Maryna Viazovska en una imagen del canal de YouTube del Institut des Hautes Études Scientifiques. / IHÉS

Ciencia | Matemáticas

La matemática ucraniana Maryna Viazovska, segunda mujer en ganar la Medalla Fields

Sigue la estela de la iraní Maryam Mirzakhan, fallecida de cáncer en 2017, que recibió este galardón en 2014

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

La matemática ucraniana Maryna Viazovska (Kiev, 37 años) ha recibido este martes la Medalla Fields 2022, uno de los más altos honores en matemáticas, que se considera como el equivalente al Premio Nobel. Viazovska es catedrática de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) y ha sido premiada por su solución al problema de empaquetar esferas de la forma más compacta posible, es decir, con el menor espacio libre entre ellas, en 8 y 24 dimensiones.

El galardón se concede cada cuatro años, con ocasión del Congreso Internacional de Matemáticos, a científicos menores de 40 años. De las 60 medallas otorgadas desde 1936, Viazovska es la segunda mujer en recibir una. La primera fue la iraní Maryam Mirzakhan, fallecida en 2017 de cáncer, que la ganó en 2014. El nombre de Viazovska ya circulaba en la anterior edición de la Medalla Fields, en 2018, y que no fuese premiada entonces causó cierta decepción en gran parte de la comunidad científica.

El reconocimiento de este año, sin embargo, adquiere una dimensión incluso mayor, tras la expulsión de Rusia del congreso y el traslado de la ceremonia de San Petersburgo (Rusia) a Helsinki (Finlandia) como represalia tras la invasión de Ucrania por el ejército de Vladímir Putin. Junto Viazovska han sido premiados también el británico James Maynard, el francés Hugo Duminil-Copin y el estadounidense June Huh.

Un problema «tremendamente complejo»

Hasta su descubrimiento de la red E8 (8 dimensiones), en 2016, solo se había conseguido resolver este problema en 2 y en 3 dimensiones. Por ejemplo, la mejor forma de empaquetar esferas en dos dimensiones, como CDs o monedas, es en forma hexagonal -una moneda en el medio y seis alrededor formando un hexágono-, tal como se descubrió en 1892; mientras que la forma más compacta de empaquetar esferas en tres dimensiones es apilarlas en forma de pirámide, como hacen los fruteros con las naranjas en el mercado, como demostró en 1998 Thomas Hales, aunque no se dio por válida la prueba hasta 2005, porque hizo falta el uso de ordenador. Ahora parece obvio, pero durante años fue un verdadero quebradero de cabeza para la comunidad científica.

«La utilidad de resolver estos problemas en cualquier dimensión va desde la cristalografía hasta el big data, y tiene muchas aplicaciones. Son matemáticas muy avanzadas. Son problemas de gran trascendencia en muchas áreas del conocimiento», expresa Clara Grima, profesora de Matemáticas en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla e investigadora de Geometría Computacional en declaraciones recogidas por el Science Media Centre España.

Grima destaca la «tremenda complejidad de estos problemas» y la forma «brillante, espectacular y no al alcance del entendimiento de cualquiera» en que Viazovska los ha resuelto, primero ella sola en dimensión 8, y luego en dimensión 24 de forma conjunta. «Me alegro mucho de que se lo hayan concedido a Maryna porque posiblemente es una de las mentes matemáticas más brillantes que tenemos en el siglo XXI, y es muy joven, nació en 1984, o sea que le queda muchísimo por aportar y espero que se convierta —y ojalá los medios colaboren con ello—, en un gran referente para las niñas y para los niños de este mundo», afirma Grima.

«Las técnicas desarrolladas por Viazovska para calcular la densidad del empaquetamiento de esferas en dimensiones 8 y 24 podrían ayudar a resolver el problema en otras dimensiones o a avanzar en el conocimiento en otras muchas áreas de la ciencia», agrega Marta Macho-Stadler, profesora del departamento de Matemáticas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).