación, quien habla sería el tenor y director de orquesta.

Plácido Domingo ya tuvo que dar explicaciones en 2020 después de que el movimiento Mee Too lo acusara por supuesto acoso a compañeras de reparto y abuso de poder. En esa ocasión, el propia artista se vio obligado a pedir disculpas a través de un comunicado en el que se hacía cargo de todas la «responsabilidad de sus acciones».

Pero la red con la que se vincula ahora al soprano es con la secta de Villa Crespo, una organización nacida en los años 80 y que fue creando fundaciones dedicadas al blanqueo de capitales en operaciones que realizaban sus adeptos a través de suspuestas actividades culturales.

Es una red que estaba camuflada en una supuesta escuela de yoga. En concreto, era conocida como 'secta del horror', ya que sus líderes despojaban a sus adeptos de sus pertenencias y obligaban a las mujeres a prostituirse.