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Enrique Ramírez, junto a la proyección de 'El hombre que camina', en la sede de la Fundación Francis Naranjo, en la capital grancanaria. C7
Enrique Ramírez abre la ventana de la reflexión

Enrique Ramírez abre la ventana de la reflexión

El artista chileno protagoniza la muestra 'Mirar de frente' en la Fundación Francis Naranjo de la capital grancanaria

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 25 de marzo 2023, 01:00

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Enrique Ramírez (Santiago de Chile, 1979) plantea cuestiones desde su universo creativo y cada uno de los que lo contempla sacará sus propias conclusiones. Con esta idea ha aterrizado desde la pasada semana con su propuesta 'Mirar de frente' en la planta sótano de la Fundación Francis Naranjo, en el número 63 de la Avenida Primero de Mayo de la capital grancanaria.

En concreto, este artista latinoamericano exhibe tres vídeos y parte de una serie fotográfica. Se le suma la videoinstalación 'Los durmientes', que también se puede contemplar hasta el 14 de abril en el CCA Centro de Cultura Audiovisual del Cabildo de Gran Canaria, en el barrio capitalino de Schamann.

El artista reconoce que con sus piezas deja «puertas abiertas». «Lo que intento hacer es abrir ventanas y que el espectador mire a través de ellas. En esas ventanas hay más bien preguntas. Las respuestas las pone cada uno», asegura un artista que tiene muy en cuenta la historia en sus reflexiones creativas.

Así queda de manifiesto, por ejemplo, en el vídeo titulado 'Brisas', que llevó a cabo en 2008 y que integra 'Mirar de frente' en la Fundación Francis Naranjo.

«Es un plano-secuencia con un personaje que cruza el Palacio de la Moneda, sede del presidente de la República en Santiago de Chile. En 2023 se cumplen 50 años del golpe de Estado de Pinochet. El protagonista del vídeo cruza al revés de lo que estaba permitido. Durante la dictadura, las puertas de La Moneda estuvieron cerradas para la ciudadanía. Se abrieron con el segundo gobierno tras el regreso de la democracia, con Ricardo Lagos. Solo se podía ir desde la Plaza de la Constitución hasta la Plaza de la Ciudadanía. Yo lo que quería hacer con el protagonista de este vídeo es hacer ese mismo recorrido al revés», explica.

El artista chileno, en la Fundación Francis Naranjo junto a sus creaciones.
El artista chileno, en la Fundación Francis Naranjo junto a sus creaciones. c7

Pudo llevarlo a cabo tras un año de gestiones. El permiso conllevaba filmar a primera hora de la mañana de un fin de semana y solo podía llevar a cabo dos veces el mismo trayecto, lo que obligó a una gran planificación para que el plano-secuencia llegase a buen puerto.

«Los doce minutos de caminata los rodamos en película, en súper 16 que después pasamos a 35 milímetros», recuerda el artista chileno sobre 'Brisas'.

En Uyuni

La historia también trasciende en 'Un hombre que camina', otro de los vídeos que exhibe en la capital grancanaria. Reconoce que lo filmó en uno de los enclaves «más impactantes» que ha pisado en su vida, como es el salar de Uyuni, enclavado en medio los Andes, al sur de Bolivia. «Lo terminamos en 2014 y se remasterizó en 2017. Habla de la colonización, con un personaje con una máscara que tiene muchas referencias, según se vea desde Bolivia, Chile o Perú», explica. «Se inventó durante la colonización y representa de alguna forma la muerte. Este personaje camina en un lugar casi infinito, ya que es el espejo más grande del planeta. Está muy ligado a la vida, la muerte y la historia. Durante el vídeo, esa persona, que es de la misma zona, transporta unas vestimentas europeas. En un momento dado aparece una fanfarria que es el pasaje de la vida y la muerte y que hoy incluso se utiliza para festejar la muerte», añade Enrique Ramírez.

Reconoce que filmar en Uyuni fue complicado, ya que «la sal era como un gran espejo», pese a lo cual 'El hombre que camina' cuenta con unas imágenes de gran belleza. «El propio lugar te conduce, incluso por el aire y por el agua que está muy fría. Hay poco oxígeno y el sol cuando sale es muy fuerte. Terminamos todos enfermos, salvo la persona que sale con su propia vestimenta, porque es de la zona», recuerda entre risas sobre un vídeo que llevó una semana de rodaje.

Otro cariz

«Muy distinto», reconoce el artista chileno, es 'Un hombre sin imagen' (2020). «Aquí no hay nadie que camina, sino que es una metáfora. Lo hice para el premio Marcel Duchamp del centro Pompidou de París, al que estuve nominado. Es un personaje que lo vemos en una especie de no-lugar. No sabemos donde está. Es como un vientre materno, un mar, un río y al mismo tiempo es como una especie de danza. Se sostiene con una vela de un barco, que puede entenderse casi como un cordón umbilical a la vida para alguien que no sabe nadar. Es una metáfora sobre la vida y la muerte, pero también se puede entender como una reflexión sobre la temática de la inmigración, con todas esas personas que mueren el mar», reconoce dejando abierta de nuevo la puerta para que cada uno saque sus conclusiones.

Esta pieza conecta con parte de la serie fotográfica que completa 'Mirar de frente'. «Vengo de una familia de marinos y de ahí mi relación con el mar. Es una serie de ocho fotografías que la pensé a partir de los cuerpos desaparecidos por la dictadura militar de Chile. La primera vez la mostré en mi país. Acá he visto que el espectador le ha dado otro punto de vista y la vincula también con la problemática de la inmigración. Se trata de velas que encontré y las he fotografiado en la misma forma en la que recuerdo haberlas encontrado. Hace referencia a cuerpos que son descubiertos en el mar, que están amarrados o destrozados», explica. La vinculación con la videoinstalación 'Los durmientes' es clara, ya que aborda la tragedia de los desaparecidos en los conocidos como 'los vuelos de la muerte' durante la dictadura de Pinochet.

La serpiente de Ángela Jiménez

La propuesta artística de Enrique Martínez comparte espacio en la Fundación Francis Naranjo con 'El abrazo de la serpiente', de la joven escultora madrileña afincada en París Ángela Jiménez Durán.

«'El aterrizaje de la serpiente' parte de reflexiones en torno a la ciencia ficción y a una idea de imaginar un futuro en el que seguramente nosotros no existiremos pero sí la vida en el planeta», reconocía en las páginas de este periódico la artista hace una semana sobre la propuesta que está a camino entre las dos primeras plantas de la Fundación.

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