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'Homenaje a la música IV' (Premio Internacional del cante de las minas, 2010), de Martín Chirino, presente en la exposición del Castillo de la Luz. C7

La pasión musical de Martín Chirino revive en una exposición en su Fundación

La muestra, que coincide con la publicación del cuarto tomo de la Enciclopedia del escultor, se puede visitar hasta el 1 de septiembre

CANARIAS7 /EFE

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 18 de mayo 2024, 02:00

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La Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino inauguró este viernes, en su sede del Castillo de La Luz de Las Palmas de Gran Canaria, la exposición 'Martín Chirino: Homenaje a la música. La sonoridad de la materia', co-comisariada por David Cortés Santamarta, profesor de Estética y Teoría del Arte de la Universidad de La Laguna en Tenerife y crítico musical; y Jesús María Castaño, director general de la Fundación Arte y Pensamiento Martín Chirino. La muestra permanecerá abierta hasta el 1 de septiembre.

La muestra coincide con la publicación de la cuarta monografía sobre el artista canario enmarcada en la 'Enciclopedia Martín Chirino', de la que ya se han publicado 'Reinas Negras', por Alfonso de la Torre; 'Afrocán', escrita por Antonio Manuel González y 'Vientos', por Fernando Castro Flórez.

Se reúnen alrededor de 50 obras de diversos autores y técnicas, todas relacionadas con la música y su influencia en el arte. Estas, además de incluir algunas de los fondos del legado de Chirino, proceden de la Colección Azcona, del Gobierno de Canarias, así como de otras instituciones públicas y colecciones privadas. Están representados autores como Picasso, con un aguafuerte, 'Guitarra sobre la mesa'; Juan Gris, con 'La guitarra frente al mar', de la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Dalí, con 'Guitares espagnoles'; Bruce Nauman, con el vídeo 'Violín afinado', de la colección del IVAM; Lipchitz con dos dibujos y dos esculturas, una de bronce y otra de escayola; una amplia serie de dibujos de Ángel Ferrant - artista muy seminal para Chirino-, centrados en las formas de los instrumentos de cuerda; el célebre 'Violon de Ingres' de Man Ray; Óscar Domínguez con 'Violín y cabeza de potro' de la colección Azcona; la serie de fotografías de Peter Moore que retratan a Charlotte Moorman en distintas representaciones en colaboración con John Cage o tocando el violonchelo desnuda; un trampantojo del pintor del siglo XVIII Pedro de Acosta, y el bronce 'Guitarra nº2 'de Pablo Serrano, entre otros.

Jesús María Castaño (izquierda) y David Cortés Santamarta.
Jesús María Castaño (izquierda) y David Cortés Santamarta. C7

Pero el grupo más numeroso lo componen las obras del propio Martín Chirino, en este caso, casi todas hacen referencia al tema de la música. En este conjunto sobresale la serie 'Homenaje a la música'. Se trata de un grupo de ocho piezas que el autor realizó entre 1995 y 2019.

David Cortés explicó este viernes que en su monografía ha tratado de aproximarse a la correspondencia existente entre la música y las artes plásticas, a partir de los trabajos de Chirino que se exponen; la mayor parte instrumentos de cuerda (violines, violonchelos y guitarras), que son los que emplearon los principales artistas del cubismo como Picasso, Braque oJuan Gris en sus naturalezas muertas y con los que el autor canario «revisitó los lenguajes vanguardistas».

El autor, que se ha centrado en esta faceta de Chirino, destacó que el vocabulario del escultor y sus formas como la espiral, principalmente, pero también el óvalo y la elipse, se encuentran en los patrones geométricos de los instrumentos de cuerda.

Según Cortés, en su serie de ocho piezas dedicada a la música incorpora nuevos sentidos la espiral, ya no solo es viento y naturaleza, pues interpreta que las que emergen del interior del instrumento en sus obras suponen una manifestación visible del sonido y también de la cóclea.

