El espíritu de un icono creativo

21/11/2019

Poner en valor la importancia de una institución centenaria es una tarea complicada. Titánico resulta dar brillo a su espíritu si su peso en el desarrollo artístico y creativo de una comunidad ha sido capital. Ese es uno de los principales logros de la exposición Cita a ciegas con la Escuela Luján Pérez, que desde esta noche y hasta el próximo 26 de enero se puede visitar en cinco espacio del barrio de Vegueta de la capital grancanaria.

San Antonio Abad, dependiente del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), la Casa de Colón, el Centro de Artes Plásticas, la Biblioteca Insular y la Galería de Arte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) son los espacios que acogen esta iniciativa del Cabildo de Gran Canaria, que aporta de sus propios fondos el 70% de las 400 piezas que el público podrá saborear para zambullirse en el espíritu de la institución creada por Domingo Doreste, alias Fray Lesco, en 1918.

María de los Reyes Hernández, apoyada por Francisco Javier Pueyo, comisaria esta exposición en la que no solo se exponen piezas de algunos de los más significativos alumnos y profesores de una institución centenaria que hoy cuenta con unos 250 inscritos.

Se incluyen creaciones de primeros espadas como Manolo Millares o Martín Chirino, entre otros, cuyo universo creativo bebió, de forma directa o indirecta, del torbellino creativo generado a partir de la Escuela Luján Pérez. Así, por ejemplo, el visitante se sobrecogerá cuando pise la segunda planta de la Casa de Colón y se tope en una de sus salas con una arpillera de Millares, cedida por el Gobierno de Canarias, al lado de una momia de Guayadeque, propiedad del Museo Canario, junto a una fotografía en la que el más universal de los artistas plásticos nacido en el archipiélago observaba un resto funerario similar. Se completa el espacio con un vídeo en el que Millares se automomificaba recreando aquella visión y una fotografía contemporánea de la artista Teresa Correa.

«Fray Lesco decía que quería un espacio genuinamente canario pero con una vocación moderna», defiende en la presentación la comisaria grancanaria.

María de los Reyes Hernández tira de una cita del Quijote para explicar la compleja travesía recorrida durante los más de dos años de trabajo que ha requerido este proyecto. «Después de las tinieblas se ve la luz. Hoy se hace la luz», dijo a modo de metáfora sobre las dificultades superadas con un proyecto de estas dimensiones, con más de un centenar de prestadores y cinco espacios expositivos.

Orlando Britto, director del CAAM, subraya también la complejidad de una muestra que considera «la de mayor escala en la historia de la Escuela Luján Pérez y un antes y un después» para esta institución que oferta una formación no reglada y que abrió la mente de miles de personas para que, en unos casos dominasen las disciplinas de las bellas artes y en otros las disfrutaran con un mayor conocimiento.

La comisaria de la muestra explica con pasión que el título de Cita a ciegas no es baladí. «Una cita es un acuerdo para conseguir algo. Si es a ciegas, el riesgo es mayor, porque no sabemos a qué nos vamos a comprometer. En este caso, el visitante no sabe lo que se va a encontrar y se va a topar con una parte importante del arte en Canarias», asegura la especialista.

Y es que la muestra incluye algunas sorpresas, más allá del placer que implica contemplar piezas de artistas como Néstor Martín Fernández de la Torre, Jorge Oramas, Plácido Fleitas, Felo Monzón, Santiago Santana, Jane Millares, Antonio Padrón, Lola Massieu, Pino Ojeda, Eduardo Gregorio o Jesús Arencibia, entre otros. Desvelamos algunas: la reproducción de unos grabados que muestran a un grupo de alumnos alemanes mientras viajaban desde Hamburgo a Gran Canaria, a principios del siglo XX, en barco, para saborear el espíritu de esta icónica escuela creativa; y la restauración de algunas pésimas, expresamente para este proyecto, que parecían irrecuperables.