La «no despedida» de Sand y Chopin

11/12/2019

La pasión y el amor sobreviven al paso del tiempo y mañana, a partir de las 20.00 horas, sobre el escenario del teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria volverán a florecer los lazos que unieron en el siglo XIX a la escritora e intelectual que se escondía tras el pseudónimo de George Sand y al compositor Frédéric Chopin, como punto neurálgico del espectáculo Los Nocturnos, que se enmarca dentro del ciclo Música y Literatura.

La dramaturga grancanaria Irma Correa firma el texto de este montaje, que nació, reconoce, de una invitación de Manuel Benítez, subdirector de programación de la Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria para esta iniciativa. «Yo le propuse que girara en torno a la historia de amor de Chopin y George Sand y los Nocturnos. El resultado ha sido uno de los textos de los que más orgullosa me siento de mi carrera», explica desde Madrid, donde reside.

La autora señala que conocía la relación que mantuvieron ambos artistas, pero no mucho sobre sus respectivas vidas. «Hice mucho trabajo de documentación alrededor de la vida de los dos, y también de sus creaciones, la música de Chopin, las novelas de George Sand. Ha sido un viaje fascinante. Todo gira en torno a su historia de amor y su desenlace. Después de diez años juntos se separan y Chopin, persona enfermiza desde la infancia, camina hacia su final. Cuando George Sand se entera de que Chopin está en su lecho de muerte (él tenía 39 años) va a visitarle a su casa para despedirse de él, pero la hermana de Chopin se lo impide. La historia nace de esta no despedida, estas últimas palabras no dichas, estos abrazos no dados, estos te quiero perdidos», desvela.

Irma Correa no comparte la idea de que George Sand (su verdadero nombre era Aurore Lucile Dupin de Dudevant) sea una desconocida. «Es una de las novelistas más afamadas y respetadas de la historia de la literatura universal. Claro que Chopin es uno de los mejores compositores de la historia, pero no creo que haya que entrar en comparaciones. George Sand fue una mujer fascinante. Adelantada a su época. Intelectual, brillante, centro de atención de lo mejor de la intelectualidad parisina de principios del siglo XIX, amiga de Liszt, Delacroix, Victor Hugo, Marcel Proust, Julio Verne, Honore Balzac, Gustave Flaubert. Era una mente privilegiada, rebelde, que se vestía de hombre para poder pasear tranquilamente por París y que no la miraran. Fumaba puros. Se divorció con 26 años, y madre de dos hijos se fue a París a vivir y a ganarse la vida como escritora. Ser escritora entonces era, directamente, imposible, así que no le quedó más remedio que elegir un pseudónimo para poder publicar sus novelas, y ahí es donde nace el nombre de George Sand», explica.

Las composiciones musicales de Chopin, sobre todo sus Nocturnos, lógicamente, han «formado parte del proceso de escritura», asegura la dramaturga y actriz isleña, cuya obra Ana, también a nosotros nos llevará el olvido protagoniza hoy, a partir de las 19.00 horas, una lectura dramatizada en la Biblioteca Nacional, en Madrid.

«Mi elección de los Nocturnos ha venido dada por el estado emocional de los personajes en esa parte de la historia, por su nivel dramático, o romántico, o idealista, o atormentado. Es la primera vez que he escrito junto con la elección de la música. Hasta el final del proceso no fui consciente de que había escrito un libreto», apunta.

El director lanzaroteño Quino Falero asume la dirección de Nocturnos. Irma Correa subraya que fue una propuesta suya que fue aceptada por Manuel Benítez. «Es la segunda vez que trabajamos juntos. La primera fue en Un burro volando, una versión que Israel Reyes me pidió de Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, y Quino hizo un trabajo tan bello, tan cuidado, tan poético. Tenía muchas ganas de volver a trabajar con él», asegura.

La ganadora del premio Max al Espectáculo Revelación gracias a Desde lo invisible y del XIX Premio SGAE de Teatro por Friday dice que Los Nocturnos no empieza y acaba mañana. «Tenemos distribuidora y la intención es hacer gira por Canarias y por la península», avanza.

En Los Nocturnos, Carmen Mayordomo es la encargada de dar vida a George Sand, mientras que Nacho Machi asume el rol de Frédéric Chopin. La actriz Rosa Escrig, por su parte, encarna a Ludovica, la hermana del universal pianista y compositor polaco.

Machi, en enero de 2005, protagonizó en París el recital Entre la vigilia y el sueño. Diez nocturnos de Chopin, con el que llevó a cabo su particular homenaje al artista polaco.

«Desde un principio, propuse a Nacho Machi, que es un actor y pianista maravilloso. En su momento propuse a la actriz principal y a la secundaria, pero por razones de agenda no les terminó cuadrando, así que Quino Falero terminó de componer el elenco, que es extraordinario», explica Irma Correa.

La dramaturga grancanaria trabaja actualmente en otros proyectos, aunque poco o nada puede desvelar sobre los mismos. «Aún no se puede comentar... pero sí que son grandes y, para mí, tremendamente importantes y especiales», subraya.