Los ocho 'homenajes'

El primer 'Homenaje a la música' ('Laberintia de la música', 1995) de Martín Chirino marca el momento fundacional de esta reflexión tan prolongada en la carrera del escultor, donde se hace «explícito el vínculo de la serie con la estética cubista», como escribe Santamarta en el catálogo.

'Homenaje a la música II' (2005) fue ejecutada una década después y destaca con más fuerza la intención de Chirino por hibridar los instrumentos. En ella se combina la boca de una guitarra y una voluta, que podría ser de violín o violonchelo, con una división en un eje vertical, a la manera cubista.

En 'Homenaje a la música III' ('Homenaje a Rostropovich', 2006), Martín Chirino hace otra variación con el título, mencionando explícitamente a un músico merecedor de su halago. Algo que volverá a hacer con el sexto homenaje. El juego con las formas le lleva en esta ocasión a privar al instrumento de un soporte, creando una ligera silueta.

Martín Chirino, ante una de sus creaciones.
Martín Chirino, ante una de sus creaciones. C7

'Homenaje a la música IV' (Premio internacional del cante de las minas, 2010) supuso un nuevo paso de Chirino con una forma exenta, pero en este caso el acabado es de bronce dorado pulido. En estas dos últimas obras, el escultor «no hace sino proseguir e incorporar una nueva declinación al vocabulario formal que, sostenido en el recurrente uso de la espiral, el óvalo y la elipse, habría de dominar su creación desde que las convirtiera en el fundamento de sus series 'El Viento' y 'Raíz', concebidas en 1958», aclara Santamarta.

La quinta entrega de la serie, datada en 2015, es una pieza en la que recupera el hierro forjado y la base sobre la que se dibuja el instrumento musical, que se deforma especialmente en su cabeza que apunta a dos direcciones opuestas. También hay un aumento de las formas curvadas y sinuosas.

'Homenaje a la música VI' (Homenaje a Pau Casals) lo realizó el mismo año que la anterior y esta vez la base sobre la que se apoya el instrumento metálico es de madera. La voluta es especialmente compleja en este caso, a causa de su división en cuatro una vez que ya había sido forjada. Se establece así la relación con las cuerdas del instrumento del maestro del violonchelo, que solo se sugieren.

'Guitarra. Sueño de la música' (2018) supuso la séptima entrega de este 'Homenaje a la música' donde el continuo uso de una base bidimensional no se debe de una regresión formal. De esta misma época también son algunas de sus obras volumétricamente más ambiciosas, por lo que la decisión del artista debe tomarse como una reflexión sobre el lugar que ocupan en la práctica de la escultura los fondos y composiciones más propios de la pintura.

'Homenaje a la música VIII' ('Violonchelo. Sueño de la música', 2019), en la misma línea de meditación sobre las superficies planas, incorpora una gran mancha clara en la madera que sirve de fondo a la manera de una veta agrandada. Esa fuerza expresiva se ve reforzada por el uso de las dos líneas paralelas que enmarcan el violonchelo por su lado opuesto (y que hacen referencia tanto al arco y a las cuerdas).

Otras creaciones

Además, su compromiso con la música le llevó a crear entre 1994 y 2019 una serie de medallas en diferentes metales, la mayoría en bronce, desde la que hizo para el Premio Festival de Música de Canarias hasta las últimas para los premios Emeritus Magister de la Escuela Reina Sofía y del mejor intérprete de ópera en el Concurso Internacional Alfredo Kraus, pasando por la que conmemoró el 25º aniversario del Concurso Internacional de piano de Santander de Paloma O'Shea (1998) o las tres de la serie 'Espiral del viento, elogio a la música del premio Tomás Francisco Prieto' de la Real Casa de la Moneda en 2004. Sin olvidar sus dibujos de 2005 o los cinco bocetos preparatorios del logotipo del Teatro Pérez Galdós en 2007.

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