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Yapci Ramos, junto a sus prototipos de 'Monumenta', en El Museo Canario Arcadio Suárez
La mujer aborigen deja de ser invisible

La mujer aborigen deja de ser invisible

Yapci Ramos exhibe un mes en El Museo Canario los prototipos de 'Monumenta. Nueve encarnaciones guanches'

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 1 de junio 2024, 18:43

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Yapci Ramos (Santa Cruz de Tenerife, 1977), una de las artistas canarias con mayor proyección internacional desde hace unos años, exhibe desde esta semana y durante un mes los prototipos de su serie escultórica 'Monumenta. Nueve encarnaciones guanches' en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.

La artista, que presentó en este mismo centro de Vegueta el documental 'Monumenta' sobre el proceso de gestación de los originales de estas piezas a tamaño natural y participó en una charla del proyecto 'Jóvenes en la isla', confía que estos prototipos sean el preludio de las nueve piezas originales en un espacio público de la isla de Gran Canaria.

«Me gustaría que fuera un lugar que conectara con la historia de nuestros antepasados. Como ya sucedió cuando las exhibimos en el Museo de Naturaleza y Arqueología (Muna) de Santa Cruz de Tenerife y en la ermita de San Miguel, en La Laguna. Yo las voy siguiendo. Son ellas las que abren el camino. Se reivindicaron en esos dos lugares y ahora sus prototipos en El Museo Canario, porque ellas nos dicen que no hablamos de Tenerife, sino de una problemática que afecta a todo el archipiélago», explica Yapci Ramos.

Esa cuestión a la que alude comenzó a cobrar forma en su creativa mente cuando la pandemia de la covid-19 frenó en seco su trayectoria en Nueva York, donde tenía previstas tres exposiciones y ya disponía del preciado visado. Volvió a su Tenerife natal y durante un paseo por La Candelaria se preguntó: «¿Dónde están las mujeres aborígenes? ¿Cómo eran?».

«Empiezas a tirar del hilo y entiendes que no están representadas. Me fui metiendo dentro hasta que hice una inmersión total. Testé el proyecto con unos estudiantes para identificar todas las esculturas que existían, la representación que había y repensar lo que existía en el espacio público. Además, fui ganando convocatorias públicas para financiar los distintos procesos, porque el proyecto era muy ambicioso y grande, lo que requería irlo abordando por etapas», rememora.

Imagen aérea de los nueve prototipos que se exhiben en El Museo Canario.
Imagen aérea de los nueve prototipos que se exhiben en El Museo Canario. Arcadio Suárez

Como fuentes para su investigación tiró de las crónicas, las leyendas, la tradición oral y el significado de los antropónimos, «porque no había muchos nombres de mujeres». «Rescataba información y entendía qué sucedía, desde un punto de vista arqueológico, en cada zona y poco a poco fui construyendo mi visión», añade Yapci Ramos.

Primera fase

«Los prototipos son la primera fase. Después hubo una artesanía digital con cada una de las nueve identidades. Cada una se divide en varias piezas porque las quería a tamaño natural, ya que trabajo a partir de mi propio cuerpo. Imprimíamos con máquinas que generan piezas de 25x25. Cada identidad tiene unas 200, son unas 4.000 en total. Se imprimían las piezas durante 24 horas y después se construía cada una. Esa construcción para mí era muy importante desde un punto de vista simbólico, porque era lo mismo que yo había hecho durante la investigación previa, recabando las piezas de distintos sitios. Era como hacer un puzle», señala la artista que el 3 de octubre inaugura una muestra en el Instituto Cervantes de Nueva York.

Amarca, Dácil, Chaxiraxi, Isora, Tagucimota, Itahisa, Ramagua, Tegina y Cathaysa, como se denomina cada una de estas mujeres aborígenes de Yapci Ramos, piden desembarcar en el espacio público grancanario, defendiendo su propia identidad, con roles y físicos distintos.

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