El actor andaluz Antonio de la Torre. / SARA GARCÍA LECHÓN

Antonio de la Torre: «Me preocupa que con los nuevos formatos aumente la precariedad»

El actor malagueño participa en las Jornadas sobre el Oficio Cinematográfico, que arrancan mañana en el arco del 20º festival

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El actor malagueño Antonio de la Torre asiste con una cierta cautela al auge de nuevos formatos audiovisuales que se han abierto con el potente desembarco de las plataformas digitales como productoras. Tiene claro que «son una oportunidad maravillosa para contar historias», pero teme que disparen «la precariedad laboral, que ya estaba en el sector».

«Resulta evidente que con las plataformas hay más trabajo y eso siempre es una buena noticia. Más trabajo, sí, pero ¿en qué condiciones? Los nuevos formatos son una oportunidad maravillosa, pero a nivel personal pongo por delante una salvedad, que sea un escenario industrial en el que se respeten los derechos de la gente. Parece como si el mercado hubiese engullido de repente a las películas independientes, como si ahora solo se pudiera hacer una película 'low cost' o un proyecto con dinero que busca de grandes audiencias. Me abre la espita de que una política cultural debe defender a los creadores que trabajan al margen de las reglas del mercado y cuyos productos ayudan a enriquecer a la sociedad», defiende el intérprete andaluz, que forma parte del elenco de profesionales que participan en las primeras Jornadas sobre el Oficio Cinematográfico, que se desarrollan en la sala Miller del parque de Santa Catalina, en el marco del 20º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

De la Torre interviene el sábado junto a los también intérpretes Maribel Verdú y Javier Cámara. Mañana lo harán los cineastas y hermanos David y Fernando Trueba, así como Santiago Segura. Para asistir los dos días ya no quedan localidades, ya que por petición de los organizadores, fueron copadas por estudiantes relacionados con el sector cinematográfico.

Antonio de la Torre apunta por teléfono desde Sevilla, donde reside, que es muy «sano» debatir sobre las nuevas posibilidades del sector audiovisual gracias al desarrollo tecnológico. Pero él tiene claro sus preferencias. «El ser humano evoluciona, necesitamos contarnos relatos e historias, y el audiovisual, que irrumpió hace más de un siglo, tendrá una larga vida. Habrá nuevos formatos y formas de consumirlo, algunos son y serán muy interesantes, pero creo que el formato cinematográfico, con las salas de cine de pantalla grande, es insuperable».

Sobre su intervención en estas jornadas el ganador de dos premios Goya, gracias a 'Azuloscurocasinegro' (2006) y 'El reino' (2018), avanza que hablará a los asistentes sobre cómo «mostrar emociones, intentar entender al otro ser humano, abrir el alma y convertirse en un vehículo idóneo para contar historias».

A la hora de afrontar un nuevo papel, desvela, parte de que «la realidad es un punto de vista». «Pienso en algo de verdad, concreto, que te toque. El actor es como una persona cualquiera y por eso no se puede contar algo que no se conoce muy bien. Se requiere tener humanidad, empatía y una cierta capacidad para ponerse en la piel de los demás. Se necesita acceder al alma de otra persona, real o ficticia, y previamente hay que entenderla. Nuestro oficio consiste en intentar alcanzar ese arco del ser humano en el que es capaz de lo mejor y lo peor», subraya.

Aconseja a los jóvenes que se están formando en la interpretación que desconfíen de los que les dan consejos y que se dejen llevar «por su propia intuición».

Este año, su ritmo de trabajo se ha frenado. «Solo he trabajado en dos de proyectos desde que la pandemia apareció. Uno es la película belga 'Entre la vida y la muerte' y el segundo es la película coral 'Historias para no contar', de Cesc Gay. No me han llegado más proyectos, tengo dos niños pequeños y aprovecho para estar con ellos», explica.