Foto de las pistas habilitadas para el paso de los coches. / Claudia Schuster

Diez entidades conservacionistas alzan la voz contra el Rally Isla de Volcanes

Firman un manifiesto en el que vuelven a advertir de los graves daños que causará a especies protegidas y critican a Presidencia del Cabildo de Lanzarote por promover este tipo de actividades en entornos vulnerables

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Expertos, colectivos y entidades ambientalistas alzan la voz para pedir al Cabildo de Lanzarote que se replantee el trazado del Rally Isla de los Volcanes. Advierten de que, tal y como está planificado, atraviesa territorios muy vulnerables habitados por numerosas especies protegidas y en peligro de extinción. Ante la inminencia de la prueba, que está previsto que arranque este viernes, diez organizaciones conservacionistas han redactado un escrito de forma conjunta que este periódico reproduce en su integridad:

La situación ambiental del planeta necesita de valentia para que una parte de la sociedad levante la voz contra determinadas pruebas deportivas con un grave impacto negativo en el medio, porque el bien común debe estar por encima de las presiones de los apasionados por el motor.

El Servicio de biodiversidad del Gobierno de Canarias, CSIC, ACBC, GOHNIC, Abeque, Grefa, ATAN, SEO/BirdLife, Fundación Telesforo Bravo- Juan Coello, Federación Ben Magec Ecologistas en Acción, la ciudadanía conejera e incluso la propia Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote han expuesto con datos científicos y rigor técnico el enorme impacto que puede causar el XX Rally de tierra Isla de los Volcanes del próximo fin de semana.

En un contexto de crisis climática y en una isla que en su totalidad es Reserva de la Biosfera se sigue apostando por actuaciones que destruyen el frágil y valioso patrimonio natural que atesora.

Especies catalogadas en peligro de extinción

Hasta 85 especies vegetales y animales pueden llegar a sufrir afecciones de intensidad moderada y elevada que pueden dejar en serio peligro una biodiversidad ya mermada por acciones humanas.

Estamos hablando de especies recogidas en diferentes normativas tanto regionales ( Ley 4/2010, de 4 de junio, del Catálogo Canario de Especies Protegidas), nacionales (Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad) e incluso europea (Directiva 2009/147/CE relativa a la conservación de las aves silvestres, Directiva 92/43/CEE del Consejo, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres) donde se expresa de manera clara y concisa los usos permitidos y prohibidos que se pueden ejercer en nuestro territorio.

En otras notas se ha expresado con suficiente rotundidad las graves afecciones que se puede ocasionar en la conservación de las aves esteparias, especialmente la hubara canaria. Hay que resaltar que el hábitat de la especie está protegido por la normativa europea y que los diferentes tramos previstos se encuentran dentro del Área de Importancia para la conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) Jable de Famara, catalogada como tal por albergar en su área cifras significativas de una especie mundialmente amenazada como la hubara canaria, entre otras especies típicas de estos ambientes xéricos.

De hecho, este arenal es hoy en día el principal enclave para la hubara, con la mayor densidad de efectivos y de territorios de cortejo de machos, convirtiéndolo en su santuario».

El guirre y el corredor sahariano, entre las especies afectadas

En cuanto a las otras muchas especies presentes en la zona, algunas de ellas están catalogadas en peligro de extinción, bien en el catálogo español, en el canario o en ambos, como son el guirre o alimoche majorero, el cuervo canario, el halcón tagarote, la lechuza canaria oriental y el corredor sahariano, estas dos últimas catalogadas como «vulnerables», tratándose de nuevo de especies recogidas en el Libro Rojo de las Aves de España con categorías en su mayor parte de en peligro de extinción, como es el caso del guirre o el corredor sahariano.

Las lluvias de abril de este año han permitido un aumento de la reproducción de hubaras y alcaravanes y una intensa actividad territorial de las terreras, además de presencia de camachuelos, cernícalos y cuervos. Lo mismo ocurre con la mermada lechuza canaria oriental ('Tyto alba gracilirostris') o el guirre ('Neophron percnopterus majorensis') que en plena época de cría pueden ver fracasadas sus puestas y esfuerzos.

La presión y molestias tanto por la carrera en sí como por la afluencia de público forzarán el desplazamiento de las aves, sin que apenas queden lugares apropiados donde puedan refugiarse. Aumenta enormemente el riesgo de abandono y destrucción de puestas y pollos, de accidentes o muerte por colisión con vehículos y tendidos, y de depredación por rapaces, cuervos, perros y gatos. Son sinergias a menudo subestimadas, y en un sólo día pueden producir un daño enorme.

Pero no solo es la fauna la que se ve afectada ya que diferentes especies de flora, muchas de ellas exclusivas de la isla de Lanzarote, puede tener una afección irreversible.

Impacto negativo en la flora y en el paisaje

El previsible impacto negativo de este evento en las poblaciones de Androcymbium psammophilum, el 'cebollín estrellado de jable' que, aunque hasta ahora mantiene poblaciones muy amplias, se trata de un endemismo de las islas orientales con régimen de protección especial por su gran valor ecológico y científico ya que es uno de los ejemplos de la estrecha relación del archipiélago con el «enclave macaronésico continental» y posiblemente se trata de uno de los linajes que retrocolonizaron el continente según datos que maneja el Jardín Botánico Viera y Clavijo.

Como eje vertebrador de estas especies encontramos un territorio único en el mundo y protegido bajo la figura europea de Hábitats de interés comunitario como son las dunas costeras fijas con vegetación herbácea (dunas grises) catalogada por la Unión Europea como un hábitat prioritario para su conservación.

En la zona del jable de Muñique y Soó se encuentra una importante potencia de arenas fosilizadas (eolianitas) de más de 100.000 años, que ya han sufrido un importante deterioro debido a las extracciones de áridos, tanto legales como ilegales. Entre los niveles de arenas organógenas se encuentran paleosuelos que representan fases climáticas más húmedas que las actuales, por lo que estos depósitos guardan un registro de los climas que se han sucedido en la isla durante las últimas decenas de miles de años.

Además, contienen conchas de numerosas especies de gasterópodos terrestres y trazas fósiles de insectos, que nos hablan de la paleodiversidad de estos ambientes. Su deterioro es irrevocable, perdiéndose parte de la historia natural del pasado geológico de Lanzarote. Estos valiosos aspectos geológicos se ven seriamente expuestos ante una actividad de enorme impacto por tránsito de vehículo, compactación, destrucción directa, usuarios fuera de senderos o residuos de todo tipo entre otros.

La opacidad de la Presidencia del Cabildo de Lanzarote a la hora de afrontar esta grave amenaza a la que se enfrenta la isla de los volcanes no hace sino apoyar un modelo de desarrollo donde el bien más preciado que tiene esta isla, su medio natural y su biodiversidad, recaen a una posición de olvido y abandono que puede llegar a ser irreversible.