Viajeros afectados. / c7

Llegan a Santiago de Compostela con veinte horas de retraso

Más de cien viajeros se vieron afectados por problemas logísticos de Vueling. La salida estaba programado para la noche del miércoles

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife

Cerca de las 18.00 horas de este pasado jueves pudieron poner en el destino, el aeropuerto de Santiago de Compostela, los más de cien pasajeros del vuelo VLG-3136 de la compañía Vueling. Lo hicieron con cerca de veinte horas de retraso, considerando que la llegada estaba programada para la noche del miércoles. Entre medias, una azarosa espera, con familias buscando un espacio donde pasar la noche y con viajeros que tuvieron que pagarse de su bolsillo la cena, al no tener validez los bonos que recibieron, según la versión ofrecida por algunos de los afectados.

La salida estaba prevista para las 19.35 horas del miércoles, en horario insular. Para evitar demoras y ante el temor a que se hubieran vendido más billetes que asientos disponibles en el avión, hubo quien ya estaba facturando poco después de las 17.30 horas. Ya en la cola se empezó a rumorear con la posibilidad de un cierto retraso, debido a que la aeronave con destino en principio a Galicia iba a ser empleada para un vuelo hacia Asturias. Finalmente así aconteció.

A los pasajeros se les dijo que igual partirían con demora, pero siempre antes de la medianoche. No fue así, finalmente, dándose a cambio el compromiso en firme de que a primera hora del jueves se haría el viaje, en cuanto se contará con una aeronave libre. Fue aquí cuando algunos se vieron sorprendidos. Los residentes en la isla volvieron a a casa; mientras que al resto del pasaje se le intentó dar acomodo en algún complejo alojativo, si bien con enormes dificultades, al estar la isla repleta de visitantes.

Panel donde se marcó el vuelo durante casi un día al completo. / carrasco

Al amanecer ya estaba todo el grueso de viajeros en Guacimeta. Y comenzó aquí la segunda parte de la azarosa espera. Se llegó a plantear que finalmente habría que espera hasta entrada la noche para volar. Fue aquí cuando se reclamó la presencia de agentes de la Guardia Civil. Además, hubo mediación e implicación directa de personal de la dirección del aeropuerto de Lanzarote César Manrique.

Fue así como esta vez sí que tuvieron validez los bonos de comida. Y mientras más de echaba un bocado, a la par se supo de la llegadas de pilotos y tripulación, recibidos con aplausos. Pasado el mediodía se marcó la salida para antes de las 15.00 horas. Y esta vez Vueling sí supo cumplir.