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Dörffi se estrena con dolor patrio

Dörffi se estrena con dolor patrio

Jueves, 16 de julio 2020, 14:18

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La exclusión social, el aterrador poder de la banca y la corrupción política son algunos de los temas que aborda Me duele España, la exposición inaugural de la sala independiente de exhibición y venta de artes visuales Espacio Dörffi, de Lanzarote. Para su promotor, Adonay Bermúdez, esta muestra es una auténtica declaración de intenciones.

El pasado 9 de septiembre abrió sus puertas en Arrecife de Lanzarote Espacio Dörffi, la primera sala 100% independiente destinada a la exhibición y venta de artes plásticas y visuales de la Isla.

La irrupción de la única galería de la capital lanzaroteña ha sido impactante. Su responsable, el joven comisario Adonay Bermúdez, ha apostado por ocho creadores que han expresado su descontento con la deriva política del país en la muestra Me duele España, que se podrá visitar hasta el 10 de octubre.

«La exposición es una declaración de intenciones. Se ajusta a mi línea como comisario, centrada en la crítica social, política y económica. No solo es una demostración de cómo soy y cómo trabajo, sino que es una puya, una lanza a cómo está la situación cultural en España», comenta Bermúdez que, de hecho, en los próximos meses abandonará el país para afrontar los proyectos que le han surgido en Portugal y en Estados Unidos. «Aunque tiene un componente político, también tiene un trasfondo personal importante», afirma el responsable de la sala.

Me duele España reúne 18 obras de artistas nacionales y locales que, en su mayoría, ya habían trabajado con Bermúdez y que trabajan en el ámbito del arte político: María Cañas, Eugenio Merino, Carlos Aires, Valeriano López, Acaymo S. Cuesta, Olalla Gómez, Manuel Antonio Domínguez y Alán Carrasco.

Irónica y mordaz, las piezas señalan algunas de las rémoras que lastran el camino del país hacia la modernidad. La monarquía, la mansedumbre borreguil de la ciudadanía, la inmutabilidad de la Constitución, la corrupción política, la pervivencia de los valores nacionalcatolicistas o el abandono de las clases más empobrecidas son algunas de las cuestiones que se abordan a través de distintos soportes como objetos, vídeos, obras gráficas y pinturas. Según Bermúdez, la muestra reúne voces comprometidas de artistas «que luchan y arriesgan» y que pretenden despertar las adormecidas conciencias.

Ocho voces comprometidas.

María Cañas. La sevillana presenta un vídeo en el que un hombre toca con una trompeta el himno de España, logrando atraer a un gran rebaño de toros. Ironía y humor para señalar la actitud acrítica y dócil de los españoles.

Eugenio Merino. El escultor madrileño, que fue llevado a juicio por ofender la memoria de Franco por su obra Always Franco, presenta una peineta metálica con el escudo preconstitucional.

Manuel Antonio Domínguez. El artista onubense expone obras protagonizadas por Mariano Rajoy y Rita Barberá. En su trabajo satírico los sitúa sonrientes junto a hongos nucleares.

Acaymo S. Cuesta. El creador canario cuestiona el poder hegemónico de la Constitución española, modificable, únicamente, según los intereses de los dirigentes.

Olalla Gómez. La artista madrileña graba frases de protesta esgrimidas por la ciudadanía española en las manifestaciones y las acuña en imágenes de monedas. De esa forma, da valor a la voz del pueblo.

Carlos Aires. El creador malagueño también usa el dinero para denunciar las miserias del país; en concreto usa imágenes de billetes donde sitúa escenas sacadas de la prensa diaria.

Valeriano López. El artista presenta un vídeo en el que los habitantes de un barrio gitano pronuncian de forma panfletaria la frase me duele España. La pobreza y la exclusión hieren al espectador.

Alán Carrasco. La figura rey Felipe VI se va difuminando hasta desaparecer en una serie de fotocopias correlativas creadas por este artista burgalés afincado en Berlín.

Nueva sala.

Espacio Dörffi abrió sus puertas el 9 de septiembre en el número 6 de la calle Guágaro. Sus 170 metros cuadrados acogen una sala de exposiciones y una zona para venta de arte. Además, desde la sala se convocan residencias para expertos y creadores. Así, la comisaria Marisol Salanova estuvo en la Isla colaborando con el colectivo Parto Cerebral y Luna Bengoechea pasó una semana investigando la sal.

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