La primera subasta de arte en 40 años

03/10/2018

La ciudad recupera la emoción de las pujas artísticas el 18 de octubre en el Cicca, cuando se subastarán 78 obras de unos treinta creadores como César Manrique, Manolo Millares o Pepe Dámaso

Hace más de 40 años que no se celebra una subasta de arte en Gran Canaria. El próximo 18 de octubre, en el Cicca, se romperá esa larga racha que ha privado a los coleccionistas y creadores canarios de uno de los rituales más emocionantes del mercado del arte. «Es un reto importante y difícil», comenta la veterana marchante y exgalerista, Miriam Domínguez, ilusionada ante la buena acogida que ha tenido la iniciativa organizada por Artspace.

Un total de 78 piezas de una treintena de creadores, en su mayoría relevantes figuras del arte canario del último, se exhibirán en el Cicca antes de que el martillo caiga para determinar su nuevo dueño y su precio definitivo. Una acuarela con una estampa de Las Canteras de un jovencísimo Manolo Millares con un precio de salida de 8.000 euros, una litografía de Juan Ismael (600 euros), una obra africana y carnavalera de César Manrique (880 euros), una escultura llena de dramatismo de Juan Bordes (1.900) o grabados de la serie Las mujeres de España, de Néstor (400 euros) son algunas de las piezas que hasta ahora atesoraban quince coleccionistas. Entre ellas, algunas joyas extraviadas hasta por sus creadores. «He venido a ver a mis hijos. No sabía ni quién los tenía ni dónde estaban», comentó Pepe Dámaso tras contemplar los dos trabajos suyos que se venderán en la subasta. Uno de ellos, Pájaro (1979) –una obra sobre madera con la que empezó a coquetear con la materia– lo trasladó al viejo edificio que César Manrique compró en Arrecife para crear el centro cultural El Almacén, de donde sacó aquella madera. El segundo cuadro es una de sus distintivas calaveras de gran formato, datada en 1968, que saldrá a la venta por 25.000 euros. «Son dos piezas que, sin echármelas, creo que podrían figurar en cualquier antológica», señaló acerca de su reencuentro con sus trabajos tras casi 40 años.

«Deseo que las subastas se arraiguen porque es una manera de valorar a los artistas canarios y de generar economía», apuntó Dámaso, sorprendido por la cantidad y calidad de las obras que se podrán apreciar en el Cicca hasta el día de su venta.

Variedad.

Entre las piezas expuestas, figuran desde una Madonna anónima del siglo XVIII a una impresión sobre cristal del Juan Hidalgo titulada Cristal histriónico (1990). La más cara es Afrocán de Martín Chirino con un precio inicial de 140.000 euros, y la más asequible, un dibujo sobre piel del tanzano George Lilanga, a 240 euros.

Cristino de Vera, Tony Gallardo, Juan José Gil, Pino Ojeda, Jane Millares, Lola Massieu, Armando Lorenzo, Juan Cabrera, Pilar Rodiles, Jesús Arencibia, Miró Mainou, Chelyn Reino, José Aguiar, Pedro González, Juan Guerra, Rubén Darío Velázquez, Julio Viera, Pierre Duval Lecamus y Martín González son otras de las firmas de la nómina de creadores cuyas obras se muestran en dos salas de la primera planta del Cicca.

Según Domínguez, el objetivo de Artspace es resituar a los creadores canarios en el mercado interior y exterior del arte, además de crear una plataforma capaz de «entusiasmar a los coleccionistas y turistas».

La subasta será oficiada por Leticia Permuy, jefa de ventas de la casa Segre. Los interesados en pujar deberán inscribirse para obtener sus paletas y vivir esa excitante experiencia de compra.