El objetivo es abrir en enero de 2022

14/03/2020

El objetivo que se ha fijado el Cabildo es que el Museo de Bellas Artes de Gran Canaria (Mubea) abra sus puertas en enero de 2022, si los trabajos de rehabilitación y acondicionamiento de lo que fue San Martín Centro de Arte Contemporánea y el ala del antiguo hospicio se desarrollan según los plazos previstos.

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Durante el recorrido realizado ayer por los medios de comunicación con buena parte del equipo que trabaja para que este proyecto sea realidad, el arquitecto Pedro Romera aseguró que se trata de una obra «muy compleja», debido a la protección patrimonial del edificio. Como suele ser habitual en este tipo de inmuebles, apuntó, surgen «sorpresas» que se van solventando sobre la marcha y mediante un contacto directo y semanal con el equipo artístico que determina las necesidades que requiere un museo del siglo XXI.

El integrante del estudio arquitectónico Romera y Ruiz dijo que el Mubea será «totalmente accesible» y tendrá los adelantos más punteros de los museos europeos en los casi 6.000 metros cuadrados en los que se está interviniendo, lo que supone el 30% de todo el enorme inmueble que acogió en su día al Hospital de San Martín, en el barrio de Vegueta de la capital grancanaria.

Esta primera parte del futuro Museo de Bellas Artes, que en palabras de Antonio Morales, presidente del Cabildo, será «una referencia artística en el archipiélago», tiene dos patios. Uno estará cubierto y servirá como hall de entrada. La cubierta de cristal de última generación estará sobre una estructura metálica, tal y como se ha hecho en muchos recintos artísticos. «Podrá acoger distintos actos con un afoto de 200 personas, albergará una pequeña tienda y cafetería. La estructura metálica está preparada para que si las exposiciones lo requieren, se puedan colgar de unos anclajes obras de arte», explicó el arquitecto.

El segundo patio alberga una cica centenaria que se mantiene convenientemente protegida y sin cubierta. Sí que se instalará un acristalamiento vertical de nueve metros, que se fabricará en Holanda y que permitirá que en las galerías se puedan exponer obras en las condiciones de conservación que exige la normativa vigente.

En los espacios expositivos de las dos plantas, que suponen unos 3.000 metros cuadrados, se está instalando, según Pedro Romera, una iluminación específica, también de última generación. Las paredes originales están recubiertas con unas placas de habito que permiten colgar de las mismas creaciones artísticas de hasta 150 kilos de peso.

La segunda planta, además de oficinas y espacios expositivos, albergará unos espacios para actividades educativas y un taller de restauración con «una sala de cuarentena para los depósitos».

La inversión que ha destinado el Cabildo para la puesta en marcha de este germen del Mubea asciende a 4,5 millones de euros, aseguraron Antonio Morales y la consejera de Cultura, Guacimara Medina.

El Cabildo, apuntaron , trabaja con el Ayuntamiento para que la inauguración coincida con la instalación de un rodonal y una plaza frente a la fachada, que albergará un parquin y un acceso desde la calle Juan de Quesada, con el fin de «abrir el museo a la ciudad», dijo Medina.