La parada de la cuenta atrás a 40 minutos del despegue fue el preámbulo de la suspensión del lanzamiento. / AFP

Ciencia | Programa Artemisa

La NASA retrasa el despegue de la misión a la Luna por problemas en un motor del cohete

Si los técnicos consiguen reparar la avería, Artemisa 1 podría partir el viernes por la tarde o en la noche del lunes de Cabo Cañaveral

LUIS ALFONSO GÁMEZ

Con años de retraso, el cohete con el que volverá el ser humano a la Luna iba a despegar por fin a las 14.33 horas para un vuelo de prueba. No pudo ser. La NASA detuvo la cuenta atrás 40 minutos antes por la detección de un problema en uno de los motores de la etapa central del cohete. Pasó el tiempo y, 10 minutos después de la hora prevista, ha anunciado que el lanzamiento de la misión Artemisa 1 desde el Centro Espacial Kennedy se suspendía por un problema en la purga de un motor.

La primera misión del programa Artemisa es un vuelo no tripulado. La NASA quiere comprobar en ella que el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) y la nave Orión funcionan como es debido. El SLS es el cohete más grande jamás construido. Está formado por un cohete principal, de 98 metros, y dos propulsores de combustible sólido. La Orión es una cápsula con capacidad para cuatro astronautas, uno más que los que entraban en las Apolo.

En su primer viaje juntos al espacio, el SLS lanzará a la Orión hacia la Luna, que la nave orbitará en una misión de 42 días antes de amerizar en el Pacífico. Además de controlar desde tierra los sistemas de a bordo, la NASA cuenta con tres 'infiltrados' en la cápsula: un maniquí y dos réplicas de torsos femeninos para medir los efectos de los cambios de velocidad y de la radiación en el cuerpo humano. Si la misión es un éxito, Artemisa 2 seguirá la misma trayectoria en 2024, pero ya con astronautas, y con Artemisa 3 llegará la primera mujer a la Luna en 2025. Pero antes tiene que volar Artemisa 1.

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

19 m

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

19 m

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

19 m

VISTA INFERIOR

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

19 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA INFERIOR

5,2 m

Paneles solares

El problema de Artemisa 1 afecta a uno de los cuatro motores del cohete principal. Antes de llenarlo del combustible superfrío, los técnicos enfrían poco a poco cada motor con hidrógeno líquido para evitar que resulte dañado por el cambio brusco de temperatura, pero no han conseguido que el número 3 alcanzara la temperatura adecuada. «Es algo que querían hacer durante el cuarto ensayo húmedo (en junio), pero no pudieron», ha dicho Derrol Nail, locutor de la NASA durante la transmisión del intento de lanzamiento, en alusión a la última prueba previa al despegue.

Vídeo.

El fallo no ha sorprendido a Garrett Reisman, exastronauta de la NASA que ha volado dos veces al espacio y es asesor de SpaceX. «Es muy difícil lanzar un cohete nuevo en el primer intento, especialmente uno tan complejo. La NASA tiene que tener cuidado con esto ya que solo tiene este cohete para la misión Artemisa 1», ha escrito en Twitter. Que el problema no es fácil de resolver lo demuestra que Charlie Blackwell-Thompson, la directora del lanzamiento, ha suspendido este cuando todavía quedaba más de una hora de ventana. Ahora habrá que ver si los ingenieros reparan el cohete para que esté listo para el despegue el viernes hacia las 18.48 horas o el lunes a partir de las 23.12 horas.

Público espera el despegue de Artemisa 1 en Cabo Cañaveral. / AFP

Un lanzamiento con aroma de misión histórica

Miles de personas esperaban en Cabo Cañaveral asistir al amanecer de una nueva era, la de la vuelta a la Luna. Después de más de cinco décadas en las que ningún humano se ha alejado más de 570 kilómetros de la Tierra, una nave para tripulantes iba a adentrase en el espacio profundo, iba a ir mil veces más lejos que la Estación Espacial Internacional. Hasta la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, iba a dar un discurso tras el lanzamaiento de Artemisa 1.

Por desgracia, una vez más, la expectación se tornó en frustración y volvió a quedar claro que los viajes espaciales son algo muy complicado. Así que los miles de curiosos que rodeaban las instalaciones de la NASA en Florida regresaron a casa con caras largas, decepcionados. La próxima oportunidad de asistir a algo así será el vienes y la siguiente, el lunes por la noche. Si no despega entonces, la NASA cuenta ya con más fechas durante las próximas semanas.

En cualquier caso, Artemisa 1 es una misión histórica. Supone apostar por los viajes a otros mundos, aunque el destino sea uno tan cercano como la Luna. Es el primer paso para la creación en la próxima década de una base en el satélite donde probar todo lo necesario para el mucho más complicado asalto a Marte. Un mundo que no está a días de distancia, sino a muchos meses, y donde los astronautas estarán aislado como ningún ser humano hasta entonces.