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Trine Freiesleben y Jean-Claude Marquet observan los grabados. Kristina Thomsen, CC-BY 4.0

Descubren los primeros grabados «indudablemente» neandertales

Son trazados realizados a dedo sobre la pared de la cueva de Roche-Cotard, en Francia, y tienen más de 57.000 años

Julio Arrieta

Miércoles, 21 de junio 2023, 19:23

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¿Crearon arte rupestre los neandertales? Desde hace unos años esta pregunta recibe una respuesta afirmativa o negativa dependiendo de las voces especializadas a las que se dirija. Hay un debate científico abierto que un nuevo estudio, que se acaba de publicar en la revista 'PLOS One', viene a enriquecer. Y en sentido afirmativo, pues presenta una serie de «grabados neandertales en una pared de la cueva de La Roche-Cotard, en el centro de Francia, realizados hace más de 57.000 años», según escriben sus autores, encabezados por Jean-Claude Marquet, del Laboratorio de Arqueología y Territorio de la Universidad de Tours.

La cueva de la Roche-Cotard está en Langeais, en el departamento de Indre y Loira. Fue descubierta en enero de 1912 por el propietario del terreno en el que se abre, François d'Achon, quien, como era típico en la Francia de entonces, emprendió su excavación y descubrió que había sido habitada durante el periodo musteriense. Es decir, por los neandertales. En 1975, el citado Jean-Claude Marquet inició la serie de excavaciones que prosigue aún hoy y que, entre otras cosas, ha supuesto el descubrimiento de tres yacimientos complementarios, designados respectivamente como La Roche-Cotard (LRC) II, III y IV. En los tres se han obtenido materiales musterienses.

Pero el conjunto de La Roche-Cotard es conocido sobre todo porque un bloque de sílex encontrado en 1977 allí -en concreto en LRC II- parece ser la representación de un rostro humano. Es conocido como la 'máscara musteriense de La Roche-Cotard' y es considerado como una de las primeras manifestaciones artísticas razonablemente atribuibles a los neandertales.

Ahora, a ese rostro se suman unos grabados parietales que sus investigadores consideran obra de neandertales, pero esta vez sin lugar a ninguna duda. De hecho, lo aseguran desde el mismo título de su artículo: «Los primeros grabados neandertales inequívocos en paredes de cuevas: La Roche-Cotard, Valle del Loira, Francia».

Desde la década de los años 80 del siglo pasado, «numerosos descubrimientos han aportado pruebas de la diversidad del comportamiento neandertal», escriben Marquet y sus colaboradores. Sin embargo, añaden, «las producciones simbólicas atribuidas a los neandertales son escasas; incluyen, por ejemplo, grabados en huesos o trozos de roca, conchas transformadas en grado variable y el posible uso de plumas y garras de rapaces» como adornos. El uso de pigmentos también podría incluirse en esta categoría, aunque también «podrían tener una función utilitaria».

El estudio también repasa los discutidos ejemplos de arte rupestre defendidos como neandertales por varios especialistas, como los de Ardales (Málaga), Maltravieso (Cáceres) -con una pintura datada con el método del uranio-torio en más de 64.000 años- y La Pasiega (Cantabria). «Sin embargo, la atribución de su autoría neandertal es controvertida y ha suscitado un importante debate en la comunidad científica», apuntan Marquet y sus colegas.

Un caso aparte

Los grabados de La Roche-Cotard son un caso aparte, defienden. Se trata de una serie de marcas no figurativas, líneas y motivos abstractos, realizadas directamente con los dedos de las manos en la pared de la cueva. Para estudiar estos trazados, y sobre todo distinguirlos de otras marcas realizadas por animales, resultado de procesos erosivos o dejadas por quienes pasaron por la gruta tras su descubrimiento, «toda la cueva (LRC I) se modeló mediante fotogrametría». El estudio de la forma, el espaciado y la disposición de estas marcas ha llevado a concluir que se trata de formas deliberadas. Fueron organizadas y compuestas a propósito. No son trazos lanzados al azar aquí y allá.

¿Qué lleva a los autores del estudio a concluir que estos grabados son obra «inequívoca» de neandertales? La respuesta es la cronología. Los propios grabados no han podido ser datados directamente. Pero sí, mediante el método de luminiscencia con estimulación óptica, los sedimentos que sellaron la cueva hace más de 57.000 años, mucho antes de que el Homo sapiens se estableciera en la región. Esto, combinado con el hecho de que las herramientas de piedra encontradas dentro de la gruta son solo musterienses, la tecnología 'típica' de los neandertales, es la prueba de que estos trazos solo pueden ser obra de hombres o mujeres neandertales, además de ser los grabados parietales más antiguos de Europa.

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