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Dos visitantes de la muestra 'Ars Botanica, simbólica naturaleza', ante la serie de Marisa Culatto. C7
Tributo pictórico y botánico a David Bramwell

Tributo pictórico y botánico a David Bramwell

'Ars Botanica, simbólica naturaleza' incluye piezas de Néstor, César Manrique, Fernando Álamo, Marisa Culatto e ilustradoras históricas

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 17 de diciembre 2022, 00:00

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La botánica suele circunscribirse al ámbito científico pero también ha contado con mucho peso a lo largo de la historia dentro de las distintas disciplinas artísticas. En ocasiones como parte o fuente de inspiración de creaciones y en otras como motivo para su defensa y reivindicación social. Así queda de manifiesto en la muestra pictórica 'Ars Botanica, simbólica naturaleza', que bajo el comisariado de Daniel Montesdeoca, director del Museo Néstor, se exhibe hasta marzo de 2023 en la quinta planta del Museo Castillo de Mata de la capital grancanaria.

Esta iniciativa parte de un hecho concreto. Es un tributo a la figura del botánico y antiguo director del Jardín Botánico Viera y Clavijo, David Bramwell, fallecido el pasado 20 de enero. «Le debo mucho a dos personas, con las que teníamos muchos proyectos para realizar en el Museo Néstor. Son David Bramwell y Lothar Siemens. En este caso, además de homenajear a David, sumo mi pasión por la botánica», confiesa Daniel Montesdeoca.

Bramwell contaba con una colección artística relevante y en una de las dos salas de 'Ars Botanica, simbólica naturaleza' queda constancia. Se exhiben las 52 orquídeas pintadas para la Royal Horticultural Society por la ilustradora británica Nellie Roberts (1872-1959), adquiridas por este doctor en Botánica, nacido en Liverpool en 1942. «Su viuda me llamó un día y me enseñó estas piezas de Nellie Roberts, una de las grandes ilustradoras del siglo XX, que falleció a finales de los años 50. Hizo 1.900 orquídeas, dibujadas una a una y reproducidas manualmente, que las vendía en una tienda a la que solía acudir la burguesía inglesa. Aquí exponemos estas orquídeas a modo de un herbario colorista», subraya Montesdeoca.

Sin tenerlo en mente como uno de los objetivos de la exposición, su comisario reconoce que este proyecto también pone en valor la figura de varias grandes ilustradoras botánicas. «Sin quererlo, la exposición muestra una confrontación entre hombres y mujeres. Los dos han practicado una pintura que en un principio se pensaba que era de ámbito femenino, un tópico con el que hay que acabar, porque viene de la ciencia y la plástica. La exposición es un alegato de la naturaleza en la que también hablo de las mujeres ilustradoras, que fueron muy importantes en los siglos XVII y XVIII, cuando la mujer en aquellos tiempos difíciles solo podían ejercer ciertas parcelas de la plástica», defiende.

Daniel Montesdeoca junto al alcalde, Augusto Hidalgo, en la inauguración.
Daniel Montesdeoca junto al alcalde, Augusto Hidalgo, en la inauguración. c7

De ahí que haya incluido en las paredes de Mata ocho ilustraciones realizadas en el siglo XIX por Robert Mackenzie-Stark, para el volumen 'The Instructive Picture Book or Lesson from the Vegetable World', publicado en 1858 por Charlote Mary Yonge, y una serie de grabados coloreados a mano de Genèvieve de Nanggis Regnault y Nicolas François Regnault.

Una referencia

Marta Chirino, a la que Daniel Montesdeoca califica como «una de las mejores dibujantes científicas de Europa y creo que de todo el mundo», también figura en la muestra con una serie que se puede interpretar también como «un alegato a la vida a través de las orquídeas que retrata».

Otra artista que cobra relevancia en 'Ars Botanica, simbólica naturaleza' es Marisa Culatto. «En una necesidad de mantener la naturaleza comprimida para la eternidad la encapsuló en cristales de hielo. Tiene un halo victoriano, ya que ella que viene del mundo británico, donde era habitual conservar los ramos de novia para las generaciones posteriores. Es algo muy isabelino que también pasaba en España. Nunca se ha visto tanta obra suya en su propia tierra», apunta.

Néstor, Manrique y Dámaso

Néstor Martín Fernández de la Torre es quien recibe al visitante de la muestra. «Antes que César Manrique ya hacía énfasis en la recuperación del paisaje, que es la carta de presentación de nuestra tierra para los que vienen de fuera y también para los que viven aquí», explica sobre un artista del que incluye una serie de técnicas mixtas sobre táblex en las que incluso aparecen «connotaciones simbólicas» que después inspiraron 'El Poema de la Tierra' desde otra perspectiva.

La serie de orquídeas de Nellie Roberts.
La serie de orquídeas de Nellie Roberts. c7

Se acompañan con un extracto de una conferencia que dio el 18 de abril 1936, donde afirmaba cosas como: «La belleza de nuestros paisajes sufre los efectos del modernismo estandarizado, con el clásico cajón armado, que desplaza a la típica casa campesina. Proyectos y reformas urbanas se han concebido en vía estrecha, los árboles y las flores se han visto privados del amoroso cuidado que hubiera hecho de esta tierra un lugar delicioso para el turista».

Se confronta con varias piezas de César Manrique, que permiten ver su paso del realismo a la «abstracción telúrica», según Montesdeoca, donde se incluye unos monotipos de una colección privada e inéditos en la ciudad.

La muestra se completa con la impactante serie 'Flores para Las Palmas de Gran Canaria' (2010), de Fernando Álamo, junto a piezas de Juan Pedro Ayala, Kono Bairei y un 'Drago' en acero inoxidable de 2009, de Pepe Dámaso.

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