Ainhoa Rodríguez, directora de 'Destello bravío' (segunda por la izquierda), y las actrices no profesionales del filme en Málaga.

Ainhoa Rodríguez sacude Málaga con la experimental 'Destello bravío'

La directora debuta con un personal acercamiento a la España rural que hermana a Lynch y Buñuel protagonizado por mujeres de pueblo

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI Málaga

Hay películas que nacen para agradar al público y otras que lo hacen para triunfar en festivales y entre la crítica. En la sección oficial de Málaga coincidieron ayer dos buenos ejemplos. 'Destello bravío', ópera prima de Ainhoa Rodríguez (Madrid, 1982), acabará a buen seguro en el palmarés y no sería nada descabellado que se llevara la Biznaga de Oro. Está hecha para que escribamos «como si David Lynch hubiera rodado 'Mullholland Drive' en Tierra de Barros». Combina una mirada documental con un cierto tono fantástico sin renunciar a la provocación. Lo tiene todo para triunfar. Habla de la España vacía, el deseo sexual y el empoderamiento femenino. En sus imágenes resuenan ecos del cine de Buñuel y el costumbrismo excéntrico de la Carmina de Paco León. «Es la historia de un pueblo suspendido en el tiempo y en trance de descomposición, que sueña con recuperar su infancia perdida», definió la directora. «También habla de mujeres que aguantan el peso de las tradiciones heredadas y poseen una fuerza física, soñadora y sexual capaz de mover montañas».

Vídeo. Tráiler de 'Destello bravío'.

Frente a tanta trascendencia, 'Live is Life' de Dani de la Torre (Monforte de Lemos, 1975) no oculta su condición de entretenimiento para la chavalada. Si 'Destello bravío' luce en su inicio el «Filmin presenta», 'Live is Life' lleva el sello de Warner, que la estrenará en cines el 13 de agosto. Su título, tomado de la canción de la banda austriaca Opus, ya alerta del año en el que transcurre la acción: 1985. Nos movemos –y van unas cuantas películas en Málaga– en el territorio de la nostalgia. Una pandilla de adolescentes de vacaciones de verano en una bucólica Ribeira Sacra gallega fotografiada en tonos dorados dejará de una vez por todas la infancia e ingresará en la madurez. Como 'Cuenta conmigo', pero con un chaval enfermo de cáncer, por algo el guion lo firma Albert Espinosa a partir de varios libros suyos; Espinosa, por desgracia, no es Stephen King. «La película sirve para valorar las cosas que hemos ido perdiendo. Creo que antes éramos un poco más libres y esta es una forma de recordarlo», afirmó el director.

Vídeo. Tráiler de 'Live is Life'.

Ainhoa Rodríguez se crió en Cáceres y Almendralejo y toda su familia es de Tierra de Barros. La directora pasó un año en un pueblo de la comarca, Puebla de la Reina, empapándose de su cotidianidad y ensayando con mujeres del pueblo a las que convirtió en actrices de su experimento. Lo primero que se escucha en la cinta es un «¡viva la madre que nos parió!» proferido por dos vecinas borrachas con las bragas en la cabeza al borde de un pantano. Poco a poco, a base de planos secuencia fijos y con una música psicodélica que parece de otra película iremos conociendo al resto de habitantes del villorrio.

'Destello bravío', que llegará a los cines el 18 de junio, exige paciencia de un espectador que adivina una suerte de intriga subterránea. De la Semana Santa pasamos a un programa televisivo de testimonios en el que un vecino pide a su mujer que vuelva. Realismo mágico, humor negro y surrealismo. Una comida con pestiños acaba convertida en una celebración del placer femenino con las comensales masturbándose. «Hacer cine es una cuestión política», defiende Ainhoa Rodríguez. «Estas son mujeres reales, con cuerpos reales y acento extremeño. Pero las herencias patriarcales son un mal endémico que también se da en Madrid y Nueva York».