Estados Unidos investiga a Facebook por prácticas monopolísticas

25/07/2019

Justo después de que se hayan dado a conocer dos sanciones multimillonarias a Facebook en Estados Unidos por su gestión de la privacidad, un nuevo frente se ha abierto esta semana para la compañía: la revelación de otras dos investigaciones gubernamentales, en este caso por prácticas monopolísticas.

No habían pasado ni ocho horas desde que la Comisión Federal del Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) anunciase una multa de 5.000 millones de dólares a Facebook -la mayor impuesta jamás a una empresa tecnológica en ese país-, cuando la propia compañía informó de estar siendo objeto de otras dos investigaciones.

La diferencia es que, hasta la fecha, la mayoría de pesquisas de Gobiernos y organismos reguladores tanto en EE.UU. como en el resto del mundo se habían centrado en las malas prácticas de la red social a la hora de proteger la privacidad de los datos de los usuarios, especialmente a raíz del escándalo de Cambridge Analytica.

La nueva ronda de investigaciones, sin embargo, ha virado el foco hacia las posibles prácticas monopolísticas que, si bien pueden no tener el impacto mediático de la privacidad -que cualquier usuario puede experimentar en sus carnes-, podrían tener consecuencias devastadoras para la empresa.

Forzada a vender

Y es que si hasta ahora todas las decisiones de los reguladores se han restringido a sanciones económicas y compromisos por parte de Facebook de modificar sus operaciones, si se determinase que la empresa viola las leyes antimonopolio, podría verse forzada a vender parte de su negocio y diluir la compañía en otras más pequeñas.

Son varias las voces, por ejemplo, tanto desde la política como desde la sociedad civil, que piden que se obligue a Facebook a desprenderse de dos de sus productos estrella: la red social de fotografías Instagram (adquirida en 2012) y la aplicación de mensajería WhatsApp (comprada en 2014).

Hasta ser adquiridas por la empresa que dirige Mark Zuckerberg, tanto Instagram como WhatsApp eran competidores de Facebook -en el campo de las redes sociales y en el de la mensajería con relación a Messenger de Facebook, respectivamente- por lo que las operaciones contribuyeron decisivamente a su actual posición de dominio en el mercado.

Facebook es, por mucho, la red social más usada del mundo y sigue creciendo tanto en ingresos (en su inmensa mayoría por publicidad) como en internautas (especialmente en los países en desarrollo), situándose ya, según los últimos datos publicados este mismo miércoles, en los 2.410 millones de usuarios mensuales activos (alrededor de un tercio de la población mundial).

Sin competencia

La única otra plataforma que se le acerca es, si se la considera una red social, Youtube (propiedad de Google), con 2.000 millones de usuarios, aunque podría argumentarse que no se trata de negocios en competencia, ya que esta se centra muy específicamente en los vídeos y es incluso complementaria a Facebook.

Twitter, que sí es competidora de Facebook en el sector de las redes sociales, cuenta "únicamente" con 330 millones de usuarios en el planeta, es decir, menos de una séptima parte de los que tiene la empresa de Zuckerberg.

Las dos investigaciones sobre Facebook por supuestas prácticas monopolísticas que se conocen hasta ahora son la mencionada de la FTC y otra del Departamento de Justicia de EE.UU., que también afecta a otras grandes empresas del sector tecnológico, aunque no es descartable que, a la estela de estas, se abran más pesquisas tanto por parte de otros organismos de EE.UU. como del resto del mundo.

"Sin la disciplina de una competencia de mercado seria, las plataformas digitales pueden actuar de maneras que no responden a las demandas de los consumidores", indicaron desde el Departamento de Justicia al anunciar su investigación, y aseguraron que tomarán "las medidas pertinentes" si detectan violaciones a la ley.