«En los museos debemos compartir los valores de la ilustración»

25/05/2020

Un museo que no abre sus puertas, que no atiende las demandas de la ciudadanía no es museo, es otra cosa: es un almacén. Así lo estima Franck González, director-conservador de la Casa-Museo León y Castillo de Telde desde 2018. «Los museos –añade– estamos para servir a la comunidad y tenemos que hacer un esfuerzo para trasladar los valores ciudadanos que representamos y el conocimiento que conservamos de la mejor manera posible, al tiempo que debemos promover, apoyar y proyectar la producción cultural local».

La Casa-Museo León y Castillo de Telde fue el tercer museo que abrió el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Matías Vega Guerra. En este centro, que desarrolla su ámbito de trabajo incidiendo en las relaciones sociales, políticas y diplomáticas del siglo XIX y XX, sin descuidar otras iniciativas de carácter pedagógico y divulgativo, González reconoce que «ha primado la visión masculina de la historia y por ello nos parece importante ampliar esa lectura desde una óptica mucho más contemporánea, a través de una visión que recoja el papel del otro cincuenta por ciento de la humanidad, el de las mujeres», señala. «Un ejemplo es su ciclo denominado Más que musas, con el que pretendemos promover una reflexión sobre el papel que han desarrollado las mujeres en varios ámbitos de la cultura y la sociedad en Canarias», recuerda.

Detrás de muchas de las iniciativas puestas en marcha por el museo radicado en Telde existe un evidente interés por acercar la actividad del centro a nuevos públicos. Es el caso de la iniciativa Patios Encantados. «Hemos trabajado con cantautoras y cantautores jóvenes. Hemos querido buscar otros públicos e incorporar lo que se conoce como el no-público, es decir, aquellas personas que de otro modo no se acercarían al museo. Además, hemos contribuido a algo que creo que es fundamental en los museos –y que ahora mismo no se ve así– que es apoyar el tejido de la producción local», recalca.

«Nosotros tenemos la obligación de facilitar, de favorecer, de proyectar a la gente que está trabajando en nuestra tierra y que, en ocasiones, tiene dificultades para encontrar un lugar adecuado para mostrar su trabajo de forma digna. Y cobrando por su trabajo, naturalmente, como ocurre en cualquier ámbito laboral. Los museos somos una parte esencial del canal público de distribución cultural. Un canal que, en un país como este, juega un papel vital para el mantenimiento de un tejido cada vez más amenazado», prosigue González.

El director de la Casa Museo León y Castillo de Telde, tras una carrera vinculada a los museos del Cabildo de Gran Canaria desde su incorporación al Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en 1989, considera que los centros que integran la red museística del Cabildo grancanario, «ni pueden seguir con esquemas de hace 50 años ni tampoco pueden competir con los canales de distribución cultural privados. Nuestro papel es otro. Nosotros tenemos que transmitir valores, en los museos estamos hablando de derechos ciudadanos, de integración, de igualdad, de progreso. ¿Cómo? Pues a través de los programas de género, activando iniciativas de integración de colectivos en riesgo de exclusión social, eliminando barreras arquitectónicas, con una programación inclusiva. Ámbitos en los que el Servicio de Museos del Cabildo de Gran Canaria lleva siendo pionero en Canarias desde hace más de una década».

Desde esa perspectiva está empeñado en “gestionar un servicio público para trasladar aquellos valores que compartimos como ciudadanos desde la conservación y la investigación sobre el patrimonio insular, difundiendo y proyectando nuestros contenidos a través del Área de Comunicación de Cultura –otra de las claves del éxito de este Servicio de Museos– y de todos los Departamentos de Educación y Acción Cultural que juegan en nuestra isla un papel clave a la hora de facilitar la igualdad en el acceso al conocimiento para toda la ciudadanía».

Franck González recuerda que el museo teldense se inaugura en 1954 como Biblioteca-Museo. Este formato, que años más tarde se seguirá también en la Casa-Museo Pérez Galdós pretendía convertir en Gran Canaria las bibliotecas en focos activos para la dinamización de la cultura en una época en la que el índice de analfabetismo era muy elevado. El museo y el propio edificio ha ido creciendo a lo largo de los años. Lo mismo cabe decir respecto al equipo que en cada momento se ha volcado en cada uno de los proyectos, exposiciones y actividades de todo tipo organizadas en su historia.

«Los museos son espacios en los que todos podemos compartir aquellos valores de la ilustración –libertad, igualdad, fraternidad– que nos ha permitido crecer e integrarnos como ciudadanos europeos libres. Nuestra tarea diaria es que eso siga siendo así mañana», concluye el director.