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Ciencia | Biología

¿Perro malo? Un estudio demuestra que la raza no determina su comportamiento

Este marcador solo explica el 9% de la variación de comportamiento de los canes, según la investigación publicada en 'Science'

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Hay razas de perro con fama de tener mal carácter y otras a las que directamente les hemos colgado la etiqueta de 'potencialmente peligrosas'. Lo sean o no, a muchos canes les cuesta encontrar una familia por los estereotipos negativos que asociamos a su raza. El pit bull, el rotweiller o el dóberman son de los que más lo sufren. ¿Qué hay de cierto en este juicio? Un estudio publicado en la revista 'Science', desarrollado por investigadores de la Universidad de Massachusetts, ha determinado que la raza, por sí sola, es un mal predictor del comportamiento.

Para probarlo, los científicos utilizaron estudios de asociación de todo el genoma (conjunto de genes) de más de 2.000 perros de raza pura y mixta, con el objetivo de buscar variaciones genéticas comunes que pudieran predecir rasgos de comportamiento específicos. Después cruzaron estos datos con más de 18.000 encuestas realizadas a propietarios de canes y con la información disponible sobre sus ancestros de raza detectados genéticamente.

En total, incluyeron referencias de 78 razas e identificaron once loci genéticos —posiciones que ocupan los genes en los cromosomas— fuertemente asociados con el carácter, pero ninguno de ellos era específico de una raza en concreto. Así, según el estudio, la raza solo explica el 9% de la variación del comportamiento de cada perro, y concluye que, para ciertos rasgos de conducta, se ha comprobado que la edad o el sexo del perro son mejores predictores.

Intención de cambiar la ley

«La mayoría de los comportamientos que consideramos característicos de las razas de perros modernas probablemente proceden de los miles de años de evolución, desde el lobo, el canino salvaje, el perro domesticado y, finalmente, las razas modernas», ha explicado Elinor Karlsson, directora del Grupo de Genómica de Vertebrados del Instituto Broad del MIT y Harvard, en un artículo relacionado.

Así, suponemos que la ascendencia racial de cada perro predice su conducta y atribuimos a las razas caninas modernas temperamentos asociados a la función que tenían hace más de 2.000 años, como la caza, la vigilancia o el pastoreo, incluso a pesar de que casi todas las razas modernas de perros se inventaron hace solo unos 200 años.

En España, la ley recoge nueve razas potencialmente peligrosas, si bien el Gobierno propuso en 2021 modificar la legislación para eliminar esta 'lista negra' y evaluar el comportamiento de cada perro de manera individual. Tal como apuntan los adiestradores, mucha culpa de que los perros sean, o se vuelvan, agresivos responde al mal cuidado que reciben de sus dueños. Aun así, la mala conducta es una de las principales causas de su abandono. Durante 2020, las protectoras españolas recogieron 162.000 perros, según la Fundación Affinity.