IBM presenta el primer ordenador cuántico comercial

10/01/2019

IBM ha presentado el primer ordenador cuántico comercial del mundo, un hito tecnológico que conllevará consigo el futuro uso de ordenadores personales millones de veces más rápidos que las máquinas actuales.

Bautizado con el nombre de IBM Q System One, el superordenador de IBM fue presentado oficialmente en el Consumer Electronics Show de Las Vegas (CES) en un cubo hermético de 2,7 metros hecho de vidrio de 1,27 centímetros de espesor -media pulgada-.

Este artefacto tecnológico utiliza teorías de la física para crear técnicas informáticas mucho más poderosas que los dispositivos actuales. Si bien las aplicaciones de la computación cuántica en el mundo real aún están lejos, la tecnología podría utilizarse para revolucionar campos tan variados e interesantes como la medicina, la inteligencia artificial, los mercados financieros y la seguridad en internet.

En este caso ya hablamos de un producto definitivo, nada de prototipo. Toda una realidad que verá la luz a finales del recién estrenado 2019.

Cabe reseñar que los ordenadores cuánticos -a diferencia de los actuales, que funcionan utilizando un sistema binario de partículas de electrones- usan partículas cuánticas conocidas como qubits. A diferencia de los electrones, pueden tomar ambas posiciones de uno y cero a la vez, o una mezcla de los dos, y las partículas pueden interactuar entre sí en un proceso conocido por los físicos como «enredo cuántico».

IBM presenta el primer ordenador cuántico comercial

Este proceso hace que el ordenador sea mucho más potente que los ordenadores normales y puede llegar a conclusiones utilizando conjuntos de datos gigantescos o algoritmos muy complicados mucho más rápido y eficientemente.

En todo caso, el IBM Q System One combina tanto computación cuántica como «tradicional» y se nos muestra como una pila de tableros de circuitos y cables, encerrados en un cilindro de metal y asentado en una especie de cubo de cristal sellado en el que opera el ordenador de forma hermética para evitar interferencias con el exterior. Asimismo, esta ‘caja fuerte cuántica’ ha sido construida por diseñadores que han protegido bienes de tanto valor como la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.